Escrito por 3:49 pm Economía

José Ignacio Goirigolzarri: la filosofía como forma de vida

A la salida del despacho

Algunos empresarios comprenden que hay vida más allá del despacho pues, en definitiva, todos somos humanos. En esta sección contaremos que hacen en, llamémosle así,  su vida privada. Empezamos nuestra sección con José Ignacio Goirigolzarri, presidente de CaixaBank.

En el día a día, “Goiri”, como se le conoce de manera afectuosa en el mundo financiero, es austero, de comidas frugales, aunque aprecia y mucho la gastronomía y disfruta como nadie con un buen pescado en su tierra, el Bilbao de sus amores, o de una buena paella en Valencia, ciudad en la que CaixaBank tiene su sede social. 

Vive en Madrid, donde ha descubierto la sierra madrileña gracias a su pasión por los paseos en naturaleza. “No sabéis lo que tenéis”, dice muy a menudo a sus colaboradores. Los paseos de los domingos no se los quita nadie y se acerca a la montaña que tenga más a mano. La de Guadarrama si está en la capital, los montes cercanos a la localidad costera de Plentzia, si está en Bilbao, a tan solo media hora de la ciudad. 

Familia, naturaleza, el Athletic y la filosofía 

José Ignacio es un enamorado de su familia. Está casado y tiene dos hijos ya mayores, con los que suele viajar a menudo, otra de sus pasiones.

Es muy futbolero, sabe mucho del deporte rey y sufre como un hincha más con los partidos del Athletic de Bilbao, Hasta tal punto, que hay quien bromea con que si tuviera que elegir un próximo destino ideal ese sería el de presidente del club de San Mamés. 

La naturaleza y el fútbol parecen sus aficiones más comunes, pero además tiene otra que no es tan usual: la filosofía. Durante los años que transcurrieron entre su salida de BBVA en el año 2009 y su fichaje en Bankia en 2012 decidió estudiar Filosofía, y acudía un día por semana a la Escuela de Filosofía de Madrid. Todavía hoy recibe clases todos los lunes.

Entre sus filósofos favoritos, tiene una especial predilección por Kant y su teoría de la ética; Aristóteles y José Ortega y Gasset y su “La Rebelión de las masas”.Siempre ha valorado cómo la filosofía proporciona una visión de la vida, un caldo de cultivo y, sobre todo, ayuda a diseccionar los problemas. Quizá esta pasión por la filosofía ha marcado su carácter afable y reflexivo.

Un amigo para toda la vida

Él mismo se define a sí mismo como “diesel”, en el sentido de que no es de reacción rápida: le gusta escuchar, reflexionar, conocer… y luego tomar la decisión que corresponda. 

Sus gustos sencillos se reflejan también en su concepción de la amistad. Pese a que ha ido haciendo nuevos amigos -como no podría ser de otra manera en una persona de trato fácil y de fina ironía – dicen quienes le conocen bien que mantiene intacto su grupo de amigos de la infancia.

Tanto del colegio de los jesuitas de Bilbao como de la Universidad Comercial de Deusto, y también los compañeros del equipo de balonmano. Estudiar en los jesuitas, como el gusto por la filosofía, también imprime carácter. 

Viene de una familia tradicional, nada que ver con la aristocracia financiera de Neguri, pero se inició muy pronto en el proceloso mundo de la banca. Entró en el Bilbao en 1978 como analista de planificación estratégica y comenzó a subir en el escalafón mientras el banco se fusionaba con el Vizcaya y luego con Argentaria, dando lugar al que hoy es el BBVA. Una carrera labrada a base de una capacidad de trabajo extraordinaria.

En el año 2009 abandonó la que había sido su casa los últimos 30 años y se retiró de la primera línea de las finanzas.

Quien le iba a decir que en mayo de 2012 se convertiría en la solución para pilotar la reestructuración de Bankia, misión que parecía imposible para muchos en ese momento. 

Casi una década después, y habiendo realizado gran trabajo de reflotamiento de la entidad, asumió en el año 2021 la presidencia CaixaBank, tras la fusión con Bankia. 

Algo que él se ha tomado, como ha hecho a lo largo de su vida, con humildad intelectual, voluntad de colaboración y espíritu de servicio.

Close