Escrito por • 4:21 pm• Política

El bulo se instala en el PP

Inmaculada Sánchez

La angustiosa crisis vivida por el Gobierno para aprobar el decreto ómnibus en el que viajaba la mayor parte de sus medidas sociales ha vuelto a mostrar que el PP incluye al bulo en su arsenal de oposición y está dispuesto a seguir usándolo. Desde aquella declaración de Feijóo en campaña afirmando que el PP siempre había subido las pensiones conforme al IPC hasta la reciente explicación de su no al decreto porque contenía unas subidas de impuestos inexistentes los populares han incrementado la cantidad y calidad de sus mentiras públicas hasta niveles nunca vistos. Ya no sólo son las redes, los pseudomedios o la ultraderecha. También el primer partido de la oposición se ha subido al carro de la desinformación sin rubor alguno convirtiéndolo en la principal amenaza para nuestra democracia.

Lo recordarán. En la campaña de las generales de 2023 Alberto Núñez Feijóo, en una sonada entrevista en TVE, afirmó rotundamente que el PP “siempre” había revalorizado las pensiones con el IPC e incluso negó a la periodista Silvia Intxaurrondo la validez de sus datos cuando le recordó que Mariano Rajoy no lo había hecho en tres años concretos. Tan llamativa fue la mentira que, posteriormente matizó que había sido un malentendido para tener que reconocer, 48 horas después en otra entrevista en La Vanguardia, que “la periodista tenía razón” y que su afirmación no era cierta.

Hoy estamos lejos de conseguir de los dirigentes populares una rectificación similar. Tras varios días afirmando que el famoso decreto ómnibus con la subida de las pensiones o las ayudas a la DANA también incluía subidas del IVA a los alimentos, y por ello se negaban a votarlo, Cuca Gamarra, asediada en rueda de prensa por las preguntas de los medios al respecto, sólo admitió que el decreto lo que no incorporaba era una prórroga de las rebajas al tributo pero sin asumir en ningún momento, que su repetida premisa sobre la subida era abiertamente falsa.

El síntoma es muy preocupante porque en este año y medio de legislatura que el PP aún sigue sin digerir en la oposición sus argumentos fake han ido aumentando en cantidad y calidad. Esta semana misma, el Fiscal General del Estado ha tenido que declarar como imputado en el Tribunal Supremo por una causa cuyo origen está en el desmentido de un bulo propagado desde el gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Un hecho insólito, que está poniendo en jaque a una alta institución del Estado. El motivo, abrazado con entusiasmo por una judicatura conservadora al ataque, es una nota de prensa emitida por la Fiscalía para que la mentira sobre la oferta de un pacto al novio de la presidenta madrileña para pasar página con sus supuestos delitos fiscales no siguiese propagándose en medios y sedes parlamentarias cuando la realidad era exactamente la contraria.

El ‘caso Koldo’ y todo el escándalo sobre la posible corrupción en el ministerio que dirigía José Luis Ábalos ha proporcionado a Génova otro escalón que subir en su acercamiento a la habitual desinformación que practica la ultraderecha. Todos los dirigentes del PP han dado por buenas, repicado y amplificado cada una de las acusaciones del empresario Víctor de Aldama, delincuente confeso que busca redimir penas a base de delaciones de las que aún no ha aportado ninguna prueba. Alguna tan estrambótica como un escrito con unas supuestas cuentas en República Dominicana de varios ministros y de la mujer del presidente, sin características de documento bancario alguno, que ha llegado a ser remitido por el presidente del Senado, el popular Pedro Rollán, al Supremo para una posible investigación, dándole categoría de veracidad y poniéndolo en la agenda política.

La terrible tragedia de la DANA y la forma en que el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, ha querido zafarse de sus responsabilidades es otra vergonzosa muestra de la escalada de bulos en que transita el PP. No hablo sólo de la sucesión de inverosímiles explicaciones sobre sus ausencias el día de la catástrofe, todavía sin información verificable tres meses después. En las últimas semanas Mazón está empeñado en asentar su posible salvación política cargando contra el Gobierno de Sánchez y para ello no ha dudado en acudir al comodín de la mentira. Recientemente llegó a comparar en sede parlamentaria el genocidio de Gaza con las desgracias de la riada de octubre echando en cara al Gobierno la ayuda económica destinada a Palestina cuando, según él, la Comunidad Valenciana había recibido “cero euros” en ayudas directas, un dato que rápidamente salió a negar la oposición socialista  y varios ministros. Ello no ha impedido, sin embargo, que Mazón y el PP valenciano continúen repitiéndolo en cualquier declaración.

El debate público no puede presentarse más turbio. Y no son sólo  Donald Trump o Elon Musk quienes alimentan este escenario de desinformación para librar sus batallas. También en Europa actores políticos reputados están dejándose llevar por estos nuevos métodos. Y en España, para nuestra desgracia, tenemos cada día más ejemplos con el PP de Feijóo y la corte de pseudomedios que le hacen el trabajo a la ultraderecha.

↑
Close