Escrito por 12:08 pm Economía

A la salida del despacho. Juan Roig el mayor tendero de España

Juan Roig. Foto: Rober Solsona / Europa Press

Por José García Abad 

Juan Roig Alfonso, nacido en Valencia el 8 de octubre de 1949, tiene 74 años, y casado con Hortensia Herrero, es padre de cuatro hijas y tiene 10 nietos. 

No practica los deportes típicos y tópicos de los directivos, el golf o la vela. Prefiere el baloncesto en cuyo deporte es propietario del Valencia Basket Club y, sobre todo camina y corre; participa cada año en la rama del maratón de Valencia denominado 10-K, que recorre diez kilómetros, que culmina en buena forma a pesar de sus 74 años. 

Se cuida, lleva una vida sana sin dejar de disfrutar de una buena paella. Practica una tabla de gimnasia cada mañana y se encuentra perfectamente, por lo que no ve la razón de retirarse ni puede ser retirado.   

Le gusta leer libros sobre management, especialmente los que se refieren a la gestión de personas, y satisfacción de clientes.  Disfrutó con “Quien se ha llevado mi queso” de Spencer Johnson y con “Capitalismo consciente (Gestión del conocimiento)” de John Mackey y Rajendra Sisodia en el que Juan Roig ve confirmados sus sueños de un capitalismo humano en beneficio de todos. 

Quizás el que más ha influido en él y en su estrategia empresarial es “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”.  Un buen día, a lo largo de 1993,  lo leyó y se le encendió una bombillita, gritó ¡Eureka!  y cambió de plano su estrategia de gestión.

En otros momentos y, obviamente en otro nivel, se refirió a algunas influencias que había tenido a lo largo de la vida, dedicando una referencia a la admiración que tenía de joven por el empresario catalán Federico Riera Marsá, (Barcelona 1917/2008) quien con su hermano Nicolás fundó la primera gran compañía de alimentación en España, propugnó la unión de proveedores y comerciantes y fundó el Banco de Alimentos para entregar gratuitamente a los necesitados. 

Muestra su admiración por Steven Jobs, fundador de Apple a quien, en agosto de 2011, le homenajeó dedicándole un minuto de silencio en un partido de básquet en el que participaba un club de su propiedad. 

Le entusiasma el empresario y filósofo japonés Konosuke Matsushita. Creador de la compañía Matsushita Electric y del Instituto PHP, una fundación humanitaria escribió “Pensamientos sobre el hombre”, un ensayo filosófico y «Cualidades necesarias para un gerente» de reflexión empresarial como el título indica.

Los jesuitas le echaron por mal estudiante

Estudió primero en los jesuitas pero le echaron porque era muy mal estudiante. Le dijeron a sus padres, con una visión de futuro manifiestamente mejorable, impropia de la fama de la compañía, que el chaval no conseguiría nada en la vida. 

De pequeño era “muy malo” y su padre le mete en un internado de los franciscanos en Onteniente, menos elitistas y más pacientes que los jesuitas. Juan mantiene afecto a aquel colegio y se sigue viendo con compañeros del mismo. Muestra su cariño con obras más que con palabras. Está haciendo un pabellón nuevo del colegio para sustituir al que tenían que era muy viejo. 

Cursa sus estudios en la Universidad de Valencia donde, en 1973, se licencia en Ciencias Económicas y realiza el programa PADE del IESE. 

Investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia, Juan reconoce que siempre ha sido un mal estudiante hasta que conoció a su mujer, Hortensia que le espabiló. Lo cuenta en la ceremonia de doctor honoris causa que le concedió la Universidad Politécnica de  Valencia, un centro de reconocido prestigio. Es el primer empresario que obtiene dicho reconocimiento. 

“Para un mal estudiante como fui yo en el bachiller, y regular en la carrera – reconoce –  el que      hoy te distingan con el título Doctor Honoris Causa me enorgullece enormemente. Mucha gente se pregunata ¿Cómo siendoregular en estudios, he llegado a crear Mercadona?. A lo que el doctorando honorario responde que es el resultado de un sueño al que puso passion,  los medios necesarios y coraje para levantarse de cada fracas”.  

