Jaume Giró. /Foto:EuropaPress
José García Abad
Jaume Giró Ribas (Badalona, 1964), avanza tripulando su coche particular con el que recorre Cataluña para ganarse a la militancia, en su ambiciosa aspiración política, presidir Junts per Catalunya. Cuenta con un serio inconveniente: la repulsa de Carles Puigdemont, en su día venerado por Giró que sigue declarando simpatía con el personaje con quien se ha visto en Bruselas en varias ocasiones, pero que ahora se enfrenta con el odio de aquel que le tacha de trepa sin principios.
La cuestión se decidirá en el congreso del partido que tendrá lugar los días 26 y 27 de octubre. Durante los meses previos veremos cual será la opción de Carles Puigdemont; si optará por la presidencia efectiva que ahora ostenta Laura Borrás, o por un puesto en el limbo honorario apoyando a la hiperradical Miriam Nogueras actual portavoz de JxCAT en el Congreso de los Diputados.

Carles Puigdemont Casamajó (Amer, Girona, 1962) fue redactor deportivo del diario “El Punt” y sobre otros temas en “Los Sitios de Girona” sigue siendo un personaje venerado por las bases pero con una veneración a la baja, tanto en su partido como en la ciudadanía catalana. Incómodo en estos momentos para la tecnoestructura de su partido es lo que Felipe González calificaría de jarrón roto.
Por su parte, Jaume Giró, periodista como él, moderado, nostálgico de la vieja Convergencia, jugará sus cartas con el apoyo de figuras influyentes del partido como David Madí, fontanero de la vieja Convergencia, José Antich, director de “El Nacional.cat”, o Jordi Sánchez i Picanyol, quien estando en prisión, el 8 de agosto de 2020 fue elegido secretario general de Junts, con Puigdemont como presidente.
Despedido de la Caixa por su intento de acercar a esta a los independentistas.
Destaca en la figura de Giró, quien fue director general de Comunicación y Gabinete de Presidencia de Gas Natural y de Repsol, presidente de Petrocat y consejero de Petronor, el haber sido director general de la Fundación de la Caixa,de 2014 a 2019, de donde fue expulsado por su presidente, Isidro Fainé, con una generosa indemnización, por su oposición a que el banco trasladara su sede a Valencia, y la de la Fundación Bancaria La Caixa, la más importante de la Europa y la tercera del mundo, y la del hólding CriteriaCaixa a Palma de Mallorca, tras el referéndum ilegal de octubre de 2017 y, en general, por su intento de acercar a la poderosa entidad financiera a los independentistas.
Un independentista que no cree que la independencia sea viable
A su salida de la Fundación se lanzó a la política, como independentista moderado que él denomina realista pues entiende que la independencia de Cataluña es inviable. Designado por JxCat como independiente en el gobierno de cohabitación con ERC para la consejería de Economía de la Generalitat que ejerció entre mayo de 2021 y octubre de 2022 y rechazó la oferta del govern de hacerle vicepresidente. Todo ello se frustró cuando el poder cambió de manos.
Giró, en el paro, optó por crear una consultora de comunicación y un diario digital al tiempo que aceptaba la vicepresidencia económica del Barça junto a Joan Laporta.
El periodista, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, con una diplomatura en Administración y Dirección de Empresas por ESADE Escuela de Negocios, que fue responsable de economía en la agencia de noticias Europa Press se fue del Barça porque, según comenta Xavier Salvador, que entrevistó a Giró para El Español, “los manejos alrededor del aval le causaban inquietud, por la irrupción súbita de personajes como Jaume Roures y porque, a la vista de lo que venía y de los compañeros de viaje, se jugaba demasiado para obtener quizá bien poco”.
Se refiere Salvador a la irrupción del fundador de Mediapro que aportó un aval de los más de 120 millones exigidos por los estatutos por medio de una políza ante el Banco Sabadell a través de Orpheus Media.

