Uno de los problemas esenciales, aunque no es el único, es el precio de la vivienda, tanto de venta como de alquiler, y que afecta fundamentalmente a las clases trabajadoras, y a los jóvenes de las clases medias y de ingresos bajos
Carlos Berzosa
En una entrevista a Julián Casanova, uno de nuestros mejores historiadores actuales, que se publicó en el suplemento Ideas de El País de 23 de agosto de este año contesta a una de las preguntas que la izquierda no existe como contraproyecto. El análisis que hace a lo largo de toda la entrevista es muy lúcido y resulta muy esclarecedor para entender lo que está pasando con el ascenso de la ultraderecha en todo el mundo y en España en concreto. Estoy muy de acuerdo con todo lo que dice.
En todo caso, en este panorama tan desolador siempre surgen brotes verdes de los que aprender. En este sentido resultan muy interesantes las reflexiones que hace Bernie Sanders en el artículo publicado en elDiario.es el 20 de agosto pasado con el título “Por qué están ganando los candidatos más progresistas en las primarias de Estados Unidos”. La respuesta es muy sencilla los progresistas están hablando de los problemas reales a los que se enfrentan las familias trabajadoras. Y están ofreciendo soluciones reales. Los demócratas del establishment, no. Aunque se está refiriendo a Estados Unidos puede servir como guía en otros países. El trabajo que hay que hacer, por tanto, es detectar los problemas reales en cada realidad concreta y ofrecer soluciones
En nuestro país uno de los problemas esenciales, aunque no es el único, es el precio de la vivienda, tanto de venta como de alquiler, y que afecta fundamentalmente a las clases trabajadoras, y a los jóvenes de las clases medias y de ingresos bajos, que tienen dificultades para emanciparse. Se han publicado numerosos artículos y libros sobre las causas del precio excesivo de la vivienda. Pero recomiendo la contribución de Naredo” España en venta al cuadrado. Sobre la venta de activos patrimoniales al capital extranjero” (Revista de Economía Crítica, primer semestre 2026). Lo más interesante del artículo es que analiza la inversión extranjera en inmuebles y las consecuencias que traen las ventas del patrimonio inmobiliario al capital extranjero. La solución al problema pasa por un cambio de modelo.
Además, para formular propuestas alternativas al relato de la ultraderecha y la derecha tradicional que está asumiendo su discurso, hay tener en cuenta en el campo de la economía las contribuciones teóricas que se están haciendo frente al capitalismo actual. Para ello es importante conocer las diversas proposiciones que se han ido ofreciendo desde un planteamiento teórico y saber trasladar algunos de estas propuestas a la realidad específica, para lo cual se necesita conocer las necesidades existentes de amplias capas de la población. La izquierda, por lo general, hace énfasis en la defensa de la educación y sanidad pública y enfrentarse a la privatización y mercantilización de estos sectores. Esto es una reivindicación fundamental, pero hay que tener en cuenta que, para reforzar los servicios públicos de calidad, que incluyan también otras prestaciones como la dependencia, se requieren unas políticas económicas determinadas.
En febrero y marzo del año 2020 publiqué en el semanario El Siglo de Europa tres artículos con el nombre de “Las alternativas para el cambio del orden económico internacional” en los que resaltaba las propuestas realizadas por economistas académicos muy respetables, como eran los casos de Rodrik, Stiglitz, Mazzucato, y Piketty. A lo que tengo que añadir el libro publicado en 2016, y traducido al castellano en 2023, Otro capitalismo tiene que ser posible (Siglo XXI) de varios autores y editado por Michael Jacobs y Mariana Mazzzucato y que tiene un subtítulo muy sugestivo “pensar fuera de la ortodoxia”. Estas proposiciones de los autores que participan en este libro como los mencionados en mis artículos son todas ellas reformistas, salvo la de Piketty, que va más allá con la propuesta que hace de un socialismo un tanto peculiar y que no tiene nada que ver con el socialismo marxista. Otra contribución fundamental es el libro de bolsillo de Zucman Por qué los multimillonarios no pagan impuestos sobre la renta y cómo vamos a ponerles fin (Anagrama, 2026).
De todos modos, hay que subrayar que la riqueza de las aportaciones recogidas tiene dos carencias importantes. como son el feminismo y la ecología. Esto es una limitación que se mantiene, por lo general, en análisis económicos que se realizan fuera de la ortodoxia, y aunque a veces se traten, se hacen de una forma insuficiente. De ahí que varios autores/as coordinados por Oscar Carpintero hayamos participado en la elaboración del libro Economía inclusiva. Concentos básicos y algunos debates (Catarata, 2025) con el fin de superar el estrecho planteamiento no solo de la economía ortodoxa dominante, sino también de los llevados a cabo por los que remamos a contracorriente. La idea del libro es poner las bases de lo que se ha denominado economía inclusiva basada en un enfoque que pretende interrelacionar la economía heterodoxa (postkeynesiana, marxista, e institucional) con la economía feminista y ecológica.
Se me objetará con razón que estos análisis académicos son demasiado complejos para enfrentarse al discurso simple y destructivo de la ultraderecha. En un mundo que se lee poco y se transmiten consignas fáciles y falsas a través de las redes no resulta sencillo contraponer ideas sustentadas en el predominio de la razón y el conocimiento. Pero mi finalidad aquí es dar a conocer las herramientas teóricas y empíricas que existen para entresacar de ellas las líneas principales que deben constituir un proyecto de izquierdas.

