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Floro y Galán, eternos enemigos a muerte

José García Abad

Luis Garicano definió a la economía española como capitalismo de amiguetes. Le faltó añadir que también se dan enemigos a muerte. Es el caso de dos de los más poderosos empresarios españoles, Florentino Pérez, presidente de ACS una de las más potentes empresas de infraestructuras del mundo frente a Ignacio Sánchez Galán, que lo es de Iberdrola, la primera energética del país, la segunda en capitalización bursátil del Ibex, tras Inditex.

Hay que precisar que ambos son muy poderosos, pero les diferencia una circunstancia: Galán es un empleado, el de más rango, pero un empleado, mientras que Pérez es ante todo un propietario como gran accionista del grupo ACS, de la que posee algo más del 13%.  Forbes le coloca en el número 11 entre los 100 españoles de la lista, con 2.500 millones de euros de patrimonio. Ha subido desde el puesto 17 al 11 de la lista incrementando su fortuna en 800 millones durante 2023.

No es el más rico, pero está entre los más famosos. Forbes le sitúa entre los mil más ricos del mundo. Se encuentra a mucha distancia de otros compatriotas como Amancio Ortega, pero está por encima de todos en fama mundial por presidir el Real Madrid, que es como una gran multinacional, el club más importante del mundo. “Si soy poderoso -. aseguraba a Ébole – es por el Real Madrid, si no sería un perfecto desconocido y usted no estaría entrevistándome en este momento”.  Asegura Pérez que no tiene apego al dinero. De hecho, mantiene su sueldo muy por debajo de los presidentes de las grandes empresas españolas. Su gran enemigo ni siquiera aparece en Forbes. Se le atribuye un patrimonio de “solo” 265 millones. El último español que aparece entre los 100 es la familia Villar Mir con 350 millones.

A ambos enemigos les une la edad, ambos son septuagenarios, Floro es el mayor con 77, a cuatro años de distancia de Galán que ha cumplido 74. Ninguno de los dos piensa seriamente en jubilarse.

Inasequibles en agresividad  

Comparten una enemistad de largo recorrido; décadas de agresividad, que se inicia en el año 2007 cuando Florentino que se había hecho con la propiedad de la eléctrica Unión Fenosa, que siendo el primer accionista de Iberdrola Galán le negó tener un consejero en ella. 

Galán no regateó el uso de medios, alguno tan feo como encargar al entonces comisario de policía en activo, José Manuel Villarejo que sacara todos los trapos sucios que consiguiera, ilegalmente, de su adversario, como hiciera Francisco González, “FG”, a la sazón presidente del BBVA para utilizar practicas policiales como los pinchazos telefónicos, interceptación de correos, seguimientos a ministros, empleados y periodistas para evitar que el  presidente de Sacyr Vallehermoso, Luis del Rivero, se hiciera con el control del banco. 

Pérez llevó a los tribunales al presidente de Iberdrola, pero la Justicia le liberó de responsabilidad, no porque no encontrara delito alguno sino porque tales supuestos delitos habían prescrito. Perdida esta batalla, Florentino ha vuelto a la carga con una querella que ha hecho pública El Confidencial, el único medio que se ha atrevido a denunciar los manejos del eléctrico sufriendo el digital amenazas y la persecución ante la justicia. Y es que la capacidad de Iberdrola, la segunda del Ibex en capitalización del Ibex, debajo de Inditex, para acongojar a los medios es inconmensurable.

Florentino Pérez ha presentado el escrito de acusación ante la próxima apertura oral del juicio por los pagos de Iberdrola al comisario José Manuel Villarejo, al que abonó facturas ilegales durante trece años. Pérez ha solicitado a la sala de lo penal de la Audiencia Nacional que llame a declarar como testigo a Ignacio Sánchez Galán, el presidente de Iberdrola a la que considera responsable civil subsidiaria por los presuntos delitos cometidos por su jefe de seguridad, Antonio Asenjo. La Fiscalía Anticorrupción pide 45 años de cárcel para este directivo, que fue despedido con una indemnización de 1,6 millones.

“Organización criminal”

El escrito expone que su cliente fue víctima de lo que denomina una “organización criminal” para “obtener información sensible, privada y personal de aquellas personas que, según su consideración, pudiesen suponer algún tipo deestorbo para los negocios de Iberdrolao para los intereses de sus dirigentes (muy significadamente, su presidente: D. José Ignacio Sánchez Galán)”.

Relata que Iberdrola abonó “cantidades millonarias por tales servicios ilícitos” entre 2004 y 2017, fecha de la última factura abonada al comisario. Para ello, Villarejo, policía en activo durante los encargos recibidos por el grupo energético, “se valió de un complejo entramado societario cuya para llevar a cabo labores parapoliciales –esto es: actuar como policía privado para Iberdrola SA-“

Florentino Pérez respalda su relato en las declaraciones de José Antonio Del Olmo, el controller de Iberdrola que verifica los abonos, conocido como el testigo clave, que denunció ante notario esta presunta trama, y de otros responsables del área de administración, que ante el juez testificaron en el mismo sentido.

Inasequible al desaliento El Confidencial publicó una filtración impresionante, del testigo clave que revela cómo un directivo de la eléctrica trató de convencer con palabras gruesas a José Antonio del Olmo para que negase todos los hechos.

Galán, talante jesuítico 

Estudió Galán Ingeniería en la Escuela Superior Industrial ICAI de la Universidad Pontificia de Comillas que le ha dejado una impronta jesuítica, como la que exhiben numerosos empresarios españoles.

