Escrito por 6:15 pm Política

La tardía venganza de Carmen Calvo

La diputada del PSOE, exvicepresidenta primera del Gobierno y presidenta de la Comisión de Igualdad, Carmen Calvo, durante la comisión de Igualdad el día en el que se constituyen 28 comisiones, en el Congreso de los Diputados, a 4 de diciembre de 2023, en Madrid (España). Foto Fernando Sánchez / Europa Press

Inmaculada Sánchez*

5 diciembre 2023

El primer proyecto de ley aprobado por este Gobierno ha sido la Ley de Paridad, toda una señal de que el ministerio de Igualdad ha retornado, en este segundo Ejecutivo de coalición, a manos socialistas. Carmen Calvo, que tanto batalló, y perdió, frente a Podemos por retener la bandera feminista en territorio PSOE ha podido cantar victoria esta semana cuando una ministra socialista, Ana Redondo, ha presentado la ley que obligará a que haya un 40% de mujeres en el Gobierno, en los consejos de administración de las grandes empresas, en las candidaturas electorales y en los órganos constitucionales. 

En marzo pasado era la ministra de Economía, Nadia Calviño, quien presentaba, para disgusto de la entonces titular de Igualdad, Irene Montero, el proyecto de Ley de Representación Paritaria de Mujeres y Hombres en los Órganos de Decisión en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La excusa para relegar a la dirigente morada en el foco público de esta ley era la participación de diversos ministerios en la elaboración de la norma. Este martes tal explicación sobraba: la flamante titular de Igualdad, la socialista Ana Redondo, remarcaba el “orgullo de que este Gobierno, profundamente feminista y profundamente progresista” decida que el primer proyecto que presenta al Parlamento en esta legislatura sea precisamente el de Paridad.

El Ministerio de Igualdad fue, desde el minuto uno en que Pedro Sánchez se vio abocado a pactar con Pablo Iglesias el primer gobierno de coalición de la democracia, uno de los principales motivos de disputa. Las históricas feministas del PSOE, con Carmen Calvo a la cabeza, vivieron como una afrenta que su líder cediese una cartera de la que se sentían dueñas y, además, a un socio con quien no sentían complicidad alguna dentro del controvertido momento que vivía el movimiento feminista.

Sánchez, entonces, no consideró prioritario atender las demandas de Calvo y asumió el descontento interno con un distanciamiento hacia su vicepresidenta primera que culminó, finalmente, con su salida del Gobierno. El paulatino ostracismo de Podemos, iniciado con la marcha de Pablo Iglesias, sin embargo, iba a permitir a la cordobesa, como al Cid, una tardía victoria ‘después de muerta’.

El relevo entregado a Díaz, la crisis de la ley del ‘sólo sí es sí’, la soledad de Montero y Belarra en el Gabinete y el nacimiento de un Sumar que sumaba con todos menos con Podemos sentenció al Ministerio de Igualdad. El veto de la ministra de Trabajo a la exigencia de los morados de retenerlo en manos de Irene Montero dinamitó cualquier posibilidad de mantenerse dentro del Consejo de Ministros.

La Ley de Paridad podrá ser una de las que menos resistencias encuentre a la hora de su aprobación en el Congreso de los Diputados. La España igualitaria avanza, pese al negacionismo de Vox, y ni el PP de Feijóo se atreve a hacer bandera del rechazo a normas que obliguen a reservar espacio a  las mujeres. 

Será, además, una ministra del PSOE quien se la pueda atribuir. “Soy la segunda persona más contenta de España”, comentó sin rodeos Carmen Calvo hace un par de semanas cuando se dio a conocer el nombre de los nuevos ministros. La misma tarde de este martes Podemos rompía definitivamente con Sumar y se iba al Grupo Mixto del Congreso. 

•         Periodista. Exdirectora de EL SIGLO (2011-2023), colaboradora y analista política en TVE, Telemadrid y otros medios.

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