Escrito por 5:32 pm Economía

A la salida del despacho: Florentino Pérez, presidente del grupo ACS y del Real Madrid.

Fracasó en la política, pero los políticos comen en su mano

por José García Abad

4 diciembre 2023

Florentino nació en Madrid el 8 de marzo de 1947. Tiene pues 76 años muy bien llevados. Tiene tres hijos con la que fue su esposa durante 42 años, su inolvidable María Ángeles Sandoval, “Pitina”, quien falleció en 2012: Eduardo (Over), Florentino (Chivo) y María Ángeles (Cuchi) son los tres hijos del matrimonio. 

En el colegio San Antón, regido por los Escolapios, donde permaneció desde los 4 a los 17 años, se desarrollaba la competitividad y él, que se reconoce más competitivo que la media se esforzó en destacar y a no rendirse nunca. “Never, never, never” como suele decir cuando se refiere al Real Madrid.

Según cuenta Gaspar Rosety en su libro ‘Florentino Pérez, el hombre, el empresario, el presidente‘ “Florentino fue un chico muy travieso, abierto, nada tímido, muy querido por todos, y eso se reflejaba en su rendimiento escolar. Nunca fue un estudiante de matrícula de honor, por lo menos en primaria y bachillerato, pero, eso sí, tampoco suspendía nunca». Cuenta uno de sus mejores amigos de la infancia, el cardiólogo Jerónimo Farré: «Éramos tremendamente competitivos, queríamos ganar a todo y, en efecto, siempre vencíamos en fútbol, en balonmano, en casi todo. Era tal nuestro afán por ganar que, por ganar, ganábamos hasta en la recolecta del Domund para las misiones. Los profesores hacían unas clasificaciones como si fueran termómetros para saber qué grupos de alumnos conseguíamos más dinero en las aportaciones para los niños del Tercer Mundo y nosotros luchábamos por ser siempre los primeros. Más aún, siempre éramos los primeros».

No piensa jubilarse

No ha pasado por su cabeza jubilarse.  Disfruta trabajando casi tanto como cuando navega en su barco. Nunca trabajó tanto como desde que falleció su esposa, a cuyo sepelio acudieron tantos y tan variopintos personajes: entre los políticos, los expresidentes del Gobierno José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero; los ministros Alberto Ruiz Gallardón, Ana Pastor, Miguel Ángel Arias Cañete, José Ignacio Wert, José Manuel García Margallo,  José Manuel Soria; la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el exalcalde José María Álvarez del Manzano; los socialistas José Blanco y  José Barrionuevo; el exsecretario general de UGT, Cándido Méndez; el  expresidente de la comunidad valenciana, Eduardo Zaplana, y Jordi Pujol entre otros. Entre los empresarios se pudo ver a Alberto Cortina, Alberto Alcocer, Fernando Fernández Tapias, Juan Miguel Villar-Mir entre otros. Además, naturalmente, de los del mundillo futbolístico.

Afirma que disfruta cada día con cada nuevo proyecto, mantiene la ilusión de mejora permanente y cuenta con la ventaja de contar con excelentes profesionales. Su horario laboral se extiende prácticamente a las 24 horas del día los siete días de la semana. Se despierta al alba, sale a trabajar y vuelve a casa a la hora de cenar. 

Algo ha cambiado desde que hace ocho años confesara a Jordi Ebole que pensaba retirarse del trepidante trasiego de quien preside una empresa líder mundial en construcción e infraestructuras a la Fundación que según explica ha abierto escuelas de enseñanza en 20 países “a fin de ser un referente universal en el uso del deporte como herramienta educativa y de integración social”.  

Algo no ha cambiado desde entonces: la presidencia del Real Madrid, el club más potente del mundo que le ha situado entre los personajes más conocidos del planeta. 