Allá donde va, Ignacio Galán defiende su castellanidad como forjadora de carácter y su ciudad natal, Salamanca, como la tierra de sus pasiones. A ella vuelve, casi cada fin de semana –siempre y cuando algún compromiso ineludible no se lo impida, y dicen quienes le conocen raro es que esto ocurra- para disfrutar de su finca “El Corcho-Villar del Rey”, en Fuenterroble, próxima a Ciudad Rodrigo. 

El campo, la caza y el vino, tres pasiones que el ejecutivo salmantino sabe disfrutar en compañía de su familia, siempre con su esposa Isabel García-Tabernero, y con algunos de sus cuatro hijos, cuando se dejan caer por ahí. 

Si bien Galán no se ha ‘casado’ políticamente con nadie, han acudido a las bodas de sus hijos José Luis Rodríguez Zapatero, y Mariano Rajoy. Ángel Acebes, ex ministro del Interior de Aznar, fue fichado en 2012 como consejero de la eléctrica y ahí se mantuvo incluso cuando ya estaba salpicado por el ‘caso Bankia’ y ganó cerca de 1,8 millones de euros, en un ejercicio de puertas giratorias que lastró la imagen de la compañía. 

El Magnum Gran Reserva 2000 de las bodegas Matarromera de la que Galán es socio, se sirvió en la cena de gala previa a la boda de los entonces Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia, a la que acudió el presidente de Iberdrola, que mantenía una buena relación con Don Juan Carlos, quien acudió a la boda de su hija Inmaculada. Galán le acompañó en cacerías y en viajes de Estado con otros empresarios con inversiones en el extranjero.  

Mantiene amistad con José Bono, Guillermo Fernández-Vara, expresidente de Extremadura y Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, con quien compite desde que esta compañía se introdujo en el sector eléctrico.

Fichó en 2012 al marido de María Dolores de Cospedal, Ignacio López del Hierro, salpicado por los papeles de Bárcenas, como consejero de la filial de Ingeniería. 

Gran negociador, se maneja bien con los políticos. Se mantuvo firme frente a Mariano Rajoy y su ministro de Industria, José Manuel Soria. 

Es exigente con sus directivos, los somete a un acoso casi ilegal, pero a cambio, los mima en sus momentos más duros. “Es un tipo complicado”, dice alguien que le conoce de cerca.

Florentino fracasó en política, pero los políticos comen en su mano

Hijo de un comerciante de perfumes, cursó la carrera de ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid, gracias al sacrificio de su padre, Eduardo Pérez, que trabajó duramente en aquellos años de la posguerra para que sus cinco hijos, Florentino era el tercero, estudiaran una carrera.

En el colegio San Antón, regido por los Escolapios, donde permaneció desde los 4 a los 17 años, se desarrollaba la competitividad y él que se reconoce más competitivo que la media se esforzó en destacar y a no rendirse nunca. “Never, never, never” como suele decir cuando se refiere al Real Madrid.

Disfruta trabajando casi tanto como cuando navega en su barco. Nunca trabajó tanto como desde que falleció su esposa, a cuyo sepelio acudieron tantos y tan variopintos personajes: entre los políticos, los expresidentes del Gobierno José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero; los ministros Alberto Ruiz Gallardón, Ana Pastor, Miguel Ángel Arias Cañete, José Ignacio Wert, José Manuel García Margallo,  José Manuel Soria; la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el exalcalde José María Álvarez del Manzano; los socialistas José Blanco y  José Barrionuevo; el exsecretario general de UGT, Cándido Méndez; el  expresidente de la comunidad valenciana, Eduardo Zaplana, y Jordi Pujol entre otros. Entre los empresarios se pudo ver a Alberto Cortina, Alberto Alcocer, Fernando Fernández Tapias, Juan Miguel Villar-Mir entre otros. Además, naturalmente, de los del mundillo futbolístico.

El palco del Real Madrid, se ha convertido en una referencia que supera lo deportivo para convertirse en una impresionante concentración de poder político y económico. Florentino asegura que en él “no se hacen negocios, se transmiten valores”, aunque no especifica a que valores se refiere. Ser invitado al mismo es un signo de triunfo en la política y en los negocios.

Afirma Florentino que el Real Madrid es lo que más se parece a la política. Asegura que lo que más le gusta es la política en la que entró cuando tenía 28 años, en el ámbito democristiano, que, confiesa, fue la época más bonita de su vida. Los resultados de su afán político fueron manifiestamente mejorables, aunque en sus negocios supo aprovechar los contactos de entonces cuyas ayudas recompensó generosamente. 

La política le marcó profundamente. Así lo reconoce a una pregunta de la revista Forbes: “Yo tuve la suerte y el orgullo de haber pertenecido al partido Unión de Centro Democrático (UCD), desde su creación en el año 1976, y haber participado en la transformación de nuestro país, del régimen autoritario de Franco, a una democracia plena, bajo el liderazgo de S.M. el Rey Juan Carlos I y de Adolfo Suárez. Ocupé altos cargos en la Administración Pública, hasta el año 1983. Fracasó Florentino en política, pero ha conseguido que los políticos coman en su mano. A Pérez le ha ido bien con UCD, con el PP y con el PSOE. 

Dio muestras no solo de ser un buen gestor, sin cuya maestría no hubiera alcanzado las cimas del triunfo mundial, sino también de actuar con audacia en el manejo de las finanzas con categoría de brujo. Su magia deja boquiabiertos a los colegas. Es el capo de todos los capos en SEOPAN, el lobby de los grandes de la construcción y de las infraestructuras.

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