Escrito por • 7:54 pm• Política

Los socialistas perdonarán a Sánchez como perdonaron a Felipe cuando le caían los roldanes de punta

Un miembro de la ejecutiva sentencia: “Solo hay alguien más tonto que un obrero de derechas, un dirigente socialista que haga el juego a las derechas”.

Pedro Sánchez en el Congreso de Diputados

José García Abad 

Habrá que verlo pero lo más probable es que en estos momentos de tribulación la parroquia socialista que ha votado en algunas ocasiones a lo largo de la extensa historia del PSOE  tapándose las narices,  volverá a hacerlo perdonando a Pedro Sánchez que metiera en su núcleo duro  como secretarios de organización  a gente impresentable, a presuntos ladrones como José Luis Ábalos, procesado, y Santos Cerdán, presidiario, confiándole a aquel  la jefatura del ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, el departamento de las mayores inversiones públicas. 

Ábalos sale del Tribunal Supremo Cerdán llega

Ciertamente los socialistas están cabreados y Sánchez tendrá que seguir pidiendo perdón por sus nombramientos pasados y por un hecho nuevo que no es de robo pero si de machismo con acoso sexual, que contrasta con la insistencia de Sánchez en el feminismo que se manifiesta en el partido y en el Gobierno. Y es que cuando el escándalo adquirió caracteres insuperables al conocerse la investigación de la Guardia Civil sobre las mordidas de Ávalos y Santos Cerdán y tras ser designado Paco Salazar como adjunto a la secretaría de organización le cayó a Sánchez la bomba de racimos en elDiario.es  que se extendía desde Ferraz a la Moncloa. 

Recogía  este diario el testimonio de una trabajadora de Moncloa que narraba su experiencia a las órdenes de Salazar, secretario general de Coordinación Institucional,  de sufrir “comentarios obscenos sobre la vestimenta y el cuerpo, mensajes intempestivos con invitaciones para cenar a solas fuera del horario laboral o incluso ofrecimientos de quedarse a dormir en casa, algo que describe como “acoso sexual y abuso de poder”; otra joven voluntaria del PSOE y familia de un veterano dirigente lo señaló también por actitudes “babosas”.

La trabajadora de Moncloa, que firmaba con seudónimo su denuncia por miedo a las represalias, asegura que no vivió solo ella semejante acoso, sino que lo sufrieron muchas de sus compañeras, las mismas que le advirtieron el primer día que se incorporó a su puesto de trabajo. 

Paco Salazar

Según rememora, cuando puso un pie en la oficina en la que tenía desplegado su equipo Paco Salazar en la Moncloa le llamaron la atención dos cosas. La primera, que la práctica totalidad de integrantes de esa plantilla eran personas del mismo perfil: mujeres jóvenes alrededor de los 30 años. Y también que recibió un aviso inmediato de sus compañeras. “Fue impactante porque lo primero que me dijeron es que tuviera cuidado, que ya se sabía lo que comentaba todo el mundo del jefe, y que mejor no pasar demasiado tiempo con él a solas”. 

El harén de Paco

Según comenta el diario de línea socialista la lluvia de testimonios no cesa. “Cuando llegó a La Moncloa por primera vez en 2018, asegura, los trabajadores del complejo, especialmente hombres, se referían a su equipo como el harén de Paco. Todo eran mujeres jóvenes, guapas y de entre 20 y 30 años”, asegura una extrabajadora adscrita a Presidencia.

Desde que elDiario.es desveló las acusaciones de acoso sexual y abuso de poder, muchas otras han hecho llegar a la dirección socialista las quejas acumuladas por quienes fueron víctimas de Salazar, subordinadas y compañeras de partido. Y por eso exigen que no vuelva a ninguno de los cargos de confianza que ostentaba ni en Ferraz ni en la Moncloa, incluso en el caso de que la investigación interna que ahora se pretende impulsar no concrete resultados.

“No ha habido ninguna denuncia en el canal interno del partido, jamás había oído nada de esto. Nadie está libre de algo así, porque llevamos siglos de una cultura machista”, declaró el ministro Óscar López, quien aseguró que “no tiene ningún fundamento” y “está fuera de lugar” decir que es una situación estructural dentro del partido.

Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, relató que conocía y había tratado a Salazar, con quien dijo haber tenido “una muy buena relación”, y añadió que nunca había oído a nadie decir nada “en torno a esta cuestión”. Eso sí, al menos, espetó que “si había alguien que lo sabía, se lo calló, tendría que haber dado cuenta. Quien lo supiera y lo calló, es un impresentable porque tendría que haber dado cuenta”.

