Escrito por • 12:05 pm• Política

Examen final para los socios de Sánchez

El secretario general de Junts, Jordi Turull; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la portavoz del Grupo Parlamentario Junts, Miriam Nogueras, durante un encuentro, en el Palacio de La Moncloa, a 17 de junio de 2025, en Madrid (España).

Inmaculada Sánchez

La continuidad de Sánchez en La Moncloa nunca ha estado tan en peligro como tras el reciente estallido de la ‘bomba Cerdán’. Ni tan pendiente de un hilo el apoyo de los socios parlamentarios que le vienen sosteniendo contra viento y marea. ¿Sigue mereciendo la pena? A la espera de nuevas detonaciones los aliados se resisten a dejar caer al Gobierno pero, esta vez, el precio es más alto que nunca. Por eso es clave la ronda de reuniones que el presidente, en primera persona, está manteniendo con ellos. Nadie quiere un gobierno PP-Vox, pero tampoco otro que salpique de corrupción a quien le pille al lado.

En los escaños de los socios que tantas veces han tenido que sudar su voto de apoyo al Gobierno con duras negociaciones se vive un momento de fin de etapa. Podrá ser ahora, en un año o, incluso, dentro de los dos que Sánchez se cansa de repetir que quedan de legislatura, pero lo que resta ya no podrá ser igual. El PNV ha hablado de “cambio de pantalla”. En Sumar, Yolanda Díaz ha pedido “resetear” los pactos. Desde ERC han señalado que el Gobierno no merece “tiempo extra” si no actúa contundentemente contra la corrupción… A nadie le interesa una cuestión de confianza en el Congreso, pero se la están pidiendo de otra manera en sus citas en La Moncloa o en las sesiones parlamentarias.

Lo que está en juego no es ya sólo cuánto tiempo y de qué manera sigue vivo Pedro Sánchez como presidente sino también cómo se planteará la próxima contienda electoral. En principio, cuanto más tarde, mejor, parece ser la sintonía de los que votaron la investidura aunque todos calibran sus bazas para no salir contaminados ante sus respectivos electorados.

Podemos es el único que ya ha tomado un claro camino al respecto negándose a acudir a los encuentros con el presidente. Su estrategia de creciente distanciamiento de Moncloa después de su abrupta ruptura con Yolanda Díaz, se ha visto refrendada en las últimas convocatorias electorales y los sondeos, aunque lo sitúan como una fuerza marginal, lo mantienen como un referente a la izquierda del PSOE recogiendo parte de los votos que se deja Sumar. Los morados, que siguen liderados intelectualmente por Pablo Iglesias, tampoco quieren ser percibidos como responsables de la caída de este Gobierno y de la llegada de Feijóo a La Moncloa pero su hoja de ruta pasa prioritariamente por reconquistar el liderazgo a la izquierda de los socialistas.

Nadie quiere dejarse votos de las próximas elecciones generales, sean cuando sean, en el incendio del PSOE y hay que cuidar en extremo cada paso que se da. ERC, que se había mostrado más explícita que otros en rechazar elecciones anticipadas o cuestión de confianza, ha tenido que subir el tono este miércoles y, tras tildar de insuficiente la reacción de Sánchez al escándalo ha llegado a amenazar con no acudir a la cita monclovita. En definitiva, un preámbulo para elevar sus exigencias al presidente.

Junts también juega sus cartas en esta dura partida con aroma a final de campeonato. Piden nuevo interlocutor, ya que era el caído Santos Cerdán quien negociaba con ellos en Waterloo, Bruselas o Suiza, y garantías sobre el cumplimiento de lo acordado. Sánchez les concedió recibirlos antes que a ERC, y Turull y Nogueras pasaron por Moncloa el pasado viernes, además de pedirles unos días para fijar nuevo negociador. Los independentistas no salieron del encuentro con excesivos aspavientos y mantienen, de momento, una actitud de espera.

Quedan EH Bildu y PNV, después de que el BNG finalmente anunciara unas horas antes que su único diputado no acudirá a la cita con el presidente. Tanto los nacionalistas vascos como los abertzales, que también pasarán este miércoles por La Moncloa han priorizado siempre ejercer de muro de contención de PP y Vox y difícilmente cambiarán ahora de posición. Pero pondrán nuevas tarifas encima de la mesa.

La presión política y mediática alcanzará niveles de récord en las próximas semanas, si es que queda algún ranking que no haya superado ya esta legislatura. Y las noticias que se vayan conociendo de la investigación de la UCO marcarán el devenir de la crisis.  Es hora de la decisión más difícil para los socios que eligieron a Sánchez antes que a Feijóo. La amnistía, los Presupuestos, el trasvase de competencias, las medidas sociales… Todo está más en sus manos que nunca. ¿Les seguirá mereciendo la pena?

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