En 1975 se incorpora a la empresa de su padre, Cárnicas Roig, en la que existía una división de carnicerías y autoservicios. El 17 de octubre de 1981 asume la dirección de la Compañía, que inicia su actividad como empresa independiente del Grupo de Empresas Roig. De esta forma comienza el proyecto Mercadona. El se reconoce como “un licenciado con vocación de “tendero””

De joven tenía ideas “rojillas”

“Yo fui – confiesa – un estudiante regular/flojo, hasta que llegue a la Facultadde Económicas y tuve la suerte de conocer a Hortensia, mi mujer; eramucho más estudiosa que yo y eso me motivó a estudiar más si quería salircon ella. Aquí pase de un estudiante regular/flojo a un estudianteregular/bien.Nunca te lo he agradecido bastante, Hortensia Muchas gracias”.

Al terminar la carrera quiso demostrarle a su padre, que les había inculcado aél y a sus hermanos “el espíritu emprendedor”, que él también sabía llevar unaempresa” “Todo ello – añade – a pesar de mis ideas “rarillas”, en aquella época“rojillas”.

Entre su madre, Trinidad y su esposa, Hortensia

No pierde ocasión de proclamar la influencia de su esposa Hortensia que le puso las pilas cuando el era un viva la virgen y para colmo “rojillo”. También resalta la influencia de su madre Trinidad Alfonso, que da nombre a una fundación desde donde apoya distintas iniciativas de mecenazgo deportivo. 

Asegura Juan que fue su madre quien le inculcó una idea básica que ha proyectado en su filosofía empresarial: que primero hay que dar antes de pedir y no lo contrario que es la que más circula. 

Entre los empresarios mejor valorados

Juan Roig es muy popular en Valencia de la que es Hijo Predilecto y más allá de Valencia. En una encuesta que Metroscopia realiza para un think tank recogiendo la opinión de 1.600 personas ajenas al mundo de la empresa, en una muestra que representa a la ciudadanía española  en su conjunto aparece el segundo mejor valorado en la lista de empresarios propuestos, después de Amancio Ortega que obtiene el primer puesto. Otros empresarios como Ana Botín o Florentino Pérez le superan en conocimiento público pero no en la valoración ciudadana.

Es Presidente de Honor de la Asociación Española de Codificación Comercial (AECOC), Vicepresidente de la Asociación Española de Autoservicios y Supermercados (ASEDAS), y Presidente de Honor de la Escuela de Empresarios (EDEM). Mantiene estrechos vínculos con el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), del que también ha sido Presidente. 

En el plano personal, es impulsor del proyecto educativo y emprendedor Marina de Empresas, mecenas del Valencia Basket Club y presidente de la Fundación Trinidad Alfonso, desde donde apoya distintas iniciativas de mecenazgo deportivo. 

Como reconocimiento a su carácter emprendedor, ostenta el Premio Príncipe Felipe a la Excelencia Empresarial, la Alta Distinción de la Generalitat Valenciana, la Gran Cruz de la Orden de Jaume I el Conqueridor y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo. Igualmente ostenta el reconocimiento de ser el primer empresario español en formar parte de la Academy of Distinguished Entrepeneurs (Academia de Emprendedores Distinguidos) de Babson College. 

Primer tendero de España 

Juan Roig Alfonso, hijo Predilecto de Valencia es una rara avis.  A diferencia de las otras rutilantes aves retratadas en este libro, no está en Bolsa y por tanto no es uno de los 35 del Ibex. A diferencia de todos ellos ha creado su empresa, desde cero. Situada en el municipio valenciano de Tabernes Blanques, Mercadona, la principal cadena alimentaria,  que proporciona empleo directo a 99.000 personas en sus 1.676 tiendas con presencia en todas las provincias españolas, unas 200.000 personas si añadimos los que prestan sus servicios en las 250 fábricas que sirven en exclusiva a la compañía de Roig, y 545.000 puestos de trabajo indirectos e inducidos, el 3 por ciento del empleo e España.  Esta gigantesca empresa que gestiona el 1.7 por ciento del PIB de España y un quinto del valenciano ni está en Bolsa ni se la espera. 

Una empresa matrimonial

Mercadona es una empresa más que familiar, conyugal, pues él y su esposa poseen el 80 por ciento del capital, Juan el 55 % y Hortensia el 25.  Fue creada en 1977 por los padres de Juan, Francisco Roig Ballester (1912/2003) y Trinidad Alfonso Mocholi (1911/2006) dentro del Grupo “Cárnicas Roig” dedicada a los ultramarinos. 

En 1981, Juan, con su esposa, Hortensia, y su hermano  Fernando con su mujer, Elena Negueroles; y sus hermanas Trinidad y Amparo compran Mercadona a su padre, que entonces contaba con ocho tiendas de unos 300 metros cuadrados de sala de ventas. Juan asume la dirección de la compañía que inicia su actividad como empresa independiente.

