[“La importancia de la financiación del terrorismo en relación con la actividad llevada a cabo por el yihadismo”. Documento de Opinión del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) 100/2024.] Resumen
Víctor M. Sánchez, doctor en Derecho por la USAL
Una parte fundamental de la actividad desarrollada por los diversos tipos de terrorismo existentes está relacionada con la obtención de los fondos necesarios para financiar su funcionamiento. Esta cuestión es especialmente relevante respecto al yihadismo por su creciente descentralización, la cual le ha llevado a tener una estructura en la que podemos encontrar tres círculos conformados por organizaciones, grupos e individuos que, de una u otra forma, colaboran con el yihadismo y presentan diversas necesidades de financiación.
Organizaciones como Dáesh, que ha mantenido un control territorial sobre extensas zonas de Siria e Irak, han recurrido a procedimientos de financiación diferentes y más complejos que los empleados por parte de aquellos individuos que, de forma más o menos autónoma, buscan colaborar en Occidente con la causa del yihadismo.
Por último, cabe señalar que a esto se ha de añadir el creciente empleo que vienen haciendo de las opciones de obtención y canalización de fondos que ofrecen Internet y las redes sociales.
Para obtener esos fondos, financiarse y desarrollar sus actividades terroristas, las organizaciones y grupos terroristas que han actuado y actúan a lo largo del mundo han recurrido a diversas formas, tanto legales como ilegales. Desde donaciones y recaudaciones de fondos de simpatizantes, obtención de dinero por medio de actividades económicas legales (empresas, recaudación de fondos por medio de ONG…), al recurso a distintos tipos de actividades ilícitas (secuestros, robos, estafas, ventas en el mercado negro, venta de drogas, blanqueo de capitales, trata de seres humanos, tráfico ilícito de inmigrantes…), el terrorismo emplea cualquier medio a su alcance para poder mantener su actividad.
Las opciones de obtener fondos han variado con los años, siguiendo una evolución parecida a la experimentada por la economía en general y adaptándose al creciente número de medidas adoptadas a nivel nacional e internacional para luchar contra esta actividad y el blanqueo de capitales asociado a ella.
Dentro del yihadismo existen diversas formas de obtener dinero en función del tipo de organización, grupo o individuos de los que hablemos, a diferencia de otro tipo de organizaciones terroristas. Las formas y mecanismos de financiación utilizados por Dáesh durante los años en los que controló extensos territorios en Siria e Irak y estableció una estructura protoestatal, que le permitía obtener importantes cantidades de dinero a través de la recaudación de impuestos y diversas actividades tanto legales como ilegales, no son los mismos que los de otras organizaciones o grupos terroristas que operan en diferentes partes del mundo.
Tampoco se asemejan a los utilizados por individuos o pequeñas células que llevan a cabo ataques terroristas, actividades propagandísticas, apoyo logístico o procesos de captación y radicalización terrorista en diversos países.
Conclusiones
La financiación del terrorismo yihadista presenta una serie de particularidades que han de ser tenidas en cuenta de cara a poder afrontar de forma correcta y eficiente esta parte de la lucha contra este fenómeno violento. Para esto, es fundamental tener en cuenta la diferenciación basada en los tres círculos indicados por Javier Jordán, ya que, en función de aquel en el que nos encontremos, los procedimientos de financiación pueden variar en gran medida.
En el caso de Occidente, la principal amenaza procedente de este tipo de violencia que existe actualmente es la proveniente de los denominados lobos solitarios y de pequeños grupos o células que se gestionan de forma más o menos autónoma en todo lo relativo a su actuación y financiación. Esto nos permite señalar una serie de cuestiones a tener en cuenta de cara a poder detectar este tipo de actividades de financiación del terrorismo yihadista:
• La financiación del yihadismo presenta una serie de diferencias con las de otros tipos de terrorismo debido a la estructura que presenta este, lo que hace que determinadas formas y procedimientos de financiación sean específicos de los diferentes círculos que están presentes en este fenómeno.
• Una de las cuestiones que afectan a este tipo de actividad vinculada con el yihadismo es su alcance internacional, cuestión que presenta el problema de las diferentes legislaciones implicadas en la lucha contra este fenómeno.
• Respecto a la financiación de organizaciones y grupos terroristas, esta puede proceder de diversas fuentes, siendo importante la zona en la que actúan (por ejemplo, zonas como el Sahel que presentan grandes dificultades para controlar la actividad llevada a cabo por las mismas en las zonas fronterizas entre diversos Estados de esta parte del mundo) y el nivel de control territorial que ejerzan en ellas (como en el caso de Dáesh).
• En el caso de los individuos y pequeñas células que actúan en países occidentales, la principal dificultad radica en la detección de las actividades de financiación a pequeña escala que realizan, al no necesitar grandes cantidades económicas para llevar a cabo su actividad delictiva.
• La creciente importancia de la actividad económica llevada a cabo por medio de Internet y las redes sociales, con especial mención a los criptoactivos, el crowdfunding y a las estafas y fraudes cometidas por este medio, supone un reto significativo de cara a poder detectar este tipo de actividades en un entorno que favorece el anonimato y dificulta el control de las mismas.
• Asimismo, el papel de la inteligencia artificial podría aumentar en un futuro, representando una dificultad añadida para combatir este fenómeno de la financiación del terrorismo yihadista.
• Otra cuestión a tener en cuenta sería la del empleo del sistema económico legal con el fin de llevar a cabo actividades de blanqueo de capitales respecto a los beneficios obtenidos por organizaciones y grupos terroristas a través de diversas actividades ilícitas en las zonas en las que operan (mercado negro de obras de arte, armas u otro tipo de bienes, contrabando de drogas, secuestros con motivos económicos…).
• También se considera de interés el control de las donaciones y subvenciones otorgadas a diversas ONG, tanto de forma física como a través de Internet, las cuales deberían justificar en todo momento el empleo y destino de los fondos obtenidos de una u otra forma.

