Escrito por • 5:27 pm• Economía

La situación económica usa no es ni buena ni mala, sino todo lo contrario

El Nobel Paul Krugman pronostica: “El hecho de que nadie sepa qué vendrádespués, aumenta mucho la probabilidad de una recesión. 

Paul Krugman

José García Abad 

La mayor parte de los analistas económicos demócratas, y parte de los republicanos se equivocaron al pronosticar un desastre para la política económica del presidente Trump cuyo hecho más significativo es el incremento arancelario. Tampoco acertaron los que esperaban buenos resultados del “Dia de la Liberación” que solemnizaba el proteccionismo con un inmenso paquete arancelario. Pero de todos modos tuvimos el “Día de la Liberación” de Donald Trump, donde presentó un enorme paquete de aranceles considerado el de mayor impacto comercial de la historia.

Y es que la situación económica de Estados Unidos no es ni buena ni mala sino todo lo contrario. El empleo ni ha subido ni ha bajado; la inflación descendió un poco, pero no tanto como el objetivo anunciado, una deuda pública casi insostenible, y la aplicación de aranceles, no tan fuerte como se esperaba, no ha tenido consecuencias negativas como anunciaba el consenso de economistas. A lo que hay que añadir un dato que tiene una influencia periodística mágica: la Bolsa se mueve en máximos históricos. 

Los gurús republicanos que siguen las enseñanzas de Adam Smith sobre la mano oculta del mercado se resisten a aceptar las decisiones intervencionistas de Donald Trump.  

Es el caso del senador Chuck Grassley que presentó un proyecto de ley para restaurar la autoridad del Congreso sobre los aranceles, o de Mitch McConnell que advirtió que los aranceles de Trump son una mala política. Pero si Mike Johnson y John Thune las máximas figuras republicanas que controlan la Cámara de Representantes y el Senado respectivamente rompen con Trump, se acabaron sus brillantes carreras políticas.

Trump, dictador económico

Donald Trump es un caudillo autoritario ultranacionalista y populista , un dictador económico  de decisiones imprevisibles e inestables que como reconoció el vicepresidente  James D. Vance, la verdadera intención del segundo mandato de Trump es: “Investigaremos a todos para asegurarnos de que nadie se interponga en su camino”.

A Trump no se le ha movido un pelo al desafiar los controles constitucionales a su poder que trata de extender a las instituciones que lo garantizan como ha hecho con el asalto a la Reserva Federal  (FED por las siglas en inglés) el banco central del país atacando a su presidente Jerome Powell que aún resiste. Ahora intenta tratando de despedir a la gobernadora de la entidad Lisa Cook que fue asesora económica de Barack Obama.

Lo que da esperanza a los demócratas y a los ciudadanos no alineados es que las incertidumbres que generará Trump serán castigadas por el mercado que suele castigar a la inversión y ralentizan el crecimiento económico generando inflación y desempleo. Así que habrá que esperar a los próximos meses. 

Como señala Betsey Stevenson, profesora de economía en la Universidad de Michigan que fue miembro del Consejo de Asesores Económicos con Obama: “Siento que todo estará bien hasta que deje de estarlo, y el problema es que no sabemos cuándo llega el momento de “hasta que no lo esté”. Por ejemplo, creo que la prima que Estados Unidos ha disfrutado como puerto seguro se evaporará y no podremos recuperarla muy fácilmente. Pero los inversores parecen seguir pensando en la idea de que deberían diversificarse porque Estados Unidos no es tan seguro como se consideraba”.

Las advertencias de Krugman

El Nobel Paul Krugman sostuvo en una entrevista con Ezra Klein, columnista del New York Times: “El hecho de que nadie sepa qué vendrá después, creo que aumenta mucho la probabilidad de una recesión. (…) Pero entonces llegó esto, que no se parece a nada que hayamos visto antes. Es una frase muy trumpiana, nunca antes vista. Pero no lo recuerdo. 

No creo que haya ningún caso en la historia de Estados Unidos, salvo el inicio de la Segunda Guerra Mundial o algo similar, en el que haya habido tanta incertidumbre sobre cómo serán las políticas realmente importantes, incluso la semana que viene, y mucho menos en los próximos dos años. (…) 

Pero si hubiera dicho convincentemente que tendríamos aranceles del 20% para todos a partir de ahora, eso podría haberse asimilado. Las empresas empezarían a invertir sobre esa base. Y sí, pagaríamos un precio. Pero ese proteccionismo estable es malo. Pero probablemente hace menos daño de lo que mucha gente imagina. Es una de esas cosas que, cuanto más se sabe, menos preocupa. 

Pero el proteccionismo inestable, sumado a todas las demás inestabilidades políticas, ¿cuántos programas va a eliminar Doge? ¿Cuántos empleados federales van a ser despedidos? ¿Qué va a pasar con Medicaid? Todo eso crea un entorno realmente malo para los negocios)”. (…) Nunca ha habido una locura como esta en la historia de Estados Unidos)”.

Hay que añadir en el capítulo de las incertidumbres la decisión del Tribunal de Apelaciones de bloquear gran parte de los aranceles acordados por Trump.

↑
Close