Las tiendas cárnicas las hereda su hermano mayor, Paco Roig Ballester, muy conocido en la región pues fue presidente del Valencia, club de futbol. Su hermano Fernando preside Pamesa, primer fabricante europeo de azulejos, así como el Villareal Club de Futbol.  

Mecadona no pude ser más familiar. Presidida por Juan Roig Alfonso, el patriarca fundador, tiene de vicepresidenta a su esposa, Hortensia Herrero; y son consejeros, el hermano del fundador, Fernando Roig Alfonso, las hijas del patriarca, Hortensia, Amparo y Juana. La secretaria del Consejo de Administración es Carolina, la otra hija del presidente.  

El único consejero que no es de la familia, es Rafael Gómez Gómez quien en 1998 fusionó su cadena de supermercados con Mercadona de la que posee el 7 por ciento. Gómez y Gómez, un hombre extremadamente discreto como indican hasta sus apellidos, preside la Comisión de Auditoria junto a las hijas de Juan, Carolina y Juana.  

El Consejo controla pero el día a día lo desarrolla el Comité de Dirección integrado por los directores generales presididos por Juan Roig en el que no aparece nadie de la familia salvo este.  

Se define como un licenciado con espíritu de tendero

Juan Roig es un espécimen singular. Él mismo se define como un licenciado con espíritu de tendero. Es un rompedor, un disruptivo, según la expresión de moda, y un pelín provocador, aunque él califica su provocación de “humilde”. Puede decirse que es un creador como todos los que hacen algo grande desde la nada. 

En esta liga se parece a Amancio Ortega creador de Zara a quien admira y con quien no compite ya que sus tiendas se dedican en exclusiva a la alimentación sin penetrar en el textil donde no hay forma de competir airosamente con Zara. El negocio de Roig se limita a España y a Portugal  mientras el creado por Ortega se extiende por el mundo entero. Compiten, eso si, en la apreciación ciudadana en la que Amancio le precede y Juan ocupa el segundo puesto.

Como Amancio Ortega mantiene la sede de su gran empresa en un pequeño pueblo: Ortega en Arteixo (La Coruña) y Roig en Tabernes Blanques (Valencia).  El presidente del gran conglomerado de tiendas saca pecho de su anclaje en su región a pesar de las sugerencias que ha recibido para situarse en Madrid. Juan es muy valenciano y se nota. Sostiene que se puede ser una gran empresa, incluso una multinacional como aspira a ser,   y residir en Valencia donde posee el 20 % del PIB regional. 

La incógnita sucesoria

Juan Roig, a sus 74 años no tiene la menor intención de retirarse. No ha diseñado un plan sucesorio ni de emergencia personal lo que genera incertidumbres respecto al futuro de su empresa, propias de algunas compañías familiares. 

Cuando le preguntan por la sucesión se limita a señalar que le sucederán sus hijas y los directivos, algo bastante inconcreto aunque lo inserta en su filosofía: “La propiedad se hereda pero el puesto no” Que estará entre los 99.000 trabajadores.

Mercadona tiene su sello personal. Su éxito se debe a muchos factores, pero el más importante es su gestión, como puede comprobarse al compararlo con otras cadenas alimentarias. Se suele decir que nadie es imprescindible pero la desaparición del hiperlíder rara vez es digerido en las empresas personales y más en esta que es prácticamente unipersonal. 

También se diferencia de otras compañías familiares en que, aunque Mercadona arranca de sus padres, Juan  no es el primogénito ni por tanto el “hereu”. Se desprende del tronco familiar no por herencia sino pagando, comprando  la compañía a su padre y no heredando  como los Entrecanales, los Del Pino y compañía.

Invita a sus colegas a influir en los políticos

En el plano político, Juan Roig hizo dos donaciones de 50 000 euros en 2005 y en 2012 a la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) —el think tank del Partido Popular—. También ha donado dinero a la fundación Mujeres por África, de María Teresa Fernández de la Vega —que fue vicepresidenta en el gobierno de Zapatero.

Se rige por una mentalidad anglosajona, en lo que al pragmatismo se refiere, pero más de estilo inglés que estadounidense. En lo social prefiere el modelo europeo del estado de bienestar en el que, en su opinión, deben atenderse las opiniones de “la sociedad civil” de la que los empresarios forman parte decisiva al aportar el 75 % del PIB y el 80 % del empleo existente en España, por su contribución directa a los ingresos del Estado y sobre todo “por su poder transformador  para mejorar la calidad y el nivel de vida de las personas”. 

