Escrito por 1:51 pm Política

Necesidad y virtud de la legislatura

Foto Europa Press

España ya tiene presidente y legislatura que recorrer desde este jueves. Pedro Sánchez enfila otros cuatro años al frente del país en un ‘más difícil todavía’ al que parece eternamente abonado. Según sus palabras en la sesión de investidura “las circunstancias son las que son y hay que hacer de la necesidad virtud”. Socios más exigentes, oposición más agresiva y apoyo parlamentario más exiguo. Pese a todo, arranca un nuevo Gobierno sanchista.

Por Inmaculada Sánchez

16 noviembre 2023


Nada ocurrió según se preveía el pasado 23 de julio. Ni PP y Vox sumaban escaños suficientes para gobernar, como anunciaban insistentemente las encuestas, ni el PSOE y sus socios de la anterior legislatura podían reeditar su bloque gubernamental. Los siete escaños de Junts y el fugado Carles Puigdemont se hacían imprescindibles para evitar la repetición electoral y la amnistía, tantas veces negada desde Moncloa y el PSOE, se convertía en el nudo gordiano del resultado de las elecciones.

Asumido el precio, Pedro Sánchez ha dado en la sesión de investidura del Congreso, por primera vez, su explicación a la ciudadanía, y también a los suyos, de por qué merecía la pena pagarlo. Dos son las razones básicas. La primera, para poder continuar la labor del gobierno progresista y cerrar la puerta a otro de la derecha y la ultraderecha con todos los retrocesos que supondrían para el país. La segunda, porque considera que será beneficioso para la concordia entre españoles y la unidad territorial de España.

Los socialistas andan mendigando argumentos de calado para que  su legítima satisfacción por retener contra todo pronóstico la Moncloa no se embarre en la agresiva demagogia desplegada por PP y Vox con la ‘venta de España’ y el ‘todo vale sanchista´ como banderas. Sánchez les dio este miércoles los suyos, en primera persona, sin negar tampoco que se había visto obligado a cambiar de plan: “las circunstancias”. Reconocido el elefante en la habitación y asumido su peso, arranca ahora la dura tarea de ser capaz de caminar con él a cuestas: “de la necesidad, virtud”.

El primer paso será la tramitación de la Ley de Amnistía. En ella también residen las principales necesidades de los socios independentistas con los que Sánchez ha tenido que embarcarse. Mientras el texto legislativo no arribe al BOE, y para ello transcurrirán meses dado que, además, el PP alargará todo lo que pueda los plazos en el Senado, ni a Junts ni a ERC les interesará derribar al Gobierno. La “necesidad” también juega en campo indepe.

Al tiempo, habrá que aprobar unos Presupuestos, que garantizarán un año (o dos, por la posibilidad de prorrogarlos) de legislatura, y a los que la tramitación de la Ley de Amnistía podría sostener. La razón de proveer a España de un gobierno progresista adquiriría recorrido temporal. La “virtud” del sanchismo.

Es muy pronto para calibrar la altura e intensidad de las llamas del ‘infierno’ parlamentario que deberá transitar Pedro Sánchez tras ser investido de nuevo presidente del Gobierno. En todo caso, será muy relevante para sus electores saber si en el camino se impone la necesidad o la virtud… por si hubiera que volver a votar.

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