“Coño, cuanto manda este tío”

Toni Bolaño califica a Paco Salazar, en su libro “Moncloa” (Península 2021) como “un tipo discreto, bien formado, con capacidad intelectual y de trabajo”(…) un engrasador que consigue eliminar problemas para que todo sea más fácil… (…) ”. En la segunda planta del palacio de Semillas también hay un ala este, la sala de mando del director adjunto del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Paco Salazar. Fue uno de los primeros en estar con Pedro durante las primarias en la sala de máquinas que compartían unos pocos para llevarlo de nuevo a Ferraz. Desde entonces ha estado metido en todos los líos, desde las elecciones hasta el 155, pasando por la pandemia, las elecciones catalanas y madrileñas, la moción de censura o los pactos de Gobierno. Pero siempre está ahí” (…) Fue una de las piezas clave de la fontanería socialista junto a Santos Cerdán y José Luis Ábalos. En la Moncloa, es el dinamizador de los grupos de trabajo, el que mueve y activa el banquillo” (…) Su teléfono suena a menudo. “Paco ven a verme”. “Lo siento me llama el presidente”, responde a modo de disculpa, lo que sus partenaires  interpretan como “Coño, cuanto manda este tío” . A simple vista no lo parece y algunos lo caricaturizan, aunque no le llegan a la suela de los zapatos” 

Hay que recordar que Salazar formó parte del núcleo duro que trabajó para la victoria de Sánchez en las primarias, frente a Susana Díaz, junto a José Luis Ábalos que, vago como es, le delegaba todo y junto a Santos Cerdán con quien compartía piso. 

Sánchez se refiere en tres ocasiones a Salazar en su libro: “Manual de Resistencia” . En una de ellas refiriéndose a los avales conseguidos en las primarias frente a Susana Álvarez cuenta: “En aquellos meses, desde el mismo día de mi dimisión como secretario general, se fue generando una movilización extraordinaria, una bola de nieve que crecía cada día. (…) Solo tres personas sabíamos el número de avales recogidos: Santos Cerdán, Paco Salazar y yo”.

Paco que llevaba tiempo ocupando un estratégico despacho en Moncloa a la vera de Pedro Sánchez ha dimitido de todos sus cargos. Se le atribuye la categoría de fontanero de primera de palacio al servicio del presidente y la de jefe de máquinas que comparte con el grado de capitán de la guardia pretoriana.

Perdonarán a Sánchez como perdonaron a Felipe

Luis Roldán Felipe González

El futuro no está escrito pero se vislumbra que la afición perdonará a Pedro Sánchez, como perdonó a Felipe González que eligiera para dirigir la Guardia Civil a Luis Roldan, un ladrón, y a altos cargos del ministerio del Interior como Julián Sancristóbal y Rafael Vera   que se forraron con los fondos reservados para la lucha antiterrorista. O, entre otros personajes con altas responsabilidades económicas a Mariano Rubio como gobernador del Banco de España, a Carmen Salanueva como directora general del Boletín Oficial del Estado. Por no hablar del caso Filesa.

En mi libro “Las mil caras de Felipe González” explico: “Tampoco Felipe pudo percatarse de la gravedad de lo que ocurría y a él hay que asignarle la responsabilidad de no haber sabido elegir a sus subordinados. Parece mentira que un hombre tan perspicaz seleccionara tan mal a ciertos colaboradores”.

Felipe golpeado con insistencia por la derecha el “Márchese señor González”, que ahora aplican a Sánchez sin siquiera reconocerle como señor. Hacia 1994 Felipe confía al escritor y periodista Carlos Luís Álvarez, Cándido: “Quieren llevarme directamente de La Moncloa a la cárcel. A Cándido le pareció una exageración y preguntó bromeando: “¿Esposado?” “Si” le respondió con naturalidad. 

No sé si Sánchez teme la cárcel que es lo que ha reclamado para él José María Aznar quien no ha olvidado su gran mentira tras el atentado del 11M.

Una gestión brillante en lo económico y social

La esperanza de Sánchez reside en el hecho de que se reconozca que ha realizado una buena política económica y social, lo que pesaría en los ciudadanos para que continue su tarea presidiendo el Gobierno dos años más, hasta el fin de la legislatura, tal como reflexiona subrayado con un “obviamente” Salvador Illa. Por cierto, que Illa presida la Generalitat de Catalunya es, “obviamente”, consecuencia de la acertada política de Sánchez en el conflicto catalán.

Un exministro me dice confidencialmente, supongo que en “tono menor”: “Ha quedado acreditado el estrepitoso fracaso de Sánchez en la selección de personal, un riesgo que quizás podría paliarse con la selección por medio de algún prestigioso cazador de cerebros de directores de recursos humanos en el partido y en el Gobierno. 


La presidenta no ejecutiva de Red Electria, Beatriz Corredor; Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

En su opinión, expresada en clave de coña, confía en que un director de recursos humanos recomendaría, por ejemplo, el cese de Beatriz Corredor en la presidencia de Red Eléctrica por el gran apagón y, entre otros al presidente de RENFE, Álvaro Fernández Heredia, por el abandono de los pasajeros asfixiados en trenes de alta velocidad”.

Mientras, un miembro de la ejecutiva federal opta por el firme apoyo a Sánchez y reprocha a los compañeros críticos, más bien a uno de ellos que no menciona, que “reclamen elecciones en el peor momento para nuestro partido, al que dejarían para el arrastre si eso ocurriera que se hagan mirar, al menos su sentido común”. Y sentencia: “Solo hay alguien más tonto que un obrero de derechas, un dirigente socialista que haga el juego a las derechas”.

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