En resumen, las empresas, son en su opinión “responsables directas de la creación de empleo, riqueza y prosperidad del país” como resaltó el pasado 29 de octubre en el Congreso del Instituto de la Empresa Familiar  celebrado en Valencia que tituló significativamente: “El orgullo de ser empresario”.

Juan no se corta un pelo al invitar a sus colegas a “influir en los políticos” como proclamó cuando le hicieron doctor honoris causa de la Universidad Politécnica de Valencia en mayo de 2007. En aquel acto solemne fue más explícito sobre los aconteceres de su vida y sus opiniones que en sus manifestaciones a la prensa.

Allí resumió algunas opiniones políticas. Reclamó consenso para abordar los grandes retos que tiene España como mejorar la productividad. Respecto a la inmigración se mostró partidario de integrar a los legales, prohibir a los ilegales y contribuir al desarrollo del norte de África. Me parece apropiado señalar que su padre intentó extender sus “Cárnicas” al norte de África lo que estuvo a punto de arruinarle.

“Me lo enseñó mi madre, Trinidad”

Juan transmitió lo que entendía como imposible: “Es – sentenció – aquelloque no ha conseguido nadie hasta este momento. Cuando alguien me diceque es difícil hacer una cosa, yo contesto que más difícil es llevar un hombre a la luna”. Y aclaró en tres puntos su concepto de lo que denominó “VerdadUniversal de la Reciprocidad”:

1º) Satisfacer los medios mentales y físicos del colaborador 2º) Pedir  lo que necesito del colaborador para satisfacer mis necesidades3º) Exigir.      Si no medan lo comprometido exijo. Yo creo firmemente en ello, me lo enseñó mimadre Trinidad, sobre todo las dos primeras: 1º.- Dar 2º.- Pedir. Otros creen que: 1º.- Pedir y Exigir Y después Dar. La 2ª, necesitábamos un modelo dereferencia (que uniera todas las ideas), que todos lo conociéramos y nossirviera de orientación para nuestra gestión. Creamos tres partes del cuerpo teórico, que ha sido nuestro collar. Las perlas (las ideas) no eran nada por sísolas, sino lo importante que era unirlas todas en un collar (Modelo). Para mi: “El que tiene un modelo, tiene un tesoro”.

Su gran sueño: que el modelo de Calidad Total tenga éxito en la sociedadespañola. Y que Mercadona sea reconocida como la empresa que mejor trata alos Clientes, Trabajadores, Proveedores, Sociedad y Capital.

Aboga por “una productividad social”, el equilibrio entre la economía productiva y la justicia social 

Argumenta que “el empresario se enfrenta a lo largo de su vida a dos grandes retos: 1) fracasar o tener éxito. Cuando fracasas, el fracaso es en solitario Nadie se arrima a ti a decirte que cómo `puedo ayudarte. Lo afrontas tu solo con tu familia. Ante el éxito el empresario tiene la obligación de repartirlo Nosotros como empresarios tenemos unas habilidades y recursos que tienes que ponerlos en función de los demás .. Qué es lo que me gustaría dejar a los demás: pues mis conocimientos y para eso he creado “La marina de empresas”  donde lleva invertidos 180 millones de euros que salen de su patrimonio personal, de sus dividendos. 

Roig que era escéptico a la digitalización, aunque fue la primera compañía que introdujo el código de barras es ahora su primer convencido. Ha desarrollado el proyecto online y se está valiendo de SAP  para el desarrollo y de su proyecto de total transformación digital que proporcione información inmediata que permita anticiparse a las necesidades de los clientes. 

La revolución de Juan Roig 

El empresario valenciano, muy valenciano, ha triunfado a lo grande por numerosos factores, pero por encima de todos ellos por su política laboral, por el trato efectuado a sus empleados muy por encima de lo que marca el mercado. Lo rompedor de su estrategia, su talento disruptivo no se debe a planteamientos morales, que no dudo que los tiene, sino por criterios de rentabilidad económica. Ha demostrado con su éxito que el hecho de que los empleados estén motivados es decisivo para la cuenta de resultados. 

Mercadona es la única empresa en el mundo que reparte el 25 % de sus beneficios entre sus trabajadores. Hay otras empresas como General Motor que adoptan una política similar pero cuando el ejercicio no ha ido según las previsiones lo suprimen. En Mercadona no hay excepciones. Todos los empleados son fijos, una decisión adoptada al principio del milenio.  

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