Jesús Lizcano Álvarez *
En numerosas investigaciones de un buen número de disciplinas científicas se han experimentado importantes avances derivados de la Serendipia, término éste que ya conocerán muchos lectores, y que en todo caso, nos vamos a permitir recordar que se refiere a descubrimientos accidentales e inesperados que se producen durante una investigación, y que propician importantes avances científicos. Es como encontrar un tesoro mientras buscas algo muy distinto. El Diccionario de la RAE define la Serendipia como: Hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual. Además, añade de forma aclaratoria en la definición que el descubrimiento de la penicilina fue una serendipia. Cabe recordar, en efecto, que Alexander Fleming observó accidentalmente que un hongo inhibía el crecimiento de bacterias en una placa de Petri. Este hallazgo casual revolucionó el tratamiento de las infecciones bacterianas y dió lugar al desarrollo de uno de los antibióticos más importantes de la historia.
El objetivo de estas líneas no es simplemente recordar el significado del término serendipia, sino ahondar en el hecho de que en la mayor parte de los casos la serendipia es la resultante de un trabajo concienzudo y perseverante previo en tareas investigadoras, así como de una buena dosis de curiosidad, y que tales descubrimientos casuales se producen cuando el investigador ya posee un alto nivel de conocimientos en un campo concreto, lo que le permite percibir e interpretar adecuadamente esos hallazgos. Decía Louis Pasteur que la casualidad favorece a las mentes preparadas, resaltando la importancia de tener conocimientos previos y una mente abierta para aprovechar las oportunidades que nos brinda el azar.
Vamos a recordar a continuación algunos casos y ejemplos de serendipia muy significativos en la Ciencia de lo largo de la historia: Además del referido caso de la penicilina, podemos mencionar el de los Rayos X, que fueron descubiertos de forma accidental por Wilhelm Röntgen mientras experimentaba con tubos de rayos catódicos, cuando notó que una placa fotográfica cercana se velaba, lo que le llevó a investigar este fenómeno desconocido. Por otra parte, tenemos el caso de la Sacarina, en el que el químico Constantin Fahlberg, olvidó lavarse las manos después de trabajar en su laboratorio, y al comerse un sandwich notó un sabor dulce intenso, y así descubrió la sacarina, el edulcorante artificial. Otro caso destacado de serendipia es el del Microondas, en el que un ingeniero, Percy Spencer, estaba trabajando con un magnetrón (un componente de los radares), cuando notó que se había derretido una barra de chocolate que tenía en su bolsillo, incidente que le llevó a desarrollar el horno microondas. También es significativo el caso de la vulcanización del caucho, en el que Charles Goodyear descubrió accidentalmente el modo de vulcanizar el caucho mientras trabajaba con una mezcla de caucho y azufre, que cayó casualmente en una estufa caliente. Igualmente singular es el caso de los Post-its, cuando Spencer Silver estaba intentando crear un adhesivo muy fuerte mientras que por el contrario, desarrolló un adhesivo débil, pero reutilizable, idea ésta que se convirtió en los Post-its. Otro caso asimismo famoso de serendipia fue el del meteorólogo Edward Lorenz, quien estaba realizando simulaciones climáticas en un ordenador cuando, al redondear un valor decimal, obtuvo casualmente resultados completamente diferentes, lo que lo llevó a explorar la idea de que pequeños cambios en las condiciones iniciales, tan insignificantes como el aleteo de una mariposa, pueden tener enormes consecuencias en sistemas complejos, un concepto fundamental en la Teoría del Caos.
Quisiéramos finalmente hacer referencia a otro ejemplo famoso de serendipia, fundamental para el avance de la biología y la medicina, y a modo de reconocimiento y homenaje a un científico español, Francis Mojica, en relación con los CRISPR. En este caso hemos de destacar que Mojica, microbiológico, estaba estudiando las arqueas halófilas (microorganismos que viven en ambientes salinos extremos), cuando se percató de unas secuencias de ADN repetidas y espaciadas regularmente en su genoma. Estas secuencias, que luego se conocerían como CRISPR (Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats), le llamaron mucho la atención. En un principio Mojica no comprendía la función de estas secuencias repetidas; sin embargo, su curiosidad le llevó a investigar más a fondo, y con el tiempo Mojica y otros investigadores descubrieron que las CRISPR formaban parte de un sistema inmune adaptativo en bacterias y arqueas, que les permitía llegar a reconocer y destruir el ADN de virus invasores. A partir de ahí, otras dos investigadoras (bioquímicas) la norteamericana Doudna y la francesa Charpentier se basaron en los hallazgos de Mojica y otros investigadores para comprender mejor cómo funcionaba el sistema CRISPR, y lograron desarrollar una herramienta de edición genética, extremadamente precisa, una especie de tijera molecular, a la que llamaron CRISPR-Cas9, que permite cortar y pegar fragmentos de ADN en cualquier parte del genoma.
El anterior descubrimiento ha revolucionado la biología y la medicina, abriendo la puerta a nuevas terapias para enfermedades genéticas, el desarrollo de cultivos más resistentes, y muchos otros avances científicos, todo lo cual surgió de un caso típico de serendipia, en las investigaciones de Francis Mojica, que viene en todo caso a demostrar que sin un trabajo previo y perseverante de investigación, y una buena dosis de curiosidad, hubiera sido muy difícil que se diera ese descubrimiento casualde dichas secuencias especiales de ADN.
Todas las investigaciones mencionadas anteriormente, entre otras muchas, vienen a mostrar la importancia de propiciar y fomentar el surgimiento de casos de serendipia en la ciencia, y que han de servir de ejemplo y de ánimo permanente a los investigadores presentes y futuros ante la posibilidad de encontrarse con hallazgos imprevistos que acompañen la curiosidad intelectual y científica necesaria en todos aquellos que se dedican a la investigación.
*Jesús Lizcano Álvarez
Catedrático emérito de la Universidad Autónoma de Madrid
Académico de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras
Cofundador y Expresidente de Transparencia Internacional España
Director de la revista Encuentros Multidisciplinares

