Escrito por 10:49 am Economía

Las condiciones de vida en España

En el artículo anterior escrito en esta publicación “El estancamiento de la renta real de los hogares españoles” hacía mención del porcentaje de población en riesgo de pobreza y exclusión social, según la encuesta de condiciones de vida (ECV) realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el año 2022. A los dos días de escribir este artículo se publicaron los resultados para el año de 2023. De los numerosos datos que se ofrecen los principales son: 1.- El porcentaje de población en riesgo de pobreza o de exclusión social aumentó hasta el 26.5%, desde el 26% de 2022. 2.- El porcentaje de población que se encontraba en situación de carencia material y social severa aumentó hasta el 9% frente al 7.7% del año anterior.3.-El ingreso medio por persona alcanzó los 14.082 euros en 2022, con un crecimiento anual del 8.3%.4.- El 9.3% de la población llegó a fin de mes con “mucha dificultad”, frente al 8.7%de 2022. 

Como se puede observar, ha habido un empeoramiento de los datos, ya de por sí bastante malos, en relación con el año anterior, a pesar del incremento del ingreso medio por persona. No obstante, de los tres componentes dos mejoraron: la tasa de riesgo de pobreza relativa y el porcentaje de población con baja intensidad de empleo. Por el contario empeoró el porcentaje de población con carencia material y social severa. La primera pregunta que hay que hacerse es ¿cómo es posible que se produzca este empeoramiento, cuando los datos macroeconómicos se están comportando aceptablemente bien? La respuesta parece evidente y es que se debe principalmente a la inflación, que afecta muy desigualmente a los diferentes estratos sociales, y que golpea más duramente a los de ingresos inferiores, sobre todo el alza de los productos alimenticios, que están siendo más difícil de contener. Todo ello tiene lugar además en un contexto de elevada desigualdad en la economía española. 

Se podrá argumentar que la inflación fue muy elevada en el 2022, y que, sin embargo, se ha empeorado con relación a este año. Hay que aclarar en este punto que la recogida de datos se efectúa de febrero a mayo de 2023, y que, en consecuencia, para los ingresos se tiene en cuenta los del año anterior, con lo que resulta congruente con el efecto inflación que tuvo lugar ese año. Los datos realmente resultan estremecedores y ponen de manifiesto las dificultades económicas de los hogares en 2023, pues a lo ya mencionado de que el 9,3% de la población manifestó llegar a fin de mes con” mucha dificultad”, un porcentaje que fue 0,6% puntos superior al registrado el año anterior, hay que añadir, que el 37,1% no tuvo capacidad para afrontar gastos imprevistos, frente al 35,5% del año 2022. El 33,1% de la población no se pudo permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año. Este porcentaje fue de 0,4 puntos inferior al registrado en 2022.

Los resultados por Comunidades Autónomas son muy desiguales en consonancia con las diferencias económicas territoriales. Las tasas de riesgo de pobreza más elevadas se dieron en Andalucía (30,5%), Extremadura (27,6%), y Canarias (26,1%). Mientras que las más bajas son País Vasco (10,2%), Comunidad de Madrid (12,9%), y Navarra (13,8%). las desigualdades regionales que se han agudizado en los últimos años son uno de los grandes problemas que tiene ante la sí la economía española. Una creciente polarización que provoca una desarticulación territorial. 

Se produce, por tanto, una disociación entre lo que tiene lugar en el plano macroeconómico y los resultados sociales. El desafío más grande es precisamente combatir la desigualdad tanto en rentas y riqueza como las territoriales, y las de género.  Tratar de disminuir la pobreza, que tiene un carácter estructural, pasa por política públicas y la transformación de la estructura productiva y la del consumo. La tasa de pobreza de riesgo de pobreza se disparó en 2008 a raíz del surgimiento de la crisis, y se agravó con las políticas de austeridad. Si se tiene en cuenta la tasa AROPE, que incluye al menos uno de los tres criterios del riesgo de pobreza o exclusión social, esto es: riesgo de pobreza, carencia material y social severa y baja intensidad de empleo, en 2014 era del 30,2%, y en el 2023 se encuentra en el 26,5%. Ha habido un descenso progresivo, aunque con fluctuaciones.  Es demasiado alta aún y que no se corresponde con el nivel económico alcanzado por la economía española   

 Hay varios estudios que se realizan sobre la pobreza, pero sin lugar a duda, el más fiables es el del INE, por la amplitud de la muestra de la ECV y por el rigor llevado a cabo Así, la muestra efectiva está formada por unas 67.000 personas. Es una encuesta panel en el que las personas entrevistadas colaboran cuatro años seguidos. Las estadísticas del INE se elaboran de acuerdo con el Código de Buenas prácticas de las Estadísticas Europeas.  Esta encuesta se realizó por primera vez en 2004.     

Carlos Berzosa

Carlos Berzosa es Catedrático Emérito de la Universidad Complutense y presidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Ha sido Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense (1984-1998) y Rector de esta Universidad (2003-2011). A lo largo de su carrera docente ha impartido enseñanzas de Estructura Económica Mundial y Desarrollo Económico. Tiene numerosas publicaciones entre las que destacan los libros ‘Los desafíos de la economía mundial en el siglo XXI’ (Nivola,2002) y los escritos conjuntamente con José Luis Sampedro ‘Conciencia del subdesarrollo veinticinco años después’ (Taurus, 1996) y ‘La Inflación (al alcance de los ministros)’ (Debate, 2012).

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