Escrito por 9:56 am Política

Y, ahora, turno para Illa

Foto EuropaPress

Tras las buenas noticias que para el PSOE han supuesto las elecciones vascas, con subida electoral y aritmética reedición de gobierno, llega el turno a las catalanas, donde se juega, en buena parte, el futuro de Pedro Sánchez. Salvador Illa ya está en primera línea del escenario con sus comparecencias en las comisiones de investigación parlamentarias sobre los contratos de la pandemia. Si la oposición pretendía meterle en aprietos con ellas, de momento, al menos, sólo le han proporcionado un expositor de campaña.

Inmaculada Sánchez

El exministro de Sanidad ha sido este lunes en el Congreso de los Diputados la estrella de la primera jornada de la comisión ‘de las mascarillas’, como en prensa estamos abreviando su extensa denominación. Esta tarde de miércoles repite comparecencia en la del Senado y, pese a la artillería desplegada contra él tanto por el PP como por los independentistas catalanes, que le tienen ya en su punto de mira como principal enemigo a batir el 12 de mayo, el líder de los socialistas catalanes no  muestra herida alguna en combate.

Illa acudía al Parlamento con la moral alimentada por la noche electoral de Euskadi. Los socialistas vascos no sólo no han acusado desgaste por sus años de gobierno con el PNV ni erosión por el ‘caso Koldo’. Para aliento de Moncloa, Eneko Andueza, su candidato a lehendakari, ha conseguido sumar dos escaños más a los 10 que ya tenían en el Parlamento de Vitoria y mejorar su posición ante los jetzales, que, con 27, se han dejado cuatro respecto a la anterior legislatura. Previsiblemente habrá de nuevo pacto de gobierno entre nacionalistas y socialistas pero con mayor peso de estos últimos en la composición del Ejecutivo que presidirá Imanol Pradales.

Que EH Bildu se haya quedado al borde del sorpasso del PNV también ha supuesto un respiro para el presidente del Gobierno, insistentemente acusado desde la derecha de entreguismo a los abertzales, evitándole nuevas presiones si éstos se hubieran convertido en primera fuerza como pronosticaban algunas encuestas. La aritmética de Vitoria tras el 21-A le permite, por el contrario, mantener a sus socios, tanto en Euskadi como en Madrid, prácticamente en la misma posición que antes de las elecciones.

El pasillo queda ahora dispuesto para Salvador Illa, la gran apuesta personal de Sánchez, que ya resultó ganador en las últimas autonómicas y según recientes sondeos incluso mejoraría sus actuales 33 escaños en el Parlament hasta los 38 o 40. La enorme incertidumbre sobre los resultados de las dos marcas competidoras del independentismo, ERC y Junts, mantiene, sin embargo, una elevada incógnita sobre las posibilidades de gobierno.

Después de la cita vasca, las elecciones gallegas han dejado de ser, de súbito,  el reflejo del “rechazo a los socialistas que inunda España”, como pretendía el PP, y han retornado al microcosmos político de Santiago de Compostela con sus circunstancias. En Génova se remueven inquietos por los síntomas y apuestan con fuerza por exprimir contra el Gobierno las comisiones de investigación sobre la pandemia, sobre todo la del Senado, que controlan desde su mayoría absoluta en la cámara.

¿Perseverar en el ataque a Sánchez y su rendición a los indepes o virar hacia la sanidad y los problemas ciudadanos que han sido decisivos en las urnas vascas?  Habrá que ver cómo encara el oscilante Feijóo las siguientes citas electorales. En la primera tiene enfrente a un sólido Salvador Illa que, hasta ahora, está resultando uno de los mejores asideros de Pedro Sánchez. 

Close