José Sanuy
El juicio celebrado el pasado 21 de noviembre en Santander responde a la denuncia del presidente de Iberdrola, Íñigo Sánchez Galán contra el colega de Repsol, Antonio Brufau, por competencia ilícita y publicidad engañosa al mentir en su publicidad sobre su compromiso medioambiental; por blanqueo ecológico, ecoimpostura, ecopostureo, o, según el término británico, greenwashing.
Denuncia Iberdrola la difusión de quince mensajes en la página web corporativa y tres campañas publicitarias que Repsol lanzó en 2023 para mostrar su compromiso con la sostenibilidad son las que Iberdrola ha llevado a los tribunales y ha calificado de “engañosas”.
Sostiene Galán que «la generalización de estas prácticas deecopostureo tiene consecuencias en los mercados, ya que termina por erosionar la confianza del consumidor en las iniciativas de sostenibilidad y socava los esfuerzos de las empresas que realmente estamos trabajando por construir un mundo más sostenible».
En su denuncia ante el juzgado pie que este ordene a Repsol que cese en la realización de estos, y la destrucción de mercaderías, embalajes de productos, cartelería, entregables y folletos publicitarios, correspondencia comercial, vídeos o grabaciones acústicas, o cualesquiera otros materiales destinados a hacer llegar a los consumidores los contenidos publicitados.
En caso de sentencia a su favor, exige que Repsol publique la sentencia en su página web corporativa, y en radio y televisión, al menos una vez al día durante una semana, en los mismos canales y la misma franja horaria y duración que tuvieron los contenidos declarados ilícitos, así como en dos periódicos de mayor circulación a nivel nacional, y en las redes sociales.
Galán señala queen el año 2022 Repsol ha aumentado sus emisiones de CO2 en un 16%; que es el mayor emisor de CO2 de España; que ha destinado el 82 % de sus inversiones a combustibles fósiles y solo el 0,82% a la producción de energía renovable en dicho año; que tan solo el 0,4% de sus ingresos provinieron en 2022 a la generación renovable; y que Repsol ha sido sancionada en dos ocasiones por greenwashing por las autoridades de Reino Unido.
Brufau se presenta en el mercado como “líder en la transición energética”, algo que el abogado de Galán, Pedro Rodero, niega en su informe de conclusiones: “No es verdad, replicó; Repsol es la mayor emisora de CO2 de España. Es como si una empresa de tabaco dice que su misión o ADN es la protección de la salud de las personas”.
Para Repsol, Iberdrola no está acostumbrada a la competencia
Por su parte, Repsol representado por José Antonio Caínzos, asegura que no afirma ser sostenible, sino que tiene un compromiso con ello y que es un objetivo a desarrollar progresivamente.
Asegura Caínzos que la intención no es “engañar a nadie, ni aunque se quisiera”, que “la práctica totalidad de los ciudadanos saben lo que es Repsol” apuntando que la compañía puede ser calificada de “multienergética” porque los consumidores también saben que, además del sector de los hidrocarburos, invierte en energías renovables.
Repsol declaró a Europa Press que su estrategia y su propuesta de valor a los clientes «son únicas en la península Ibérica y han generado nerviosismo en Iberdrola, una empresa que no está acostumbrada a manejarse en un marco competitivo, sino más bien a depender de las reglas propias de un mercado eminentemente regulado».
«Prueba de ese nerviosismo – arguye – es la presentación de esta supuesta demanda, carente de fundamento. Repsol – promete – seguirá creciendo en clientes de electricidad y continuará ofreciendo a la sociedad soluciones energéticas de presente y de futuro, como los combustibles renovables, que son vistos por parte de algunos, entre ellos Iberdrola, como una amenaza al discurso, falso, de que la electrificación es la solución única para reducir las emisiones de CO2 en el transporte», han añadido las mismas fuentes.
Asegura la petrolera que el grupo «se ha convertido en tan solo cinco años en una compañía multienergética, con una oferta comercial única en España que incluye ahorros a sus clientes y capacidad para satisfacer las necesidades energéticas y de movilidad de cualquier persona.
Recuerdan que el año pasado sumaron246.000 nuevos clientes de electricidad en España -el operador con más altas en 2023- y superaron los 2,1 millones de clientes, situándose como la cuarta comercializadora del país.
Señalan que en generación renovable la compañía -que en 2019 fue la primera empresa del sector en asumir el compromiso de ser cero emisiones netas en 2050- cuenta con 2.800 megavatios (MW) de capacidad instalada en España y, en el sector de la recarga eléctrica, ha firmado importantes contratos con empresas relevantes y tiene más de 1.700 puntos operativos.
A esto se suma su red de estaciones de servicio, con más de 3.300 puntos repartidos por todo el país, donde ha iniciado el despliegue de combustibles 100% renovables; la aplicación Waylet, que llega a casi 8 millones de usuarios y ofrece todo tipo de ofertas, bienes y servicios; y el inicio, en octubre de 2023, de la producción de hidrógeno renovable, una de las vías para la descarbonización de los grandes centros industriales.

