Escrito por 6:22 pm Política

Milei hace retratarse a medios de la derecha española

El presidente argentino, Javier Milei, durante la presentación de su libro ‘Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica’, en el Estadio Luna Park, a 22 de mayo de 2024, en Buenos Aires (Argentina). Firma: Matías Baglietto / Europa Press

Federico de Francisco

 A las pocas horas de volver de Madrid con el ruido de fondo de la crisis diplomática con España el presidente Milei ofrecía en Buenos Aires un gran ‘show’ con motivo de la presentación de su libro. El escenario no podía ser más grandioso, el mítico y gigantesco Luna Park. No solo local para los conciertos más relevantes de primeras figuras del espectáculo, veladas de boxeo o de ‘catch’, mítines políticos, sino el lugar donde se conocieron el entonces coronel Perón y Eva Duarte, en aquella época una actriz de radio y cine que había acudido con todas las estrellas -ella todavía no lo era- al festival benéfico para recaudar fondos en favor de las víctimas de un terremoto.

 El enmarque viene a cuento para refrescar al lector español lo que es y significa Milei y cómo se ha generado su ‘mito’: un ex-rockero y tertuliano de programas y magazines de televisión donde llamó la atención por sus tonos desbordados, expresiones anti-diplomáticas, efectismos extremistas y demagógicos, no solo desde la perspectiva de la palabra sino desde la puesta en escena. Tan estrafalario y exagerado personaje al borde de la auto-parodia fue capaz de convencer al 40 % de los electores de la segunda vuelta con una magnificada teatralidad llena de gestos y de símbolos como la famosa motosierra para eliminar al estado (en lo que también se podría pensar como una escena de una película de hemoglobina freaky; no en vano diferentes ‘Casas del Terror’ de parques temáticos utilizan la motosierra para ‘asustar’ a los visitantes).

 En la presentación-show del Luna Park, Milei no solo discurseó e hizo de tertuliano, sino que cantó, repitiendo el estilo que le lanzó en las televisiones y las redes antes de aspirar a la presidencia, cuando tan solo era un tertuliano provocador y ‘friky’ al que llevaban a los programas porque daba espectáculo, titulares altisonantes y provocaba estruendosa polémica que se traducía en índices de audiencia. En el Luna Park se vio arropado por el grueso de quien constituye su público mayoritario: jóvenes sobre todo del género masculino con escasa formación cultural, pertenecientes a núcleos sociales desfavorecidos, elevados consumidores de las redes sociales, especialmente algunas. Sin esa vinculación con las ‘redes’ La Libertad Avanza no sería más que un deseo.

 Esa base social necesita de manera constante ‘show’ para mantener la cohesión de grupo y seguir encumbrando al ídolo mediático-‘showman’-político, y Milei está dispuesto a nutrir la caldera con toda clase de gestos, aunque supongan un choque frontal con los usos de la política internacional y la diplomacia. Una situación donde aparecen precedentes tan familiares como el de Trump: ¿puede haber algo menos oportuno y anti-diplomático que un presidente norteamericano en visita europea haciendo alabanzas al ‘brexit’ cuando RU estaba enfrascada en la campaña electoral para la salida de la UE? Desde que Trump se lanzó como personaje mediático en la pequeña pantalla (‘The Apprentice’ un programa concurso de NBC) el constructor aportó titulares y audiencia por el tono incendiario, radical y exagerado de sus frases. ¿Se entiende que un presidente norteamericano en ejercicio soslaye o ningunee el trabajo de un portavoz presidencial  y haga sus anuncios a través de una red social lanzando frases contundentes e informales como aquél que se pronuncia desde un bar o una taberna ante parroquianos, aunque otros se vean obligados a matizar o poner paños calientes a sus frases y evitar daños mayores? 

 En lugar de echar tierra a la tensión con el ejecutivo español Milei tras su regreso a la Casa Rosada ha vuelto a utilizar epítetos descalificadores contra Pedro Sánchez. Que vienen a ser los mismos que está utilizando desde que llegó al gobierno contra los presidentes de Colombia, Brasil, Chile, o México, o con China que es el siguiente socio comercial de Argentina después de España. Dan igual los intereses en juego porque lo que cuenta para mantener ese mito a toda cosa es la fábrica del insulto, la palabra fuerte. Sus fans, que los sigue teniendo, esperan que continúe ofreciendo ‘show’, y él se crece; como ha demostrado en su comentario a la ‘bronca’ con Sánchez opinando que ‘ha logrado ser ‘trending topic’, es decir el recordatorio de la ‘marca’ de la que todo el mundo sigue hablando por que ha atraído la atención pública. 

