Escrito por 1:01 pm Economía

El INE eleva los niveles del PIB, 2020-23

Por Julio Rodríguez López


  1. En 2022  se alcanzó el nivel de actividad de 2019

  En la tercera semana de septiembre de 2023 el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado al alza, primero, los datos anuales de la Contabilidad Nacional de España para el periodo 2020-2023.Después, el INE también ha revisado al alza las tasas de crecimiento intertrimestral de los trimestres primero y segundo de 2023. Las revisiones citadas presentan un panorama mejorado de la evolución reciente de la economía española respecto del correspondiente a los datos previos a la revisión.

 La revisión más sensible realizada por el INE es la de 2021, año posterior al de la fuerte corrección que supuso la pandemia. La tasa de crecimiento del PIB de dicho ejercicio fue el 6,4%, casi un punto superior al 5,5% antes estimado por el INE. También se ha revisado al alza la tasa de crecimiento de 2022 (5,8% frente al 5,5% previo). Las correcciones citadas revelaron que la economía española había alcanzado en 2022 el nivel de actividad correspondiente a 2019, año anterior a la pandemia, mientras que con los datos previos a la corrección no se alcanzaba el nivel de 2019 hasta 2023. Los datos trimestrales señalan que desde el tercer trimestre de 2022 la economía española supera el nivel máximo de actividad alcanzado en el último trimestre de 2019.

  Los nuevos datos del INE confirman, pues, que 2021 fue un periodo de recuperación potente de la economía española tras el fuerte descenso del PIB en un -11,2% en 2020 por la pandemia. La recuperación continuó en 2022. El PIB nominal de España en 2022, 1,3 billones de euros, superó en 19.269 millones de euros al PIB antes estimado. El PIB por habitante de la economía española ascendió en 2022 a 28.162 euros. 

  En la serie revisada de datos anuales destaca el alto nivel alcanzado por las exportaciones de bienes y servicios de la economía española, el 40,9% del PIB en 2022, la proporción mayor obtenida por dicha variable en los datos   históricos de dicha economía. Esta proporción fue casi ocho puntos superior a la correspondiente a 2013, año en el que se inició la etapa de recuperación posterior a la profunda crisis previa de la economía española. Esta última debe, pues, gran parte de su situación a las mayores ventas de mercancías y de servicios al resto del mundo, dentro de las cuales el turismo desempeña un papel determinante. El mayor crecimiento no ha corregido, sin embargo, el débil aumento de la productividad en los últimos años.

2. Persisten las dudas sobre los niveles del PIB

 En octubre de  2022 un artículo del estadístico Francisco Melis publicado en el periódico digital eldiario.es, “El INE debe revisar al alza el crecimiento nominal del PIB en 2021”, indicaba que el valor del PIB estimado para el año 2021  no resultaba coherente con los niveles  de algunas variables económicas en  ese año. Entre las variables con una evolución no congruente con el PIB aparecían los ingresos públicos, cuyo crecimiento entre 2019 y 2021, el 6,8%, superaba ampliamente la variación del 3,1% registrada por el PIB en el mismo periodo de tiempo. Los datos de la Contabilidad Nacional previos a la última revisión indicaban que en España habría tenido lugar en el periodo 2019-2021 un aumento importante de la presión fiscal, cuando en dicho periodo no se habían producido modificaciones en la normativa de los principales tributos.

  Según Melis, en 2021 el aumento de los impuestos sobre la producción y la importación resultó ampliamente superior al PIB no financiero de la economía, cuando este último es la base imponible de dichos impuestos.  El Impuesto sobre el valor añadido registró un aumento importante de recaudación en 2021, muy superior al crecimiento del PIB a precios corrientes en dicho año. Por sectores productivos, contrastó el descenso del 3,7% estimado por el INE del sector de la construcción con los importantes aumentos de los principales indicadores de la actividad y del empleo en dicho sector en 2021. 

   Los datos disponibles revelaban, en especial los datos correspondientes a la recaudación fiscal, que el valor del PIB en 2021 superaba al PIB estimado por el INE en un intervalo situado entre el 3% y el 4,2%, a pesar de la corrección  que realizó el INE de dicho valor en septiembre de 2022, según otro trabajo posterior de Melis.

  Como antes se indicó, en la publicación de la Contabilidad Nacional revisada en septiembre de 2023 el INE ha corregido al alza el crecimiento de la economía española en el trienio 2020-2022. Frente a una variación acumulada del PIB estimada primero en un -1,3%, en la última publicación el PIB habría permanecido estabilizado en dicho periodo, que incluye el fuerte descenso del PIB en 2020. Tras la revisión, el valor del PIB en 2022 superó en un 1,5% la estimación previa publicada por el INE.

El economista Miguel Artola, que ha publicado junto con Francisco Melis varios artículos denunciando la subestimación del PIB, ha publicado en eldiario.es del pasado 18 de septiembre otro artículo de interés, “Tras la revisión del PIB, ¿Dónde estamos?”. Artola considera que el INE ha realizado una revisión sustancial de nivel del PIB en 2021, pero que el cambio resulta inferior al señalado por los críticos. Apunta algunas macromagnitudes que en su opinión deberían de modificarse, como es el caso del excedente de explotación, del consumo de los hogares, de la construcción y sus componentes, de los servicios de mercado. Concluye que “las series actuales del PIB proporcionan un mejor cuadro macroeconómico, pero siguen indicando importantes claroscuros”.

  El INE ha informado en la presentación de los datos revisados del trienio 2020-2022, que son definitivos los datos de 2020, pero que los correspondientes a 2021-22 todavía pueden ser objetos de nuevos cambios, conforme se dispone de más información. El INE debe de estar atento a las críticas a sus trabajos y prestar la máxima atención a los datos fiscales, sobre los que se ha montado el núcleo duro de las críticas al nivel publicado del PIB. Se debe de seguir la pista a la evolución de la productividad, a la vista de que el crecimiento del empleo ha superado en esos años al del PIB.

Un PIB más elevado es positivo, pues revela un crecimiento mayor. Pero, como indica la economista italiana Mariana Mazzucato, «la pregunta que deberíamos estar haciendo no es cuanto crecimiento podemos alcanzar, sino de que tipo” (El País, 17.9.2023).

Close