José García Abad
Indra, la gran empresa tecnológica en la que el Estado es el primer accionista con una participación del 28% del capital a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) es un caso especial pues su cuenta de resultados depende de las compras del Estado, especialmente del Ministerio de Defensa o el de Interior, ya que su principal actividad, la seguridad y la defensa, es especialmente sensible como lo es Telefónica, custodia de secretos de Estado donde ha recalado Marc Murtra.
La fundó Javier Monzón de Cáceres (1992-2015) cuando gobernaba Felipe González, economista madrileño que había sido director financiero, presidente de Telefónica Internacional y director general de Telefónica. Indra fue el resultado de la fusión en 1992 de la compañía pública Inisel, que presidía Monzón con un conglomerado de privadas entre las que destacaban Eritel y Disel.
José María Aznar la privatizó en 1999 cuando Indra se inició en el parqué. De hecho Indra siguió siendo de control público al deber su viabilidad a los contratos públicos.
Monzón, superviviente. Con el PSOE y con el PP
Monzón se mantuvo con sumo habilidad con ambos partidos. Cultivó al rey Juan Carlos, a los sucesivos ministros de Defensa y de Interior, a Felipe González contratando a su hijo Pablo González, fotógrafo; a Josep Pujol Ferrusola, a quien adquirió su consultora, Europraxis etc.

Javier Monzón de Cáceres
Monzón compartía la presidencia de Indra con el puesto de consejero de ACS y de YPF y realizó intercambios accionariales con la Unión Fenosa integrada entonces en la ACS de Florentino Pérez y mantuvo una relación espacial con Alcocer y Cortina y con la familia March, accionistas destacados del grupo de Florentino Pérez con quien compartía palco en el estadio del Real Madrid.
Fue acusado de financiar al PP en la trama Púnica (abril de 2015) de lo que fue absuelto. Indra realmente financió al PP pero Monzón alegó que no sabía nada del asunto y el tribunal le creyó.
El cese de Monzón se basó en que Indra había ocultado importantes pérdidas ocasionadas por diversos proyectos fallidos. Su sucesor, Abril Martorell, le retiró la presidencia de honor en noviembre de 2015 acusándole de que había ocultado información sobre la verdadera situación de la empresa y que había ocultado al consejo de administración la adquisición de un avión privado para su uso personal que sería adquirido por el futbolista Cristiano Ronaldo.
Cómo fue cesado Fernando Abril
En el comunicado que envió Indra a la CNMV el 27 de mayo de 2021 se explica que la decisión fue tomada con unanimidad por el Consejo de Administración. Fernando Abril-Martorell recibiría 6,1 millones de indemnización por distintos conceptos.

Fernando Abril-Martorell
En el cese de Abril y el nombramiento de Murtra se conjugaron varias razones e influencias: las de Salvador Illa, la de los sindicatos y la de la presidenta de la SEPI Belén Gualda.
Salvador Illa, exministro de Sanidad y en la actualidad presidente de la Generalitat a quien el presidente Sánchez tiene en gran estima le pidió a este que colocara al frente de Indra al compañero del PSC Marc Murtra.
A los sindicatos, UGT y Comisiones Obreras, no les importaba demasiado el nombramiento de Murtra con tal de que cesaran a Fernando Abril, campeón de los despidos. Un título justificado al apuntarse en el cinturón 14.000 despidos en tres de las empresas donde tuvo esa potestad: Telefónica, Prisa, e Indra.
La SEPI fue sensible a las quejas sindicales por los ERES y el ERTE que se sucedieron en Indra. Molestó también al Gobierno el intento de Abril de nombrar consejera a Rosa María García Piñero pues esta ocupaba el puesto de responsable de sostenibilidad de la Fundación de Alcoa en un momento en que el Gobierno se enfrentaba a esta multinacional por su decisión de cerrar sus plantas en Galicia y Asturias.
Sánchez coloca a Murtra tras numerosas peripecias
No debiera sorprender que Pedro Sánchez cesara a los presidentes designados por el gobierno de Mariano Rajoy, como a Fernando Abril Martorell, como tampoco debería sorprender, y de hecho no sorprendió, el cese en su día por mandato de Sánchez de los presidentes de la Sepi, Navantia, Aena, Renfe, Adif, Correos, la Agencia EFE, Puertos del Estado, Tragsa, Enresa, Enusa, Red Eléctrica, Loterías y Apuestas del Estado, o del de Paradores entre otros.
Tampoco sorprende hoy que Mariano Rajoy hiciera lo mismo con los designados por José Luis Rodríguez Zapatero; como a este no le tembló la mano para cesar a los de José María Aznar quien privatizó empresas públicas poniendo a su frente a sus amigos o correligionarios. Y así nos podemos remontar hasta los Godos.
A Murtra le dejaron el fuero pero no el huevo
Tras numerosas peripecias Pedro Sánchez coloca al frente de la compañía a Marc Murtra (Reino Unido, 1972) sin poderes ejecutivos. Ha conseguido cesar al presidente impuesto por el gobierno de Rajoy pero no su propósito de que mandara realmente. El Gobierno Sánchez se rindió ante las críticas de los principales accionistas de que el designado, si bien exhibía cualidades técnicas por su formación de ingeniero industrial, gerente de Closa Investment Bankers y consejero en algunas empresas, es ante todo un político. Marc Murtra fue en efecto jefe de gabinete del ministro de Industria Joan Clos con quien continuó cuando este fue elegido alcalde de Barcelona.

