ALGO ESTÁ CAMBIANDO PARA BIEN EN LA ECONOMÍA ESPAÑOLA PERO EL SOL DE ESTA PRIMAVERA NO CALIENTA A TODOS POR IGUAL.
ESPAÑA OSTENTA LA INACEPTABLE PRIMACÍA DE LIDERAR EL RANKING DE POBREZA INFANTIL EN LA UNIÓN EUROPEA.
LA PROBABILIDAD DE ENCONTRAR EMPLEO POR PARTE DE LAS PERSONAS QUE LLEVAN DOS O MÁS AÑOS EN EL PARO SE DESPLOMA DRAMÁTICAMENTE.
El Consejo Económico y Social de España (CES) es la única alta institución del Estado que existe en España en la que, de forma permanente, agentes sociales y empresariales de todos los sectores de la economía española dialogan y acuerdan sobre los grandes retos socioeconómicos y laborales de nuestro país. El informe del CES aprobado por el Pleno del CES del 29 de mayo de 2024 es el resultado del diálogo y acuerdo que se lleva a cabo en el seno de la institución por los sesenta consejeros y consejeras que, junto con el presidente, componen el Pleno del CES: veinte en representación de las principales organizaciones sindicales (UGT, CCOO, CIG y ELA); veinte en representación de las principales organizaciones empresariales (CEOE y CEPYME); y otros catorce que son la suma de la representación de las principales organizaciones del sector agrario (ASAJA, COAG y UPA), del sector marítimo-pesquero (ARVI, FNCP y APROMAR), del sector de la economía social (CEPES) y de las organizaciones de consumidores designadas por el Consejo de Consumidores y Usuarios (CECU, HISPACOOP, OCU y FUCI). A ellos se unen seis consejeros independientes, expertos en el ámbito socioeconómico y laboral.
José Sanuy
Presentación de Antón Costas
Me gustaría resaltar tres aspectos que, a mi juicio, emergen de la lectura de esta Memoria 2023, tanto acerca de la evolución de la economía, el mundo laboral y la sociedad española durante 2023 como sobre su futuro a medio plazo. El primero es que, con una tasa de crecimiento del PIB del 2,5 por 100 y una fuerte creación de empleo, la economía española ha continuado en 2023 disfrutando de la primavera económica que se inició en 2021 cuando, contra los pronósticos que anunciaban una inmediata recesión, sorprendió con un fuerte crecimiento de la actividad y del empleo.
Tanto la inercia de la propia economía y del mercado de trabajo como algunas señales de cambio en la política monetaria del BCE apuntan a la continuidad de esta doble senda de crecimiento de la actividad y del empleo en 2024.
Por decirlo así, en 2024 la economía española levantará un poco el pie del acelerador, pero no pisará el freno. Pero el sol de esta primavera económica no calienta a todos por igual.
El capítulo III identifica algunos rasgos preocupantes en la evolución de las condiciones de vida. Uno de ellos es que, a pesar de la puesta en marcha de importantes y novedosas medidas de política social, la desigualdad y la pobreza han continuado creciendo en España.
Especialmente lacerante es la evolución de la pobreza infantil. Es moralmente inaceptable que aproximadamente un tercio de nuestra infancia esté en situación de pobreza.
España ostenta la inaceptable primacía de liderar el ranking de pobreza infantil en la Unión Europea. Más allá del problema moral que implica, la pobreza infantil y juvenil constituyen un despilfarro de dinamismo e innovación para el futuro del país. Si la mejor métrica para medir el futuro de un país es ver cómo trata a su infancia, no vamos bien.
Es necesario emprender una fuerte inversión en la infancia que cierre esta cicatriz y ofrezca a toda nuestra infancia un futuro de esperanza. Los beneficios no los disfrutarán únicamente ellos, sino el dinamismo económico y la innovación del conjunto del país.
Junto con la persistencia de la pobreza, otro rasgo que empaña el buen comportamiento de la economía y del mercado laboral en 2023 y sus perspectivas para los años venideros es el del aún muy elevado número de personas que deseando trabajar, y estando en condiciones de hacerlo, no encuentran un empleo digno.
La pleamar del crecimiento no eleva por igual a todos los barcos varados en la arena del desempleo de larga duración. Los datos que ofrece la Memoria 2023 señalan que la probabilidad de encontrar empleo por parte de las personas que llevan dos o más años en el paro se desploma dramáticamente.
Pero hay soluciones. El reciente informe del CES sobre formación dual en España ofrece evidencia muy consistente acerca de la capacidad que tiene la formación dual, no solo la profesional y la universitaria, sino también la formación para el empleo, para hacer de celestina capaz de emparejar la demanda de las personas que buscan un buen empleo con la de las empresas que buscan buenos trabajadores. En tiempos de bonanza, hay que poner el foco en los colectivos sociales que siempre lo tienen más difícil.
Algo está cambiando para bien en la economía.
El segundo comentario que me sugiere la lectura de la Memoria 2023 es que en ella aparecen algunos datos que apuntan a la aparición de un cambio estructural alentador en el comportamiento y en la composición sectorial de la economía y del empleo.
Tradicionalmente, la economía española ha mostrado un comportamiento maniaco depresivo: crecía fuertemente en las etapas de expansión, y se desplomaba con dramática intensidad y duración en las etapas de recesión. Además, en las etapas de expansión, el crecimiento venía acompañado de fuertes desequilibrios macroeconómicos y de la balanza de pagos.