Su padre se sacrificó para dar carrera a sus cinco hijos

Hijo de un comerciante de perfumes, cursó la carrera de ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid, gracias al sacrificio de su padre, Eduardo Pérez, que trabajó duramente en aquellos años de la posguerra para que sus cinco hijos, Florentino era el tercero, estudiaran una carrera. Les inculcó que la cultura del esfuerzo era la base para salir adelante., que no hay éxito sin esfuerzo

“Como es cierto que el deporte es escuela de vida – revela Florentino a la revista “Forbes” – esos valores me han ayudado mucho en mi vida y, por supuesto, en la creación y desarrollo del Grupo ACS”.  Un grupo que le ha proporcionado una fortuna de unos 2.500 millones de euros según dicha revista que hace un ranking bastante fiable de los más ricos. En la entrevista de Ebole para “Salvados”, Florentino discutía el rigor de dicho ranking señalando que se limitaba a multiplicar las acciones que poseía por la cotización del momento sin tener en cuenta las deudas generadas por los créditos que tuvo que pedir para comprarlas.

No es el más rico, pero está entre los más famosos

Forbes le sitúa entre los mil más ricos del mundo. Se encuentra a mucha distancia de otros compatriotas como Amancio Ortega, pero está por encima de todos en fama mundial por presidir el Real Madrid, que es como una gran multinacional, el club más importante del mundo. “Si soy poderoso -aseguraba a Ébole – es por el Real Madrid, si no sería un perfecto desconocido y usted no estaría entrevistándome en este momento”.  Asegura Pérez que no tiene apego al dinero. De hecho, mantiene su sueldo muy por debajo de los presidentes de las grandes empresas españolas. 

Ser invitado al palco es un signo de triunfo

El palco del Real Madrid se ha convertido en una referencia que supera lo deportivo para convertirse en una impresionante concentración de poder político y económico. Florentino asegura que en él “no se hacen negocios, se transmiten valores”, aunque no especifica a que valores se refiere. Ciertamente todos los que asisten al mismo a disfrutar con unas copas el partido, pero también por el placer del roce mutuo, ya se conocen suficientemente y no necesitan que el club les reúna. Sin embargo, es innegable que facilita los contactos en un ámbito distinto al de los despachos. Y desde luego ser invitado al mismo es un signo de triunfo en la política y en los negocios, un honor al que solo han rehusado, hasta ahora, los de Podemos.

Ser recibido en su palco, considerado como la “Bodeguilla de Floro”, es la señal de que se ha llegado a la cima, como hace unas décadas era ser invitado a las lentejas de Mona Jiménez. El palco del Real Madrid reúne a lo más granado del mundo de la cultura, la política, los sindicatos y, naturalmente, del deporte.

Afirma Florentino que el Real Madrid es lo que más se parece a la política aunque no comparte la opinión que expresó en su día Ramón Mendoza, fallecido en 2001, quien presidió el club durante diez años, quien sostenía que dirigir el Real Madrid está por encima de ser ministro. Florentino asegura que lee cada día todos los periódicos menos los deportivos. No quiere dejarse influir en la gestión del Real Madrid.

Lo que más le gusta es la política

Florentino asegura que lo que más le gusta es la política en la que entró cuando tenía 28 años, en el ámbito democristiano, que, confiesa, fue la época más bonita de su vida. Los resultados de su afán político fueron manifiestamente mejorables aunque en sus negocios supo aprovechar los contactos de entonces cuyas ayudas recompensó generosamente. 

Fue un político brillante de escasa fortuna electoral pero que supo moverse magistralmente al hacerse empresario en los vericuetos políticos y de las Administraciones Públicas. Es un gran empresario que se ha hecho a si mismo pero que a diferencia de otros, se ha hecho bien.

