Escrito por 10:24 am Política

La peligrosa frustración de la derecha

Matias Chiofalo / Europa Press 16/11/2023

La derecha no da crédito a que la principal consecuencia de las elecciones del 23-J sea la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Y, según se acerca el día de lo que desde julio es su peor pesadilla, la frustración de sus votantes, jaleada por sus dirigentes, amenaza con socavar la convivencia en el país mientras persigue desestabilizar al futuro Gobierno antes siquiera de haberse formado.


Por Inmaculada Sánchez*

9/11/2023


Como decíamos la semana pasada: ‘Habemus Gobierno’. Ni Ley de Amnistía. Ni extemporánea acusación judicial de terrorismo a Carles Puigdemont. Ni desmembración de Renfe para entregar los rodalies a Cataluña. Ni 15.000 millones de deuda condonada a la Generalitat de Pere Aragonés… Para estupor de la derecha, ni la elevada cuantía del precio, ni la altura de los obstáculos a superar han conseguido hacer naufragar los pactos del PSOE con los independentistas catalanes que, pese a su retraso, han llegado a tiempo a la fecha límite del 27 de noviembre. El último, el más difícil, el de con Junts, se anunciaba este jueves.

El pataleo, con el que hace un mes titulaba yo esta misma tribuna señalando la actitud con la que el Partido Popular y Vox enfrentaban una legislatura otra vez en manos de Sánchez y sus socios, se ha ido tornando en indignación, rabia y hasta ira en los últimos días. La magnitud y la violencia de concentraciones como las que se están dando a las puertas de las sedes socialistas, con impúdicas exhibiciones de simbologías nazi y franquista, hacía muchos años que no se veían en España.

La colérica ofensiva de la derecha deslegitimando los acuerdos a los que ha ido llegando el PSOE con sus futuros socios parlamentarios no nos coge de sorpresa. Es su habitual estrategia cada vez que las urnas la apartan del poder. Ya fue desplegada en toda su extensión en la anterior legislatura augurando sus voceros unos pocos meses de duración al ‘Gobierno Frankenstein’ de Sanchez que, desmintiendo sus predicciones, ha cumplido los 4 años previstos.

Para ella, además, siempre cuentan con fieles aliados dentro de las instituciones. A los magistrados conservadores del Poder Judicial que este lunes emitían un duro comunicado en contra de la futura Ley de Amnistía se unía en el mismo día el inefable juez Manuel García Castellón anunciando, cuatro años después de iniciada la investigación sobre Tsunami Democratic, una oportunísima acusación a Marta Rovira y a Carles Puigdemont por delitos de “terrorismo”.  La derecha mediática ha tenido toda la semana innumerable material para inundar de indignación sus portadas y diatribas.

Pero no es suficiente. La apelación publica a la policía del líder de Vox, Santiago Abascal, para que “no acate órdenes”, calificadas por el diputado de “ilegítimas”, tras la primera noche de disturbios ante la sede socialista de Ferraz nos avisa de la peligrosidad del momento. Los dirigentes del PP, por su parte, hacían equilibrios para no llamar a la violencia pero justificando, en todo momento, el noble malestar del ciudadano y su derecho a expresarlo en la calle, además de culpar al PSOE de su nacimiento.

Las imágenes que nos están deparando estas últimas noches podrían limitarse al agrio desahogo de unos cientos de ultras en el centro de Madrid. Pero no son sólo eso. La disputa entre el PP y Vox por quién grita y capitaliza más la desilusión de los suyos al ver a Sánchez continuar en La Moncloa podría elevar la espiral del enfrentamiento social hacia territorios  hace tiempo erradicados de nuestro escenario político. En manos de Feijóo está reconducir la situación, si es que ya ha asimilado él su propia frustración del 23-J.

  • Periodista. Exdirectora de EL SIGLO (2011-2023), colaboradora y analista política en TVE, Telemadrid y otros medios.
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