Conclusiones del Documento de Opinión IEEE 47/2025 del Coronel Interventor,. Jesús María Izquierdo Rodríguez. Enlace web IEEE (Instituto Español de Estudios Estratégicos)
- El esfuerzo económico nacional en defensa para alcanzar el 2% del PIB, iniciado en el ejercicio económico 2025 por el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, ha de mantenerse en el tiempo.
- Permanentemente se debería actualizar el análisis de los gastos reales en defensa, la totalidad de los factores que intervienen en el proceso, teniendo en cuenta tanto las necesidades militares como la coyuntura económica.
- Deberían definirse las capacidades militares requeridas y las necesidades de personal permitidas en este marco de incremento de gasto.
- Durante ese periodo de transición, han de ajustarse las técnicas de presupuestación de los créditos afectados a la defensa, de manera que los estados de gasto iniciales de los Presupuestos Generales del Estado para el Ministerio de Defensa, reflejen la totalidad de los créditos necesarios (excepción hecha de OMPS), minorando las modificaciones presupuestarias,
- Los PEAS deben ser objeto de un análisis realista, de tal modo que los presupuestos de cada ejercicio económico reflejen las necesidades reales conforme a los hitos o entregas de los diferentes Programas; coordinando el calendario de pagos del DoD con las devoluciones de los préstamos concedidos a las empresas por el Ministerio de Defensa, y los hitos reales de ejecución de cada Programa
- La potencial Ley de Sostenibilidad Económico para las Fuerzas Armadas debería tramitarse con el mayor consenso posible, incluyendo cuantos aspectos recoge el punto 5,
- Valorar los costes reales y precisos de pensiones y otras ayudas al personal licenciado, Unidades de la Guardia Civil con capacidad militar y los de la UME en actividades de protección civil.
- Estudiar el impacto en el gasto en defensa de los préstamos que el Ministerio de Industria concede a las empresas del sector industrial de defensa, evitando que el sistema de pagos y reintegros, consecuencia de los saldos positivos o negativos, distorsionen en algunos años fiscales el porcentaje real del PIB en defensa.

