Escrito por 11:08 am Política

Retos y errores de Yolanda Díaz

Este próximo sábado tendrá lugar la asamblea fundacional de Sumar, el proyecto político de Yolanda Díaz que nace, por fin, como organización política estructurada, con estatutos, dirección y reparto de poder entre sus plurales miembros. Tras una cruenta ruptura con Podemos y un primer fracaso electoral en Galicia, la vicepresidenta segunda inaugura su particular andadura política junto a muy diversos actores a la izquierda del PSOE con el reto de asentar un espacio electoral imprescindible para la supervivencia del gobierno progresista.

NI fácil, ni indoloro. La izquierda a la izquierda del PSOE siempre ha navegado en procelosas aguas repletas de divisiones, nacionalismos periféricos, abstención, reproches y pureza ideológica. Hasta que Podemos logró aglutinar a ese variopinto electorado, bajo la batuta de Pablo Iglesias y el catalizador del descontento del 15-M, el PSOE nunca se había removido de su asiento. Mucho ha acontecido, sin embargo, desde aquellas elecciones europeas de 2015 que alumbraron una fuerza morada que cambiaría el escenario político español y hasta sus usos, costumbres y vestimenta.

Nueve años después Iglesias dedica sus esfuerzos esta semana, lejos de escaños y despachos ministeriales, a abrir un bar en Lavapiés, el icónico barrio madrileño donde nació Podemos, y es su designada sucesora quien, tras prescindir de su tutela y su partido, lidera el nacimiento de la fuerza política que forma gobierno de coalición con el PSOE. La emancipación de Yolanda Díaz, sin embargo, se presenta repleta de incertidumbres.

La construcción misma de Sumar como plataforma política no ha estado exenta de conflictos. Desde el nacimiento del llamado ‘Acuerdo del Turia’ entre ocho formaciones territoriales de izquierdas, con Iñigo Errejón entre sus impulsores, en mayo de 2022, no han sido pocos los que han empujado  a Díaz a distanciarse de los morados con el aplauso y reconocido entusiasmo del progresismo mediático cercano al PSOE. Díaz no tardó mucho en decidirse a caminar en solitario pero sus primeros pasos no han satisfecho a sus palmeros tanto como se maliciaban.

De hecho, en el PSOE reprochan a Díaz y su equipo falta de cintura y experiencia en su manejo de las relaciones con Podemos, y le achacan la responsabilidad de que sus cinco diputados hayan acabado en el grupo mixto añadiendo problemas a la aritmética parlamentaria del Gobierno.

Tras el reparto de portavocías del grupo en el Congreso, que dejaba fuera tanto a los morados como a IU pese a que aportaban más diputados que cualquier otro de los partidos de la coalición, el diálogo interno se hizo imposible, llegó la abrupta ruptura y la división en las elecciones gallegas. Díaz llegó a ‘sacrificar’ a su portavoz y mujer de confianza en Madrid, Marta Lois, para encabezar su primera apuesta del ciclo electoral de este año pero el estrepitoso fracaso, quedando fuera del parlamento gallego tanto Sumar como Podemos, no hace presagiar nada bueno para las próximas citas con las urnas de abril, mayo y junio en Euskadi, Cataluña y el parlamento europeo.

En la asamblea de este sábado, que alumbrará a Sumar como organización política, Yolanda Díaz ha tenido que ceder poder a los partidos territoriales que se han embarcado con ella. Aunque en la dirección estatal el 70 por ciento de sus miembros serán de Sumar, las federaciones podrán acordar sus respectivos porcentajes en sus autonomías, tal como había reclamado IU en Andalucía, los Comunes en Cataluña o Más Madrid en la capital. La división territorial vuelve a asomar las orejas.

Tras el adelanto electoral en Cataluña los Comunes habrán de enfrentarse en los comicios de mayo a su condición de ‘culpables’ del mismo, mientras Díaz se lamenta de sus consecuencias en Madrid al haber perdido unos Presupuestos sociales para 2024 con los que sacar pecho, un proyecto que Sánchez ha metido ya en el cajón de los imposibles después del anuncio de Aragonés.

Sumar, no obstante, cuenta con cinco ministros en el Gobierno y una vicepresidenta que continúa siendo muy bien valorada en las encuestas del CIS. Unas herramientas que las siguientes citas electorales revelarán si Díaz ha sabido sacarles rendimiento.

Inmaculada Sánchez

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