Escrito por • 3:06 pm• Tribunas

Apagón e imagen de España

He añadido medio kilo de paciencia a mi kit de supervivencia

Ignacio Vasallo

Todos los que se rieron del kit de supervivencia están ahora callados. Los que ya lo teníamos hemos metido dentro medio kilo de paciencia para poder aguantar. Se creían que valía solo para la guerra, pero ahora se dan cuenta que es sobre todo para la paz. Y no olviden que tambien hace falta dinero en metálico.

No es frecuente que España irrumpa en las primeras páginas de la prensa internacional o abra los servicios informativos de las radios y televisiones. En los últimos seis meses ha ocurrido en un par de ocasiones, ambas negativas : la DANA y el apagón. Las impactantes imágenes, la confusión y el caos permitieron a los profesionales dar rienda suelta al tremendismo que tanto gusta a algunos de ellos. Los enviados especiales a Valencia y los corresponsales desde Madrid, agotaron pronto el interés de sus clientes .

 A pesar de que algunos políticos interesados nos intenten convencer de lo contrario, el apagón no ha tenido consecuencias negativas sobre la imagen de España porque la recuperación del funcionamiento y el comportamiento de los ciudadanos han sido ejemplares. En una carta a su periódico un lector del Financial Times señalaba que ante un apagón total no hubo pánico, ni vandalismo, ni daños,  ni violencia.  ¡ Chapeau ¡ terminaba. La presidenta de la Comisión Ursula Von del Leyen destacó en su intervención en el congreso del Partido Popular europeo el civismo del pueblo español.

Menos de un cuarto de hora después del apagón las policías nacionales y locales estaban en la calle dando seguridad a los comerciantes , a la población en general y a los directamente afectados en túneles de metro ,estaciones y aeropuertos . Los hospitales funcionaron con normalidad igual que la mayoría de los hoteles usando sus propios generadores. Efectivamente como destacaron algunos medios la paciencia y el buen humor predominaron en un contexto tan difícil. En menos de 24 horas la normalidad había vuelto a todo el país, aunque desgraciadamente hubo que lamentar algunos fallecimientos causados indirectamente.  No hemos tenido noticia de detenciones provocadas por actuaciones ilegales.

Algunos políticos y sus medios afines han acusado al gobierno de no haber informado rápidamente mientras que el gobierno asegura que ofreció la información de la que disponía. Aún quedan importantes agujeros informativos que tendrá que rellenar. A quienes se les fue la mano en distintas declaraciones fue a tres presidentes de comunidades autónomas : al de Andalucía que a la media hora ya sospechaba que podía haber sido un ciberataque, al de la Comunidad valenciana exigiendo claridad y a la de la comunidad de Madrid hablando de un apagón venezolano.  En Venezuela en marzo del 2019, el país quedó a oscuras, el transporte colapsó y el caos urbano produjo inseguridad. Incluso los hospitales quedaron sin energía. La población perdió la escasa confianza que tenía en el gobierno .

El apagón que recordamos los mayores es el de Nueva York en la noche del 13 al 14 de julio de 1977. Duró 25 horas . Se cerraron los aeropuertos, el metro quedo atascado con pasajeros dentro en la obscuridad , se paralizaron los hospitales y las comisarías de policía. Inmediatamente más de 1000 establecimientos fueron saqueados. Se provocaron unos 1.600 incendios. Hubo más de 4.500 arrestos y unas 500 personas resultaron heridas .

Aquí, sin embargo, ninguna televisión consiguió ni siquiera una imagen de jóvenes con la cara tapada saliendo de unos grandes almacenes con televisores al hombro .

Estos apagones son raros, pero han ocurrido tanto en países desarrollados como los Estados Unidos o Italia como en otros menos desarrollados como la India . En general han sido pacíficos .

El gobierno esta obligado a informar con transparencia cuando conozca las causas y la oposición debe presionar. Hasta que ese momento llegue el medio kilo de paciencia que hemos metido en el kit nos será de mucha utilidad para aguantar la cantidad de basura política y mediática entre la que tendremos que vivir.

↑
Close