Escrito por 8:27 am Política

Gobierno progresista o gobierno ‘amnistiador’

Foto EuropaPress


Por Inmaculada Sánchez*


El pacto presentado esta semana por Pedro Sánchez y Yolanda Díaz nos recuerda que la investidura que se dirime en las próximas semanas es la de un gobierno progresista con una agenda de medidas sociolaborales y económicas que nada tiene que ver con la alternativa de un ejecutivo PP-Vox. El PSOE y Sumar deben priorizar este relato para que la etiqueta de ‘amnistiadores’ no sea la que les persiga durante toda la legislatura.

El relato se adueña de la escena política cada vez más. Y el machacón mensaje de la derecha sobre la amnistía a los independentistas catalanes como único equipaje de un futuro gobierno de Pedro Sánchez amenaza con pervivir más allá de su hipotética investidura.

Entramos ya en tiempo de descuento. Este viernes 27 se cumple justo un mes de los dos previstos en la Constitución para que sea votada la investidura de un presidente tras las elecciones generales antes de que se convoque automáticamente una repetición electoral. Pasamos el ecuador: cada día que pase a partir de ahora será uno menos del inaplazable mes restante. La ciudadanía se impacienta.

El candidato y presidente en funciones necesitaba, pues, una señal que lanzar a sus electores de que su investidura es posible y, sobre todo, de que el gobierno por el que votaron el pasado julio no es sólo el que va a amnistiar a Puigdemont sino el que va a seguir subiendo el salario mínimo y los impuestos a los bancos y eléctricas y el que reducirá la jornada laboral y aumentará, aún más, los permisos de paternidad.

Por eso, pese a las reticencias del PSOE a implantar una reducción de jornada por ley, Sánchez impuso la rúbrica del acuerdo con Sumar para este martes sin demora. La foto con Yolanda Díaz le da un respiro y un giro al relato.

La tensa y discreta negociación con los de Puigdemont ha tenido que ceder estos días, para disgusto del PP,  espacio en la agenda pública a la noticia sobre la reducción de las 40 horas semanales de trabajo. Yolanda Díaz, por su parte, ha conseguido su particular bandera que ondear en el futuro gobierno, de la misma manera que la reforma laboral lo fue en el anterior. Por el contrario, Podemos, que cada vez ve más lejos mantener algún ministerio propio en un próximo Gabinete, perderá, previsiblemente su estandarte en Igualdad y no ha conseguido asirse a otro tras este pacto.

En el PSOE aseguran que los restantes acuerdos con los muy diversos socios necesarios “irán cayendo en cascada” tras la señal lanzada este martes con la foto Sánchez-Díaz. Es posible. Las fechas aprietan a todos por igual y ninguno de los aliados del presidente querrá quedarse sin bandera que agitar ante su propia parroquia. Pero todo depende de una en concreto.

La última, la más compleja, la que nadie todavía está seguro de que podrá ondear, la blanca entre el Estado español y el independentismo catalán, sigue tejiéndose en secreto. Entre tanto, bien estará que se recuerde todo lo que podría hacerse o perderse en esta legislatura si los negociadores no son capaces de izarla. 

•         Periodista. Exdirectora de EL SIGLO (2011-2023), colaboradora y analista política en TVE, Telemadrid y otros medios.

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