Escrito por 7:56 pm Prensa

La provisionalidad ‘okupa’ RTVE

Concepción Cascajosa

En pleno puente de Semana Santa en una imprevista maniobra los enfrentamientos internos en RTVE provocaban en el Consejo de Administración una de las sesiones más complicadas que se recuerdan, donde la hasta ahora Presidenta Provisional, recambio ‘temporal’ de José Manuel Pérez Tornero, caía tras una votación no contemplada en principio, reemplazada el día siguiente en complicado equilibrio por Conchi Cascajosa consejera del PSOE y por ahora nueva responsable en una dilatada lista de provisionalidades que se repiten.

 La crisis ha vuelto a poner de relieve el fracaso del sistema de elección parlamentaria inaugurado pocos años atrás que en teoría reemplazaría al de cuotas políticas parlamentarias, tras un dilatado proceso de selección, del que salió elegido José Manuel Pérez Tornero, que llegó al puesto a lomos del PSOE, o mejor del PSC, dada la confianza que antaño tuvo con  ese partido. Instalado en la presidencia Tornero dio un giro insospechado alineándose en general con las posiciones del PP, con desconcertantes nombramientos en su equipo. Situación que se ha repetido también en otro consejero, elegido en la cuota del PSOE Ramón Colom, que desde meses atrás se suele ubicar ahora cerca de las posiciones del PP.

 La principal ‘herencia’ de Tornero en la programación de TVE fue la entonces polémica compra de derechos sobre el fútbol que sin embargo ha permitido a la pública mantener unos dignos índices de audiencia durante la temporada. La forzada dimisión y su reemplazo por Elena Sánchez de nuevo en la provisionalidad como con Rosa María Mateos, situó a la hasta ahora consejera elegida por el cupo del PSOE ante una especie de precipicio. La señora Sánchez mantuvo unas relaciones de desconfianza con el equipo de dirección, refugiándose en la decidida actividad de su directora de gabinete y en ella misma. 

Elena Sánchez Jose Pablo López

 Al fondo, la contratación como puntal de la programación de José Pablo López Sánchez, defenestrado por la presidenta Ayuso de Telemadrid cuando la lideresa tuvo mayoría absoluta para manejar a su manera la televisión autonómica. López se convirtió en estos meses en un referente de una política de programación definida caracterizada por la búsqueda de audiencia y la subida del ‘share’ medio, logrando meses atrás lo que parecía imposible, que La 1 adelantara a Telecinco. La ilusión se mantuvo unos cuantos meses hasta que la cadena de Mediaset empezó a salir de su grave crisis y vuelve a adelantar a la pública por unas cuantas décimas. En una paradoja insólita Elena Sánchez logró el cese de López pero a su vez el Consejo iba a votar la continuidad de ella misma, arrastrada hacia el ‘abismo’ tras una peripecia de carambola.  

 A lo largo de este tiempo la prioridad de La 1 le ha llevado a explotar ‘filones’ como Benidorm Fest y Eurovisión, o a realizar un ‘comité de bienvenida’ a los despedidos de ‘Sálvame’, nuevas referencias en los magazines de la cadena, donde se vuelven a emitir espacios del corazón lejos de la ‘crónica de sociedad’ de otros tiempos. Los conceptos antagónicos entre el servicio público y la búsqueda de comercialidad son motivo de conflicto otra vez; con temas como la negociación sobre Broncano como recambio de la franja estelar de las noches para intentar rivalizar con ‘El Hormiguero’, hasta ahora imbatible en Antena-3; horario en el que fracasó de forma estrepitosa Jorge Javier Vázquez en Telecinco.

 El panorama del Consejo de Administración no es halagüeño. Si antaño se criticaba que fuera un mini-parlamento donde se reproducían las peleas entre los partidos, ahora la actual representación viene a ser un repetitorio no solo de las ‘broncas politicas’ y de la incapacidad para renovar instituciones tan importantes como el poder judicial y otras instituciones del Estado, sino una constatación de las divisiones dentro de los propios partidos y a la vez la expresión de los intereses particulares y de las aspiraciones personales de algunos de sus miembros. 

 Ese juego ‘peligroso’ se ha puesto de manifiesto en el relato sobre la crisis de estos días y el peculiar juego de votaciones en el Consejo con constante ‘baile’ de intereses, más allá de las llamadas a los respetivos partidos para confirmar opciones o preguntar ‘¿que se hace?’. Lo más crudo es que ni siquiera los partidos lo saben, y el proceso se dilata para desesperación de los trabajadores y sindicatos temerosos de ser convertidos en peleles de una sucesión de decisiones que se desarrollan en las alturas, y en las que la desconfianza es la divisa.

 Conchi Carbajosa la nueva ‘provisional’ elegida por una minoría compleja y fragmentada suscitará la animadversión de la ‘aguerrida’  representación del PP, con lo que se puede volver a otro nuevo ciclo a la primera de cambio en un bucle constante. Carbajosa que viene de la universidad, es decidida, tiene fuerte carácter y tendrá que enfrentarse como primera decisión a la designación de la persona responsable de la programación; un área donde el conflicto entre dos concepciones: servicio público/audiencia nunca ha sido fácil. 

 Carajosa conoce al dedillo uno a uno a los otros miembros del Consejo -varios de ellos con sus mandatos concluidos, porque parece imposible o utópico que ahora gobierno-oposición se pongan de acuerdo en una renovación- , sabe sus intereses, sus ambiciones, los estilos personales, lo mismo que el resto respecto a ella. Bajo ese juego de desconfianzas tendrá que moverse para evitar pasos en falso y zancadillas que surgirán a nada que respire. La composición del Comité de Dirección es el primer test, aunque llega con las manos atadas y con un frágil apoyo dentro del Consejo.   

Federico de Francisco

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