Escrito por • 1:56 pm• Economía

Los peligros que acechan a la Unión Europea

Entre Trump, Putin y la extrema derecha

Sami Naïr

Carlos Berzosa

En el terreno de la geopolítica internacional destacan como protagonistas Estados Unidos, China y Rusia. La Unión Europea (UE) ha perdido pie frente al dominio económico y político que la triada quiere ejercer en el contexto internacional. Los datos señalan que la UE ha experimentado una disminución de su capacidad competitiva frente a Estados Unidos y China, sobre todo en exportación de capital e innovación tecnológica. Se encuentra además impotente frente al avance de los afanes imperialistas rusos. La UE es una potencia económica muy superior a la de Rusia, pero no tiene autonomía en defensa, sino que depende de la OTAN, organización liderada por Estados Unidos, y sujeta, por tanto, a los intereses de este país. De manera, que, si Trump decide eliminar la ayuda a Ucrania, la UE se va a encontrar en dificultades, a pesar del aumento del gasto militar, en hacerlo. 

Del liberalismo democrático al neoliberalismo autoritario

En estos momentos la UE se encuentra amenazada por Trump y por Putin desde el exterior, mientras que en el interior se encuentra debilitada por el avance de la extrema derecha, que se caracteriza por su antieuropeísmo. En todo caso, las debilidades no son de ahora, sino que vienen de lejos, aunque en los últimos años se agudicen más con motivo de tener al enemigo dentro de casa. Un análisis histórico de la evolución de la integración europea desde sus orígenes hasta la actualidad la hace con gran acierto Sami Naïr en su libro de reciente publicación Europa encadenada (Galaxia Gutenberg, 2025). En la obra divide la construcción europea desde 1953 en dos etapas: entre esta fecha y el Acta Única de 1986, es la orientación liberal la que prevalece, con naciones europeas involucradas en Estados sociales específicos, que hicieron posible la reconstrucción económica tras la Segunda Guerra Mundial. La segunda fase empieza en los años 1980, como respuesta al advenimiento del neoliberalismo encarnado por la ofensiva del capitalismo americano y británico (Ronald Reagan y Margaret Thatcher); era en realidad, sobre todo, una orientación impulsada por la pareja francoalemana dirigente del proceso de creación de un conjunto europeo. La fecha es la de la adopción oficial del Acta Única en 1986, cuyas consecuencias siguen rigiendo hoy en día el sistema europeo.

 A partir de ahí, considera Naïr, se ha producido una inversión radical, un paso imperceptible y pacífico en la forma, pero violento en el fondo. Del liberalismo democrático al neoliberalismo autoritario. Es la imposición neoliberal que viene aparejado de un déficit democrático lo que ha debilitado la construcción europea. Es la adopción de estos principios lo que ha generado este declive de la UE y en este sentido el subtítulo del libro resulta muy revelador” El neoliberalismo contra la Unión”. No obstante, a pesar de la crítica que realiza de estos cuarenta años de la UE hace un balance en el que apunta los aspectos positivos, pero que resulta dispar, y presenta múltiples aristas. De modo, que los asuntos pendientes son: sociales, políticos y estratégicos. Como muy bien dice Lea Ypi en el artículo” Ampliar o reformar: Retrato de un continente roto” en el libro colectivo dirigido por Giuliano da Empoli: Retrato de un mundo roto (Arpa, 2024): “Europa se encuentra frente a retos decisivos. O se deja moldear por la derecha, que acabará destruyéndola desde dentro; o debe de tomar un camino distinto al que suele seguir, priorizando no lo que tiene que enseñar a los demás, sino lo que debe aprender para que el ideal sobreviva”. 

En estos momentos, la UE lucha por su supervivencia, lo que no es poco frente a la hostilidad a la que está sujeta, sin embargo, si no se producen cambios y transformaciones importantes no podrá sobrevivir a tanta adversidad, sobre todo en un mundo sujeto a muchas incertidumbres y retos: El deterioro ecológico, el cambio climático, la desigualdad, las guerras, los totalitarismos, y la violación de los derechos humanos. Así como los desplazamientos de la población, emigración y refugiados, y a cuya situación la UE no está dando respuestas adecuadas, sino que los dirigentes se dejan de llevar por los tópicos que maneja la ultraderecha y que lo único que ofrece son medidas de carácter represivo.

 La UE tiene que convencer a los ciudadanos de los frutos que se pueden dar con la integración, cuestión que requiere no solamente soluciones económicas sino sociales y políticas, como señala con acierto Naïr. A su vez Lea Ypi, profesora de teoría política en la London School of Economics, en el artículo mencionado dice:” Un cambio real en la Unión requiere el desarrollo de un movimiento paneuropeo que defienda políticas verdaderamente integradoras y radicalmente igualitarias, un conjunto de normas e instituciones que pongan en práctica la igualdad y la libertad que propugnan”. Si no es así, y se sigue dando la elevada desigualdad entre países y en el interior de cada nación, se generaliza el trabajo precario, se deterioran los servicios públicos, y no se combate el calentamiento global, resulta difícil movilizar a una población que no siente la identidad europea y no se encuentra representada en las instituciones.

↑
Close