 Ese ‘show’ volverá ser empleado en la anunciada y provocadora nueva visita de Milei a España dentro de unas semanas. Le dará igual romper las normas habituales del lenguaje diplomático o los códigos de buenas costumbres: lo importante es dar espectáculo, que se hable mucho y por lo que sea. Mientras las palabras demagógicas y altisonantes sigan sirviendo de alimento a esa base que paradójicamente sobrevive gracias a las ayudas públicas, a lo que queda del estado de bienestar y del viejo concepto de ‘justicia social’. Mientras el líder abomina de la justicia social por ser ‘tiránica, colectivista y comunista’.

 Uno de los máximos responsables de su administración atacaba semanas atrás a la educación pública defendiendo el derecho de los padres a ‘hacer lo que quieran con sus hijos’, incluso retirarlos del sistema educativo, impartiendo la educación en casa o sin ella, por considerar una ‘opresión totalitaria’ obligar a la educación gratuita y obligatoria. El objetivo: eliminar el estado reemplazándolo por el mercado como infalible dogma.

El presidente de Argentina, Javier Milei, interviene durante el acto ‘Viva 24’ de VOX, en el Palacio de Vistalegre, a 19 de mayo de 2024, en Madrid (España).
A. Pérez Meca / Europa Press
19/5/2024

 El impacto de la crisis hispano-argentina ha tenido un abanico singular de reacciones por parte española, lo que ha servido de forma inesperada para poner en evidencia a las terminales mediáticas de la derecha. Ha habido ‘agitadores de las ondas radiofónicas’ cuyo tono verbal es comparable con el de la ‘escuela Milei’ aunque sin dejes criollos. que imputan el origen del conflicto a… Pedro Sánchez (y a Puente, que no hizo más que preguntarse por las condiciones en las que el ocupante de la Casa Rosada construye sus declaraciones públicas).

 Las que intentan hablar de sobreactuación del gobierno español con fines electorales o consideran ‘desproporcionada’ la reacción de Albares (al que, por cierto, el PP ha pedido que dimita por esa respuesta en lo que se puede sobreentender como que es el causante de la crisis en las relaciones Madrid-Buenos Aires). Otros utilizan la ‘presión’ del ejecutivo a la CEOE y las grandes empresas que se reunieron en la embajada argentina de Madrid y que han quedado como auténticos convidados de piedra atrapados en una imagen correosa e incómoda. tras la nota de Garamendi en la que se apostaba por la moderación.

 Llega algún medio español más a culpabilizar a Sánchez y a su gobierno por ‘poner obstáculos’ sobrevenidos a empresas españolas en Argentina, sin mencionar que es la inversión española en Argentina la que más daño puede hacer al país hermano y de siempre cercano, y no al revés. Incluso alguno de los medios hispanos que utilizan a menudo el tema de la Hispanidad y lo que llaman ‘patrotismo’ para atacar a Sánchez han sido incapaces de publicar ninguna de las insólitas frases escuchadas en los aledaños de la administración Milei sobre la ‘liberación del yugo hispano’. ¡Cual hubiera sido el estruendo si se hubieran escuchado en boca de otros personajes!

 En cualquier caso, las relaciones comerciales, culturales y económicas entre España y Argentina seguirán al mismo nivel de cercanía (casi medio millón de residentes de cada uno de los países en el otro) y la familiar afinidad superará cualquier ruido de fondo. Un sector de la derecha española parece haber anotado finalmente es en la atipicidad de un personaje y una administración tan peculiar como Milei. Bajo un discurso ‘sui géneris’: se ataca a Pedro Sánchez y se le acusa de no se sabe qué en esta crisis porque eso forma parte del mismo guion de su día a día, aunque en parte se reconozcan las características del presidente-‘showman’-libertario. Para quien en la campaña electoral pidieron su voto Feijoo, Rajoy, Aguirre, Rajoy, Aznar, Ayuso, Mario Vargas Llosa y otros personajes de la derecha iberoamericana. 

 Tampoco ningún medio de esa ‘familia política’ española ha publicado información alguna sobre la protesta del mundo del cine de Argentina en el Festival de Cannes por la amenaza de desaparición de su industria cultural, con el cierre del INCAA reducido a la mínima expresión…

Close