Escrito por 11:04 am Justicia

Anmistiófilos contra anmistifóbicos

Por José Mariano Benítez de Lugo *

         A un horrible debate estamos asistiendo los ciudadanos sobre la (supuesta) posible amnistía que se puede otorgar a los 1432 que restan enjuiciados por las fechorías independentistas del año 2017, incluida naturalmente las de su máximo responsable, Puigdemont. Y el debate opera desde dos parámetros fundamentales: ¿cabe la amnistía, sí o no? ¿qué contenido debería conllevar?

         Y la respuesta que encontramos a la primera pregunta es que quizás los “fontaneros” de Moncloa-Ferraz están dejando hablar de que se contempla una amnistía, cuando real y jurídicamente no se está negociando una medida que tenga tal carácter, sino en otras que en definitiva conlleven el mismo o parecido resultado, pero sin ser propiamente una amnistía. Es quizás un viejo “truco” dejar que la gente (e ilustres juristas) hablen y discutan sobre si ella procede o no, pero que realmente no se vaya amnistiar a nadie, aunque sí se contemplen los efectos y consecuencias como sí se otorgara.

         Y sobre el contenido de las medidas posibles, por parte del Gobierno se insiste que serían siempre “en el marco de la Constitución”, y sobre ello hemos de hacer la siguiente reflexión: Parece obvia tal afirmación pues en caso de flagrante vulneración de nuestra Carta Magna sería una manifiesta ilegalidad, PERO ¿Cuál es ese marco?, y la respuesta es: difuso y siempre sujeto a lo que en definitiva decida el Tribunal Constitucional. Y es difuso porque la Constitución contiene mandatos por un lado y directrices o principios por otro, tal como nos tienen mostrado todos los filósofos del Derecho nacionales o internacionales (Alexy, Dworkin, Atienza, Laporta, etc.), e incluso tantos unos (los mandatos) como los otros (los principios o directrices) tienen,  lo que el gran jurista HART afirmó con razón, “open structure”, esto es, que están abiertos a la hermenéutica interpretativa de sus aplicadores.

         En resumen sobre este aspecto: resulta inútil el debate “amnistía sí o no” pues creemos que la mente gubernamental está convencida que dada la conflictividad de una medida con tales connotaciones, está dispuesto a encontrar otro resultado de parecidos efectos pero sin utilizar tan denostada palabra.

         Y otra reflexión que procede hacer es la referida al tema de si se arbitran medidas “parecidas” a la amnistía ¿a cambio de qué?. Y es este un aspecto a nuestro entender fundamental, porque si bien Puigdemont ha afirmado con notable soberbia y desconocimiento de la situación, que “las condiciones no las pone quien pide ayuda”, es lo cierto que en todo caso unas medidas como las de posible adopción a favor de los “afectados”, exige a nuestro entender un compromiso inequívoco de su renuncia a la unilateralidad, tal como ya ha aceptado Esquerra Republicana por cierto. Y es que, como bien dicen los romanos “do ut des, facio ut facias”, yo te ofrezco esas medidas, para que tu hagas las que debes hacer como contrapartida.

         Y si bien parece inicialmente correcto lo dicho por Pedro Sánchez de que buscará votos para la investidura, “hasta debajo de las piedras”, hay que tener cuidado de que al moverlas puede haber un alacrán que dañe a quien las mueve, que en este caso sería el que después de obtener los votos necesarios para la investidura, existieran posturas repetitivas de lo perdonado o disculpado con las medidas. A este respecto, de entre las numerosas opiniones habidas sobre el tema, recogeré lo dicho por el gran jurista del ámbito penal. E. Gimbernat, que ha recordado que uno de los objetivos de la justicia penal es la prevención para que no se repita el delito, y se corre el riesgo de que si se “perdona” la comisión de anteriores delitos, ello se considera un éxito logrado (lo que es admisible), pero que no lleve en comandita el compromiso de que no se va a reincidir en lo mismo. 

         Y ello debe ser así porque si no se exige ese compromiso previamente, como sostienen algunas ilustres voces, se estaría ante una situación en la que únicamente se contemplase la investidura y por ende, solo (o principalmente) la situación personal del actual Presidente del Gobierno (en funciones). 

         En conclusión, antes de cualquier medida favorable a los encausados, debería existir por parte de su Partido y de ellos, la renuncia expresa a la unilateralidad de la decisión sobre la independencia de Cataluña, y sí y solo sí en tal caso, entendemos que serían procedentes estas ignotas (de momento) medidas de las que tanto se habla pero que en el actual momento se desconoce su contenido y alcance.       

  • José Mariano Benítez de Lugo es Presidente Honorario de la Asociación de Abogados Demócratas por Europa. Medalla de honor del Colegio de Abogados de Madrid.
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