Escrito por 10:17 am Economía

Las asociaciones empresariales de Barcelona se desprenden del independentismo

Por Sanuy


Con la victoria de Josep Santacreu, exconsejero delegado de la aseguradora DKV, en las elecciones de la Cámara de Comercio, la más independentista de las asociaciones empresariales de Cataluña, controlada por la Asamblea Nacional Catalana, el independentismo ha desaparecido del control de las mismas.  

Estas organizaciones estaban divididas al respecto en el último cuatrienio: la Cámara de Comercio y la Feria de Comercio, la Fira de Barcelona, con el independentismo, y Foment del Travall y el Cercle de Economía con el abandono de toda manifestación política centrándose en los intereses empresariales.

El pragmatismo manda pues pueden permitirse el lujo del independentismo los empresarios que sólo venden en Cataluña, como el presidente de la Cámara durante la mitad del mandato electoral, Joan Canadell, número 2 de Junts,cuyas gasolineras están en la comunidad, que llegó a declarar: “España es paro y muerte”. No era una situación cómoda para el que tiene que vender al otro lado del Ebro.

Han quedado fuera de la Cambra Mónica Roca, que sucedió a Canadell en la presidencia, el propio Canadell, diputado de JxCAT, así como Joan Puigcercós que fue presidente de ERC, entre otros. 

Foment, brazo catalán de la CEOE

Foment del Treball Nacional,  la patronal más importante, la más antigua de Europa, fundada en 1771, ha sido siempre una referencia catalanista pero no separatista, aunque hay dentro de la misma empresarios que sí lo son. Foment es el brazo catalán de la CEOE, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales de la que es vicepresidente Josep Sánchez Llibre, un nacionalista moderado próximo a lo que fue Unión Democrática de Cataluña.  

En el Cercle, el lobby más influyente, se impuso la continuidad apolítica

La asociación empresarial más influyente, que no es una patronal, es el núcleo más influyente. En las últimas elecciones, las únicas que no se celebraron por cooptación con un solo candidato en los 64 años de vida del gran lobby empresarial; Jaume Guardiola, ex CEO del banco Sabadell, nacionalista pero no “indepe” y Rosa Cañadas más bien españolista ganó el primero, consolidando la continuidad con el presidente saliente Javier Faus, fundador de Meridia Capital, gestora de capital riesgo especializada en hoteles de gran lujo, y por lo más florido de la burguesía catalana encarnado por la actual junta directiva con apoyos de la creme de la creme de las grandes familias de Cataluña como Marc Puig (Grupo Puig), Alfonso Rodés (Havas Media Group), y Francesc Rubiralta (Celsa) y la mayor parte de los que han formado parte de la direccion del Cercle: Clara Campàs (Asabys), Rita Almela (101 Ventures), Pol Morillas (Cidob), Teresa García-Milà (Barcelona GSE), Núria Cabutí (Penguin Random House Grup Editorial), Carmina Ganyet (Colonial), Oriol Aspachs (CaixaBank Research), Marc Puig (Puig) o Miguel Trías Sagnier (Cuatrecasas).

Se impone el pragmatismo

Parece una opinión ampliamente compartida por el empresariado que el problema catalán va a durar por lo menos una generación. Los empresarios medianos y grandes con los que hemos hablado coinciden en esto y optan por el pragmatismo advierten de los peligros que un referéndum conllevaría, pues, nos dicen: “Ya hemos visto lo que pasó con el Brexit”. Una buena parte de los consultados por OJO AVIZOR consideran afortunado que la Constitución Española no permita los referendos autonómicos. 

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