La política le marcó profundamente. Así lo reconoce a una pregunta de la revista Forbes: “Yo tuve la suerte y el orgullo de haber pertenecido al partido Unión de Centro Democrático (UCD), desde su creación en el año 1976, y haber participado en la transformación de nuestro país, del régimen autoritario de Franco, a una democracia plena, bajo el liderazgo de S.M. el Rey Juan Carlos I y de Adolfo Suárez. Ocupé altos cargos en la Administración Pública, hasta el año 1983.Fue una época extraordinaria durante la que partidos políticos, grupos sociales, sindicatos y muchas personas, entendimos que la tolerancia, el diálogo, el respeto y la solidaridad eran las herramientas para crear un marco de libertad y convivencia para todos los españoles, La Transición española fue reconocida como modélica por todo el mundo. Yo era muy joven entonces, y la experiencia de esos años me marcó profundamente. Por supuesto he seguido creyendo en esos valores a lo largo de mi vida”.

Los políticos comen en su mano

Fracasó Florentino en política, pero ha conseguido que los políticos coman en su mano. Es inteligente y seductor y ha logrado cuanto se ha propuesto incluso su mayor ambición: la presidencia del Real Madrid que consiguió por primera vez en 1995, a la que llevaba aspirando desde que fracasó frente a Ramón Mendoza por los puntos. 

A Pérez le ha ido bien con UCD, con el PP y con el PSOE. Con la primera Florentino irrumpió en política en 1976 integrado en la sensibilidad democristiana del partido de Adolfo Suárez donde cabía todo el arco parlamentario, y siguió en política durante siete años, hasta 1983 que se pasó a la gestión empresarial, aunque ello no le impidió participar con notable protagonismo en la Operación Roca de 1986, en la que, la verdad sea dicha, intervinieron activamente, aunque no siempre dando la cara, altos representantes del mundo empresarial.  

Con el PSOE y el mundo sindical

Con el PSOE, con el de Felipe González y con el de José Luis Rodríguez Zapatero, también tuvo buena entrada gracias a su amistad con Alfredo Pérez Rubalcaba, bisagra de la vieja y la nueva guardia. También cultivó amistades con gente del mundo sindical como Cándido Méndez. 

Sin embargo, las relaciones con los socialistas fueron agridulces. El PSOE llegó a acusar al ex ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado, de amiguismo con Florentino a la hora de decidir ciertas adjudicaciones. La más polémica fue la proporcionada al Grupo Xfera, participado entre otros por la empresa de Pérez, de una de las cuatro preciadas licencias de telefonía móvil de tercera generación UMTS por un precio –en comparación con las subastas europeas de esta tecnología- que resultó una verdadera ganga para los adjudicatarios.

Y tuvo una fuerte oposición por parte de Matilde Fernández, cuando esta era la portavoz socialista en el ayuntamiento de Madrid, con motivo de la recalificación de los terrenos de la Ciudad Deportiva del Real Madrid que llevó a la edificación de cuatro torres que han cambiado la vista aérea de Madrid. Una recalificación que generó 500 millones de euros de plusvalías. Puede decirse que Alfredo Pérez Rubalcaba era su gran valedor socialista y Matilde Fernández su bestia negra.

Un sector de alta corrupción 

Dio muestras no solo de ser un buen gestor, sin cuya maestría no hubiera alcanzado las cimas del triunfo mundial, sino también de actuar con audacia en el manejo de las finanzas con categoría de brujo. Su magia deja boquiabiertos a los colegas. Es el capo de todos los capos en SEOPAN, el lobby de los grandes de la construcción y de las infraestructuras.

Un gran empresario del sector me explicó el alcance general de la corrupción en el sector de la obra pública con claridad meridiana: “En este país no se coloca un bolardo entre Irún y Tarifa sin que alguien cobre. Te digan lo que te digan y se pongan como se pongan”. Florentino Pérez, que lamenta la corrupción que vemos cada día, asegura que nunca pagó a políticos por conseguir obras. Uno de los sucesos más controvertidos de la actividad de Florentino fue Castor, el depósito de gas natural más grande de España, costoso para las arcas públicas, pero no para los intereses de Florentino que fue indemnizado con 1.700 millones. El acontecimiento salpicó a José Luis Rodríguez Zapatero al que la prensa crucificó señalando que era un proyecto «innecesario y faraónico», un regalo del gobierno socialista a Florentino Pérez. 

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