Este comportamiento bipolar parece estar cambiando. En esta nueva etapa, el crecimiento viene acompañado por la reducción de los desequilibrios macroeconómicos y por una mejora sorprendente de la balanza de pagos; es decir, de la capacidad competitiva internacional de la economía. Especialmente esperanzador es el comportamiento de los servicios no turísticos de alto valor añadido.
Algo está cambiando para bien en la economía. Los datos del capítulo II de esta Memoria 2023 sobre la composición del nuevo empleo que crea la economía apuntan también a un cambio estructural en la misma dirección. Por edades, en el empleo, de los grupos que más crecen es el de los más jóvenes, seguido por el de los mayores de 55 años. Por otro lado, aumenta el empleo femenino. Además, un porcentaje importante del nuevo empleo es de calidad, con un aumento de los contratos fijos y a tiempo completo. Algo está cambiando también en la composición y la calidad del empleo. Pero el capítulo III de la Memoria 2023, sobre condiciones de vida, identifica algunos rasgos que pueden obstaculizar y aun llegar a estrangular la continuidad de esta mejora en la calidad del crecimiento y del empleo. Uno de ellos es el problema de la vivienda.
Los elevados precios de la vivienda limitan el crecimiento
La extrema escasez de vivienda de alquiler social y asequible existente en España, además de ser un problema social de primera magnitud que limita la emancipación de los jóvenes y la creación de hogares y el aumento de la natalidad, puede convertirse en un cuello de botella estrangulador del crecimiento.
Por un lado, impide la movilidad y reduce la disponibilidad de mano de obra que sufren algunos sectores de la economía española, como es el caso del turismo, en la medida en que los salarios no permiten acceder a una vivienda en los lugares donde hay oferta de empleo. Por otro lado, al reducir la capacidad de la renta disponible de las familias, los elevados precios de la vivienda disminuyen el consumo agregado de la economía y limitan el crecimiento.
Reducir la pobreza y mejorar las condiciones de acceso a la vivienda, así como a otros bienes públicos como la salud, no es solo una cuestión de equidad o justicia social, sino que es también un requisito necesario para mejorar la eficiencia y el dinamismo de la economía.
Cuando existen reglas justas de reparto de los costes los daños son limitados
La tercera reflexión que me sugiere la lectura de la Memoria 2023 está relacionada con las causas que están detrás de este buen comportamiento de la economía y el empleo en la etapa postcovid. Para explicar este buen comportamiento, los organismos y los economistas que se dedican a la predicción económica hablan de las «sorpresas positivas».
En realidad, esas sorpresas no lo son tanto si tenemos en cuenta dos hechos. Por un lado, la gestión de la política económica de la crisis del COVID en comparación con la respuesta que se le dio a la crisis financiera y de la deuda de 2008-2010. Por otro, la importancia que ha tenido el diálogo social.
La comparación entre la historia de las dos crisis de 2008-2010 y de 2020-2021 ofrece enseñanzas útiles. La política de austeridad que se aplicó en la crisis de 2008- 2010 hizo recaer el coste de la crisis financiera y de deuda sobre los trabajadores y sus familias y sobre las empresas. El resultado fue una recesión que duró cinco años y que provocó una destrucción masiva de empleo y tejido empresarial, así como el aumento dramático de la desigualdad y la pobreza.
Las rápidas e innovadoras medidas que se aplicaron para hacer frente a la crisis pandémica con, por ejemplo, las medidas de mantenimiento del empleo mediante los ERTE y el apoyo a las familias y a las pymes permitieron que los efectos sobre la actividad económica y el empleo fuesen contenidos y que se haya mantenido la confianza en el futuro de las familias y las empresas.
La enseñanza es clara: cuando existen reglas justas de reparto de los costes de las crisis, las recesiones son cortas y con daños limitados en la actividad y el empleo y las recuperaciones son rápidas y sostenidas.
El diálogo entre las organizaciones sindicales y empresariales, ha seguido dando frutos importantes.
Por su parte, la capacidad de diálogo social, que se analiza en el capítulo II de esta Memoria 2023, ha permitido que, a pesar de turbulencias políticas, se haya mantenido la confianza de las familias y las empresas. Si bien, el diálogo tripartito, entre los agentes sociales y el gobierno, ha experimentado una cierta sequía en 2023 en relación con los dos años anteriores, el diálogo bipartito, entre las organizaciones sindicales y empresariales, ha seguido dando frutos importantes.
Uno de ellos ha sido el nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (V AENC), que ha permitido una recuperación de los salarios, a la vez que ha dado estabilidad y firmeza a las decisiones empresariales y de las familias.
El diálogo social en España es un patrimonio inmaterial de la sociedad y de la economía española que es necesario preservar como oro en paño. Más necesario aún cuando aumenta la incertidumbre geoeconómica y política. Déjenme hacer una última y breve referencia al tema destacado que se incluye en esta Memoria 2023, que analiza en cada capítulo los impactos económicos, laborales y sociales del cambio climático.
La lectura de estos apéndices a los capítulos I, II y III, me ha permitido ser más consciente de que los impactos del cambio climático para la economía, el empleo y la sociedad española son más intensos, más rápidos y más graves de lo que, a priori, podría pensarse. Es voluntad del CES seguir prestando atención a este tema.

