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Estremecedor ‘Lear’: El camino a los infiernos de Reinmann y Calixto Beitio

por Manuel Espín

27 enero 2024

 En la temporada 2022 el escenario del Teatro Real se conmovió con ‘El ángel de fuego’ de Prokófiev en la versión teatral de Calixto Bieito: uno de los momentos cumbre en un local operístico que está acostumbrando en sus últimas temporadas a combinar nuevas visiones sobre el repertorio clásico del género con obras contemporáneas contempladas bajo perspectivas innovadoras y radicales. En la estela de ese inolvidable ‘Ángel…’ cuyo brutal montaje aún repiquetea, estos días el Real acoge el estreno en España de esta producción de la Ópera Nacional de París sobre ‘Lear’ de Albert Reinman (1936) con libreto de Claus Hennlerg, que se representó por primera vez en un escenario en 1978 y se ha venido haciendo a lo largo del tiempo en distintos coliseos mundiales.

 Lo sorprendente de este ‘Lear’ que se hace unos pocos días en Madrid es que se trata de una obra brutal y prodigiosa inspirada en ‘El rey Lear’ de Shakeaspeare, pero con un concepto formal de hoy, sin referencia de época, y bajo un vestuario contemporáneo donde se pone en evidencia que un tema como el poder, la riqueza, la ambición, la codicia, el dinero, la familia, el honor, la disputa sangrienta por la herencia y el patrimonio tiene hoy plena resonancia. 

 Es necesario hablar en primer término de la partitura de Aribert Reinman donde no hay melodía, ni sinfonismo, con un uso elocuente de una percusión metálica que suena en diferentes versiones de la composición, de una brillantez formal estremecedora. Se trata de una de las más endiabladas partituras que se han podido escuchar en un teatro de ópera, donde los cantantes se convierten en verdaderos prodigios porque tienen que hacerlo sin la apoyatura de la melodía; de la misma forma que el papel de la Orquesta es casi una prueba diabólica con unas sonoridades nada habituales en el repertorio del género donde las voces rivalizan con una instrumentación de vanguardia en la que el dramatismo acentuado se sirve en bandeja desde la partitura.

 En su origen ‘Lear’ se compuso por la insistencia de un famoso barítono en cantarla. Desde hace unos años es el danés Bo Skovhus quien la viene representando; su trabajo es tan fascinante como el de Asher Fisch el director musical porque la endiablada partitura ofrece toda clase de dificultades para interpretarla. En este sentido el trabajo de los cantantes es máximo, en todos los personajes: Torben Jurgens (Rey de Francia), Derek Welton (Duque de Albany), Michael Calvin (Duque de Cornualles), Kor-Jan Dusseljee (Conde de Kent), Lauri Vasar (Conde de Gloucester), Edmound (Andreas Conrad), Andrew Watts (Edgard), Goneril (Ángeles Blancas, único nombre español en el reparto), Regan (Erika Sunnejardh), Cordelia (Susanne Elmark), incluso en los personajes que corresponden a actores: el malicioso anciano bufón (Ernest Alisch) y el espectro del viejo desnudo que se pasea errante (Sixto Cid). Su aportación es tan decisiva como la de la dirección musical, la Orquesta y el Coro del Real en su vertiente masculina dirigido por José Luis Basso.

 Pero todo ese componente musical, bajo la base de una partitura brillante, agresiva, de un dramatismo exacerbado se convierte en un guante a la media de la dirección escénica de Calixto Bieito. No es de extrañar que como ‘regisseur’ esté considerado un número 1. En ‘Lear’ potencia esa radical y tensa partitura hasta el infinito con un juego escénico prodigioso, repleto de acción dramática, y con gran uso de los objetos cotidianos como elemento de la teatralidad (el pan que rompe y sus hijas comen en el suelo, las bolsas de plástico del vagabundo, el vestuario o su ausencia…). 

 Lo que sigue siendo de admirar y causa permanente sorpresa es la habilidad de Bieito para posicionar a primeros cantantes como actores geniales a los que se exige un extremo esfuerzo mental y físico, con acciones que implican gestos violentos, caídas al suelo, bajo unas condiciones actorales máximas en las que vienen a demostrar una maestría al servicio de una producción que deja finalmente al espectador en una sensación de ‘shock’ dramático.

 Bieito hace pleno estos días en dos escenarios operísticos españoles como el Real (‘Lear’) y el Liceu (‘Carmen’) que es muy probable que vuelva en próximas temporadas a Madrid donde será necesario ver cuanto antes, ojalá que en la temporada próxima, la estremecedora ‘Les bienveillantes’ del catalán Héctor Parra, basada en la novela de Jonathan Litten y que es una desgarradora lectura sobre el Holocausto en manos de Calixto Bieitio, coproducida por el Real. 

 Hay que anotar muchos más aciertos en este ‘Lear’ para disfrutar plenamente estos días en Madrid, como el decorado de Rebecca Ringst a base de alargadas traviesas negras que se pueden cruzar y articular y remiten tanto al gótico más negro español como al expresionismo alemán, y las videocreaciones en el mismo tono oscuro de Sara Derenalger. Si ‘El ángel…’ pasó como un terremoto en 2022 este ‘Lear’ no le va a la zaga.   

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