Escrito por 1:06 pm Economía

De las criptomonedas al dinero digital

por José Sevilla, presidente de Unicaja 

Publicado en “Asesores Financieros”, la revista de la Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA) editada por Josep Soler y  dirigida por Rafael Rubio. ( rrubio@asesoresfinancieros.e)

Hace dos años aproximadamente escribí un artículo en esta revista con el mismo título. La tesis central era que, con independencia de cual pudiera ser la evolución futura del precio de las criptomonedas, la tecnología que aportaban y sus desarrollos implicarían cambios sustanciales en el negocio financiero y los sistemas de pagos internacionales. La cotización actual del Bitcoin ha superado ampliamente los 42.000 dólares de entonces. Si bien es cierto que tuvo una caída muy importante hasta un mínimo a finales de 2022 de 16.500 dólares (-60 %) y posteriormente se recuperó a partir de los últimos meses de 2023. 

La evolución del precio del Bitcoin ha estado muy influida por los eventos sucedidos en este periodo de tiempo. Destacaría: el cambio de signo de la política monetaria y la subida de los tipos de interés para combatir la inflación, los escándalos protagonizados por algunos actores del sector (caída de FTX, el fiasco de Luna, la salida forzosa del fundador de Binance, etc.) y, más recientemente, la aprobación por parte de la SEC de los ETF sobre el Bitcoin que permitirá comprarlos como un instrumento financiero en vez de solo como un activo digital. 

Mas allá de la evolución de las cotizaciones, ha habido algunos avances importantes en otros ámbitos como la aprobación en Europa del reglamento MiCA sobre mercados de criptoactivos que entrará en vigor en junio y diciembre de este año. Se espera que este nuevo marco proporcione un entorno de seguridad jurídica que posibilite el lanzamiento de nuevo modelos de negocio por parte de las instituciones financieras. 

En el entorno del sector financiero se ha venido progresando en los proyectos de tokenización de activos financieros, depósitos, bonos, acciones o seguros, como forma de facilitar su transmisibilidad abaratando los costes de las transacciones. 

En cuanto a los medios de pago, tras el frustrado intento de lanzamiento de una stablecoin por parte de Facebook en 2019, hemos visto otras experiencias más recientes por parte de Mercado Libre en Brasil y más recientemente PayPal. En algunos estados, se ha seguido avanzando en los proyectos de monedas digitales soberanas (CBDC). China ya tiene en circulación el yuan digital en el mercado nacional y en octubre de 2023 realizó su primera transacción internacional al comprar con moneda digital una partida de petróleo a Emiratos Árabes. En Europa, el proyecto del euro digital continúa avanzando y el pasado noviembre el BCE decidió pasar de la fase de “investigación” a la de “preparación” en coordinación con el Parlamento Europeo. Reino Unido y Estados Unidos también tiene sus respectivos proyectos de CBDC aunque en este último país, recientemente, Donald Trump ha sido muy explícito en contra del proyecto de un dólar digital. No obstante, si el resto de los países siguen avanzando con sus monedas digitales, Estados Unidos tendrá que continuar apostando por el desarrollo del dólar digital para mantener la primacía de su moneda en el mercado internacional. 

En definitiva, creo que en los próximos años asistiremos a un cambio sustancial en los medios de pago tanto domésticos como internacionales impulsado por una nueva tecnología de registro descentralizado, aportada desde el mundo de las criptomonedas, que ya está siendo utilizada y validada tanto por los actores privados como por el sector público.•

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