Escrito por • 10:33 am• Economía

El papel del Sur Global

Carlos Berzosa

En los últimos tiempos se habla con insistencia del sur global, tanto desde la academia como en los medios de comunicación. Pero realmente ¿qué se entiende por sur global? Una definición la proporciona Aude Darnal:” El sur global aparece, así como una etiqueta a la vez múltiple y neutral para designar a Estados históricamente relegados a los márgenes del orden mundial”, que expone en el artículo “¿Qué es el Sur Global? en Retrato de un mundo roto(Arpa, 2024). No es, por tanto, un concepto geográfico, como ella señala con acierto, sino que responde a criterios económicos, políticos, sociales e históricos.

Por lo general, se utiliza para referirse a un conjunto de países que no han alcanzado el nivel de desarrollo de los países más avanzados, pero que no necesariamente son subdesarrollados, sino que hace referencia a una historia del colonialismo, neoimperialismo y cambios económicos y sociales divergentes que han mantenido importantes desigualdades en el nivel de vida, la esperanza de vida, y el acceso a los recursos. El sur global, incluye países de África, Medio Oriente, América latina y el Caribe, así como la mayor parte de Asia, situados tanto en el hemisferio norte como en el sur. Además, Aude Darnal, considera, según Klob, que una de las razones por las que se añadió el adjetivo global a “sur” fue para subrayar que el concepto no debe entenderse como una mera clasificación geográfica del mundo sino como una referencia a las relaciones de poder globales desiguales, al imperialismo y al neocolonialismo.

En la literatura económica que surgió en los años cincuenta del siglo pasado para tratar de explicar la existencia de países que se encontraban insuficientemente desarrollados (Nurkse), atrasados (Baran), y subdesarrollados (Myrdal), no se utilizaba el término sur, sino, que además de las palabras mencionadas, se hizo muy generalizable la del Tercer Mundo. Fueron autores latinoamericanos los que comenzaros a usar el término centro (Países desarrollados) y periferia (países subdesarrollados), que exponían la conexión desigual que se producía entre ambos. Una interrelación que beneficiaba al centro y perjudicaba a la periferia. Fue más adelante cuando también se comenzó a generalizar el uso de norte y sur. En algunos casos como una descripción de las diferencias económicas, pero en otros como un análisis de relaciones de dominación y dependencia. 

El añadido global al sur, ya se ha mencionado con anterioridad, aunque hay que subrayar que el análisis sobre las relaciones de poder desiguales no da comienzo entonces, sino que está ya presente en Baran en su libro Economía Política del crecimiento (Fondo de Cultura Económica, 1957), así como en los estudios sobre centro y periferia con la teoría de la dependencia. Lo que sí tiene lugar como novedoso es la relación desigual que tiene lugar en el contexto de la globalización financiera y neoliberal que surge en la década de los ochenta del siglo XX.

La división Norte- Sur que se estudió principalmente los años setenta del siglo anterior sigue vigente, aunque hay que puntualizar, ya que como dice Balibar “capitalismo absoluto” en Neoliberalismo mutante (Lengua de trapo, 2023):” pues es tan inverosímil sostener que la división Norte- Sur se ha borrado como afirmar que ha permanecido igual. Cada vez más, desde el punto de vista territorial, hay un “Norte “en el Sur (donde China es la superpotencia emergente), y hay un “Sur” en el Norte (donde los emigrantes cruzan las fronteras en número creciente). Ambos movimientos vienen acompañados del hecho estadístico de que “las desigualdades” medidas en renta monetaria bruta, o su equivalente “real”, se han reducido internacionalmente y, sin embargo, en todas partes han aumentado nacionalmente. Incluso en el Norte, poblaciones enteras están al borde de la exclusión”. 

El sur global, en todo caso, es muy heterogéneo, lo que ha conducido a varios analistas a negar el concepto como es el caso de Bruno Tertrais en el artículo “La trampa del “sur global” en el mismo libro en el que escribe Aude Darnal. Dos articulo totalmente contrarios y que abren un debate interesante. Para Tertris la noción de “sur global” no encierra ninguna coherencia ni unidad, ni política ni económica. China supera a todos los demás, porque está por encima de los otros países emergentes. Además, las actitudes diferentes ante la guerra de Ucrania, así como las grandes disputas entre vecinos son un obstáculo para la unidad del sur. Los BRICs (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) son una minoría, a pesar de su ampliación en 2023 a Egipto, Etiopía, Irán, y los Emiratos Árabes Unidos. Sus logros además son escasos, Es cierto que han creado el Nuevo Banco de Desarrollo, pero su papel sigue siendo modesto en comparación con las demás instituciones financieras internacionales. No le falta razón a Tertais, el sur global no es solo heterogéneo, sino que no se encuentra unido frente al norte y no representa ningún grupo de presión para los intereses de los países desarrollados. Los ejemplos que pone son realmente significativos.

Ahora bien, se observa un creciente sentimiento antioccidental, lo que se puede contemplar en varios países de África, que rompen lazos económicos con sus antiguas metrópolis y se echan en brazos de China y Rusia. Al igual en Asia como se ha puesto de manifiesto en el encuentro realizado hace pocas semanas de la Organización de Cooperación de Shanghái, que reunió a una veintena de dirigentes y que unió a países que están en conflicto entre ellos. La unión ha respondido, por parte de Rusia a buscar nuevos mercados para contrarrestar las sanciones de Estados Unidos y Unión Europea impuestas por la guerra de Ucrania. Para otros, buscar salidas a la política arancelaria de Trump, como es el caso de China e India. Un frente antioccidental que es alimentado por el presidente de Estados Unidos. Corea del Norte no participó en esta cumbre, pero días después aparecía el presidente junto a XI Jinping y Putin en el desfile de las fuerzas armadas chinas. Un desfile que mostró la fortaleza militar de China, que en principio no está para invadir sino para defenderse de posibles ataques.

El sur global es muy amplio y heterogéneo para hacer un frente común ante el norte. Sin embargo, los acontecimientos que han tenido lugar en Asia son muy relevantes. Se asiste a un cambio de la relación de fuerzas en la geopolítica internacional, capitaneadas por China, que es una gran potencia económica, tecnológica y militar, aunque su población en general no ha conseguido aún los niveles de vida del occidente desarrollado. Se está asistiendo a una nueva etapa incierta y de cambios significativos.

En todo caso, aunque existe un sur dividido y heterogéneo, me parece oportuno mantener la noción de sur global como un instrumento analítico, pues como dice Darnal: “En concreto, nos ayuda a comprender cómo las desigualdades y las dinámicas de poder mundiales, así como las políticas internacionales abusivas de los Estados poderosos, alimentan las crisis internas de los países del sur. A través de procesos y dinámicas de regionalización y globalización, estas crisis socaban a menudo los intereses de las grandes potencias, su seguridad nacional y su prosperidad humana y económica”.

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