A Pedro Sánchez le concedieron los accionistas privados, encabezados a la sazón por la familia March, el derecho de matar pero no de mandar. A Murtra le dejaron el fuero pero no el huevo que se lo comería Ignacio Mataix quien se incorporó a Indra en febrero de 2018 como consejero ejecutivo con vinculación directa a Fernando Abril-Martorell.
Las oscuras maniobras de Prisa
Contó con el apoyo interesado de Joseph Oughourlian, propietario entre otras entidades de Amber Capital, primer accionista de Prisa, editora de El Pais y propietario de la Cadena SER, que se hace con un 4,1% de Indra el día antes de la junta decisiva para el control gubernamental. Oughourlian se cobró el apoyo.
Finalmente en la no menos decisiva junta para defenestrar a los Escribano tomó sin cortarse un pelo el apoyo a estos. “El Gobierno desbarata el rumbo de Indra.La intervención de la SEPI ha sido desafortunada, como tantas otras en empresas participadas por el Estado”, tituló sin ejercer neutralidad El Pais. Y en la vísperas de su caída le concede a Escribano el premio al Mejor Ejecutivo del Ibex.
Los Escribano resisten un año y tres meses
Pero al ser Indra una empresa privada Ángel Escribano consigue la presidencia. En diciembre de 2024 los Escribano, Ángel y Javier, primeros accionistas privados, habían aumentado su paquete de acciones de Indra del 8,3 % al 14,3% elevando la inversión total de Javier y Ángel Escribano en Indra a más de 366 millones de euros.

Ángel Escribano
En enero de 2025 Ángel , consejero delegado del fabricante de defensa Escribano Mechanical and Engineering, considerada como una de las compañías de confianza de la SEPI, es nombrado presidente ejecutivo de Indra en la misma tarde en que Marc Murtra era designado presidente de Telefónica en sustitución de José María Álvarez-Pallete.
El Estado reacciona y Escribano resiste aunque era consciente que su rebeldía podía afectar al futuro de su empresa familia Escribano Mechanical and Engineering. Acaricia la idea de que Sánchez caiga del Gobierno pero no está convencido de que cuente con el apoyo de Génova ni del presidente del PP.
La Sepi envía a la CNMV un hecho relevante en el que expresaba que el propósito de Escribano de integrar en Indra Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) supondría un conflicto de intereses por tener a los Escribano tanto en la parte compradora como en la vendedora.
El Estado recupera Indra
Ángel Escribano presentó en la tarde del miércoles santo su dimisión. En una carta a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se explica: “Los acontecimientos de las últimas semanas han generado una situación que, además del desgaste personal, amenaza con comprometer los objetivos que me impulsaron desde el primer día y que considero esenciales para el futuro de Indra y del sector. Fiel a los valores de responsabilidad y lealtad que siempre he defendido, no puedo permitir que mi continuidad pueda interferir en la estabilidad de la compañía, en sus profesionales y en la confianza de sus inversores”.
Añade que el objetivo de su presidencia, que ha durado apenas un año y tres meses, ha sido el de “posicionar a la compañía como motor principal de la industria de la defensa”. “He afrontado este reto con un profundo sentido de responsabilidad, actuando siempre desde la lealtad, el trabajo constante y el compromiso personal, plenamente convencido de la relevancia estratégica de Indra”.
El consejo de administración de Indra nombra presidente no ejecutivo a Ángel Simón (Manresa 1957), que fue consejero delegado de Criteria-Caixa el holding que agrupa a todas las compañías en las que participa Caixabank. Y refuerza la posición de quien ya era consejero delegado, José Vicente de los Mozos.

