Escrito por 9:36 am Cultura

Telecinco:los italianos nerviosos por el pinchazo de Ana Rosa y Jorge Javier

Por Federico de Francisco

 La salida de Vasile de Mediaset España, ahora Media For Europa,  a finales de 2022 produjo un corrimiento interno de tierras en la filial española de la empresa italiana con vocación continental. Borja Prado y Eulate, hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal y de la marquesa de Zuria, expresidente de Endesa y de la sección española de la Trilateral, que había sido nombrado presidente de Mediaset en marzo de ese año para sustituir a Alejandro Echevarría, ante el supuesto vacío de poder pretendió dar un giro a los contenidos entrando directamente en las áreas de programación lejos del papel de la presidencia-emblema de representación que su sucesor venía ejerciendo.

 Prado, íntimo amigo del expresidente Aznar, intentó reconducir la programación hacia lo que se llamó ‘contenidos familiares’ e informativamente hacia el bloque PP-Vox. Causó perplejidad interna y desconcierto que circulara una lista de nombres que no debían mencionarse (casi todos empezando por Bárbara Rey han vuelto a sentarse en programas de la casa), la discutible separación entre entretenimiento y política que afectó especialmente a los comentarios de Jorge Javier Vázquez, convertido de la noche al día en ‘bestia negra’ de la empresa, en beneficio de la estrella indiscutible: Ana Rosa y su productora Unicorn Content, frente a La Fábrica de Tele, pese a estar participada en el accionariado por Mediaset.

 El primer bandazo forzó a que los italianos, es decir los fiscalizadores de la casa matriz, ataran las tuercas a Borja Prado para que se limitara a su actuación presidencialista sin meter mano en el área de programación en manos de Salem. Aunque los tirones internos estuvieron a la orden del día, y se produjeron situaciones insospechadas: en un magazin aparecieron imágenes de Borja Prado subiendo escalones y casi tropezando en el acceso al  edificio del Teatro Real cuando se dirigía al cumpleaños de Aznar, y probablemente no fue reconocido por el reportero; pero las imágenes emitidas se borraron del podcast. La decisión sobre la pieza a abatir se había tomado: el cierre de ‘Sálvame’ puntal en la programación de la tarde. Para la que se decidió la mudanza de Ana Rosa desde la mañana en la que se había hecho fuerte con sus famosas ‘filípicas’ contra el gobierno de Pedro Sánchez intercambiables con las de Carlos Herrera en la COPE.

 Para cubrir el hueco de ‘Sálvame’ se inventaron diversos magazines con la esperanza de que el esperado retorno de A.R. ahora en la tarde, pero conservando a través de su productora el ‘magazine’ de la mañana, aguardando que el retorno de campanillas produjera la esperada conmoción en la audiencia. Para compensar el ‘feo’ a Jorge Javier Vázquez del que internamente se debatió si era preferible el despido antes de concluir su contrato aunque con una indemnización millonaria o colocarlo en nuevos trabajos se le creó ‘Cuentos chinos’. En plena tormenta de ideas y con intereses y tensiones internas se apostó por un modelo de programación continua centrada en sus dos antagónicas estrellas. Pero mientras A.R. tuvo muchos meses para preparar la sonada vuelta tras las elecciones, a J.J.V. se le creó un magazine de circunstancias a modo de tira diaria para quitar protagonismo a la competencia de Antena 2, es decir a ‘El Hormiguero’.

 El modelo de programación nucleada en torno a sus dos estrellas como polos de atracción ha mostrado grietas desde su inicio y ahora corre el riesgo de provocar la ruina del edificio. ‘Cuentos chinos’ (Vázquez) ni por asomo ha hecho mella en ‘El Hormiguero’ sino al contrario, poco a poco la audiencia del magazine-tira diaria posterior al informativo estelar de la noche y de cuyo arrastre depende el resto de la audiencia ha ido retrocediendo hasta obtener el 19 de septiembre un deficiente 6,7 % y 868.000 espectadores. Tanto que es eliminado los días en que se ofrece ‘GH Vip’ único formato de la cadena que aguanta aunque sin el arrollador tirón de sus mejores días. Hasta que se decida qué hacer con ‘Cuentos…’ si desplazarlo a otro horario o echar el telón.

 Más jarro de agua fría la migración de  la antigua ‘reina de la mañana’ con ‘TardeAR’. Después de una intensa promoción y una inusitada expectativa con todos los ojos puestos en ese debú, la comunicadora en ninguna de sus primeras emisiones ha quedado primera en la audiencia de su franja, siendo adelantada por el serial de La 2 ‘La promesa’ que en su capítulo doble ha tenido  más del 13 % con 1.130.000 espectadores, mientras A.R. con 10,4 no logró el millón; y el inesperado golpe de ‘Y ahora Sonsoles’ que en los minutos en los que compiten gana abiertamente a la veterana. 

 Lo que se vendió internamente como un ‘eclipse momentáneo’ y un bache veraniego tras el que Telecinco volvería a competir con fuerza por la audiencia no ha tenido lugar. Tras los datos del martes 19 sigue en tercer lugar en la media mensual con un 9,6 precedido por La 1 que marca un 10,6, y Antena-3 en primer lugar con 12,8 %. Los resultados preocupan a la matriz italiana desde el punto de vista de la rentabilidad. El bache de audiencia de un año a esta parte apenas se apreció en los ingresos y el reparto de dividendo a los accionistas gracias a los precedentes buenos datos comerciales. A partir de ahora la bonanza se acaba y empieza a haber nervios.

 Los resultados de la dilatada franja de magazines dependientes de la productora de A.R. de la mañana hasta el final de la tarde no son los esperados, ni la hegemonía arrolladora que se esperaba de Quintana ha tenido lugar en los primeros días de emisión. Tampoco ‘Cuentos chinos’ es el revulsivo de la noche. Septiembre se puede cerrar con otro tercer puesto para Telecinco y mucha pólvora gastada en experimentos que no han dado el final esperado, poniendo a prueba un repetitivo modelo de producción capitalizado por A.R. y en menor medida J.J.V.

 Los faroles rojos preocupan en la casa italiana, con una presión todavía silenciosa e interna, y de persistir una situación cada vez más incómoda de puertas adentro del núcleo dirigente de la empresa, donde la comunicación entre presidente (Borja Prado) y programación (Salem) no parece fluida. Los datos no son los esperados, los ases se van agotando y muy pronto la caída de audiencia se notará en los ingresos. Prado no goza de la confianza que tuvo su antecesor Echevarría respetuoso con las decisiones de Vasile. El expresidente de Endesa en los tiempos que estaba en manos de capital italiano no se ha cobrado el trofeo al que aspiró tras su llegada a la presidencia: el desplazamiento de la línea informativa hacia una derecha más definida, frente al referente rentable para un canal generalista, basado en el entretenimiento, y con amplio espectro ideológico de espectadores, bajo un tratamiento profesional de las noticias sin editorializar en favor de una sigla, como las que desde los años de oro de Telecinco se mantenían. Ahora bajo la presión de cambios que ya han llevado al cierre de la agencia Nius recolocando a sus trabajadores en otras áreas. Pero con un futuro incierto para los dirigentes de la empresa por cuanto que los resultados no son los esperados.

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