Nunca criticó al gobierno Rajoy reservando su artillería contra Pedro Sánchez
José García Abad
El Círculo Cívico de Opinión, constituido en 2011, se define como “foro de la sociedad civil, abierto, plural e independiente, alejado de los partidos, pero no neutro (y menos neutral)”. Ciertamente no es neutro ni neutral. Todas sus “posiciones”, sin excepción, desde que gobierna Pedro Sánchez han sido de ataques al Gobierno.
La llamada “Administración del Círculo Cívico de Opinión”, crema de la meritocracia conservadora, una asociación generosamente financiada por grandes empresas, como Iberdrola, Repsol, banco Santander, El Corte Inglés, entre otros, acaba de posicionarse contra la amnistía. También lo ha hecho contra la financiación singular para Cataluña encargado al profesor Ángel de la Fuente, director de FEDEA otro lobby económico de la derecha igualmente financiada por grandes empresas del Ibex.
Servidor ha escrito numerosos artículos contra los conciertos, tanto el vasco y el navarro como el que ahora parece que se va a extender a Cataluña, pero esta última cuestión, que tiene evidentes contrapartidas políticas respecto al problema catalán, merece opiniones más independientes.
El Círculo, cuyo presidente es José Luis García Delgado, ha tenido la cuquería de encargárselo a una persona de evidente prestigio, pero claramente opuesta al concierto quien en un artículo en El País del pasado 31 de julio sostenía: “La pregunta va dirigida al PSOE y al PSC, dos partidos en principio constitucionalistas y firmes partidarios de la redistribución cuyo papel en esta historia es difícil de entender. Señores, ¿merece la pena tanta historia para gobernar cuando el precio de hacerlo es aplicar el programa del adversario, que incluye el desmantelamiento gradual del Estado y de sus mecanismos de solidaridad?”.
Asegura el Círculo que el texto del director de FEDEA fue presentado en una primera versión a los integrantes del Círculo en la asamblea general celebrada el 8 de octubre de 2024 de la que el Círculo no proporciona información.
Ataca a los nombramientos del Gobierno
El pasado mes de marzo el Círculo emitió un documento que no firmaba persona alguna, titulado “Seis nombramientos claves. Otra prueba de calidad democrática” en el que al recordar que durante la actual legislatura vencen los mandatos de los titulares de varias entidades que forman parte del denominado sector público institucional, exhibía su desconfianza de que este Gobierno nombrara “a las personas adecuadas”.
Se refería a los nombramientos del gobernador del Banco de España; del presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC); de, de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), del de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIRF), de la Agencia Española de Protección de Datos y del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. No esperó el Circulo para saber a quienes nombraban para criticarlos acerbamente.
Como atacó a los nombramientos ya efectuados como el del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz; del presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido; del de la Agencia Efe, Miguel Ángel Oliver; o de la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo; con alusiones a “determinadas embajadas de carácter estratégico” y “a la dirección de empresas públicas” que no concretaba pero que son obvias.
El Círculo “advierte”
La Administración del Círculo de Opinión justificaba su andanada contra estos altos cargos y contra otros que no mencionaba pero que pueden darse por aludidos, como el presidente del CIS José Félix Tezanos, como “advertencia”.
Expresaba su preocupación, que aseguraba ampliamente compartida, “ante el sesgo partidario de importantes designaciones del Gobierno no compatibles con los requisitos de competencia, experiencia, independencia de criterio y apariencia de imparcialidad exigibles”.
El Círculo denunciaba “las tendencias clientelares del actual Gobierno de coalición” en la designación para cargos relevantes de personas de la íntegra confianza del partido gobernante y de su presidente, “sin consideración en muchos casos de su idoneidad objetiva para desempeñarlos”.
Nunca criticó a Rajoy reservando sus proyectiles contra Sánchez
El Círculo Cívico de Opinión, se constituyó como decíamos, en 2011 como “foro de la sociedad civil, abierto, plural e independiente, alejado de los partidos”, pero, asegura que “no neutro, y menos neutral”. Explicaban que su objetivo es ofrecer un vehículo para que grupos de expertos puedan identificar, analizar y discutir los principales problemas y dilemas de la sociedad española.
Mientras gobernaba Mariano Rajoy (de 2011 a 2018) nunca se manifestó críticamente frente este gobierno, reservando su artillería contra el de su sucesor Pedro Sánchez
Entre sus socios, donde predominan los catedráticos, se encuentran: Fernando Becker, de Economía Aplicada; Victoria Camps, de Filosofía Moral y Política; Francesc de Carreras, de Derecho Constitucional; José Luis García Delgado, de Economía Aplicada; Emilio Lamo de Espinosa, de Sociología; Antonio Llardén, de Enagás; Santiago Muñoz Machado, de Derecho Administrativo; Elisa de la Nuez, Abogada del Estado, Secretaria General de la Fundación Hay Derecho; Javier Rupérez, Embajador de España; José Manuel Sánchez Ron, Catedrático de Historia de la Ciencia; José Juan Toharia, de Sociología; Fernando Vallespín de Ciencia Política, entre otros. Un amplio ramillete de flores conservadoras con unas escasísimas de color rosado que les permita presumir de florero plural.
Por cierto, una de estas flores, Antonio LLardén, presidente de Enagás, me aseguró, cuando en el pasado septiembre el Círculo publicó un artículo demoledor contra el ministro Escrivá, titulado “El error Escrivá”, que se había dado de baja del Círculo hace tiempo.
Astucia y opacidad sectaria
Cuando, ilusionado, servidor pinchó en la red el capítulo “Los socios opinan”, que mostraría cierta transparencia, se llevó una decepción al encontrarse con otra triquiñuela. No se recogía la opinión de sus socios sobre los asuntos que preocupan al Circulo, sino que se limitaba a transcribir artículos publicados por ellos en distintos medios. Curiosamente la inmensa mayoría, casi la totalidad, en el diario El Mundo que se destaca por la virulencia antisocialista.

