Escrito por 5:53 pm Cultura

‘SEXO EN EL FRANQUISMO’.

Manuel Espín

(Almuzara Libros, 2025)  

 Estos días sale a la calle ‘Sexo en el franquismo’, tercer libro publicado de este autor por Almuzara tras ‘Vida cotidiana en la España de la posguerra’ (2022)  y ‘La España ye ye’ (2023). En el texto se habla de temas como la prostitución, la homosexualidad y el lesbianismo, el papel de las mujeres, el concepto de virilidad de la época, las madres solteras, las ‘queridas’, el miedo al cuerpo, la obsesión por los escotes…

 Tras la guerra civil la moralidad pública fue encomendada a una Iglesia muy rigorista en la que varios prelados adoptaron estilos más propios de una teocracia. Un periodo que llegó hasta los cambios producidos como consecuencia del Concilio Vaticano II. Tiempo de confusión entre pecado y delito, en la que el poder público actuaba a instancias del religioso, especialmente en la década de los 50. De la que podían ser ejemplo las denuncias de prelados sobre las carteleras, bajo la amenaza de excomunión por ver películas como ‘Gilda’, ‘La fé’, o espectáculos teatrales como ‘La blanca doble’ considerados ‘pornográficos’. Momentos en que desde los púlpitos se dictaban códigos de ropa, como los que prohibieron el bikini o el slip masculino en las playas, hasta su autorización de manos del propio Franco por el alcalde de Benidorm en 1961. Pero aun así un obispo se dirigió a Fraga como ministro de Información para pedir que se prohibiera la minifalda por decreto.

 Más allá de la visión chusca o pícara basada en la anécdota costumbrista, el ensayo se adentra en una realidad que podría ser dramática: la de las personas para quienes la represión en materia sexual condicionó sus vidas para siempre en términos que a veces llegaron a ser muy duros por lo que tuvieron de renuncia. El texto va más allá de los años de la posguerra y se adentra en los tiempos del destape, dentro de un proceso que transita desde la represión a una aparente liberalización que conforma otra realidad en la que las mujeres fueron de nuevo utilizadas bajo una sexualización igual de patriarcal.   

Algunos temas comentados en el libro:

PROHIBIDOS LOS ‘BOYS’.

 -En 1944 el Sindicato Nacional del Espectáculo prohibió los ‘boys’ y coristas masculinos en espectáculos teatrales, musicales, operetas…al considerarlos ‘poco varoniles’ que debían ser reemplazados por mujeres. La inercia del mundo del espectáculo provocó que años después ya estuvieran otra vez en los escenarios.

LOS PROSTÍBULOS DE POSGUERRA. 

– Hasta 1956 los burdeles solían ser enormes viviendas de muchas habitaciones en general con agua corriente, regidas por alguna antigua prostituta y donde podían trabajar hombres como personal de servicio, en su mayoría homosexuales. Hubo establecimientos que disponían incluso de piano, y su presencia era perfectamente identificable en ciudades, capitales y cabeza de partidos. Los burdeles solo cerraban en Semana Santa y era frecuente que las mujeres desfilaran en las procesiones.

 En aquellos prostíbulos solo se practicaba el coito, no otras variedades del sexo.

DISCREPANCIAS SOBRE EL SEXO ENTRE IGLESIA-FALANGE.

-Los roces en torno a la moralidad y la sexualidad fueron constantes en la posguerra entre la Iglesia y Falange. En 1943 Rafael García Serrano, alférez provisional, ganaba el Premio Nacional de Literatura por ‘La fiel infantería’; con ‘La familia de Pascual Duarte’ de Cela en segundo lugar. Tras los parabienes oficiales,  Pla y Deniel, arzobispo de Toledo consideró a la ganadora como ‘expresión indecorosa y obscena’ con la consiguiente retirada de la edición.

UN MINISTRO Y UNA AMANTE CONOCIDA.  

-El Pardo expresó su disgusto por la vida extramatrimonial de José Luis Beigbeder, alto militar africanista y ministro de Asuntos Exteriores (1939-1940) y sus relaciones con una británica pese a estar casado con otra señora. En su momento Franco ya se había quejado de otro general que acudió a una recepción con una mujer que no era la suya.

 LA MASTURBACIÓN: CAUSA DE TODOS LOS MALES.

 La obsesión por la masturbación se repetía en todas las catequesis. El padre García Figar en un influyente trabajo le atribuyó, entre otras cosas: ”Desnutrición Orgánica. Debilidad corporal. Anemia General. Caries dental. Flojedad en las piernas. Sudor en las manos. Pereza y dejadez para el trabajo. Pérdida de atracción por el sexo contrario. Repugnancia al matrimonio. Esterilidad espermatozoica. Retentiva nula. Obsesiones y desvaríos. Voluntad débil. Adicciones animales”.

 En 2019 el papa Francisco opinó que la masturbación no debe ser considerada pecado.

 ‘LOLA, ESPEJO OSCURO’

-Autores vinculados de una manera o de otra al Régimen tocaron el tema de la prostitución desde una perspectiva costumbrista, entre ellos Cela, Álvaro de la Iglesia, Vizcaíno Casas, Emilio Romero, Ángel Palomino… El más representativo fue Darío Fernández Flórez, antiguo censor, falangista y autor de la saga ‘Lola, espejo oscuro’ cuyo éxito fue arrollador en 1950  y donde se hablaba de una prostituta sin descripción de ninguna clase referida al sexo.  Pese a ello tras la llegada de Arias-Salgado al ministerio de Información y Turismo la quinta edición de la obra chocó con la censura por lo que su autor se iba a convertir en el censor censurado. Fernández Flórez que incidió en el tema en ‘Alta costura’ llevada al cine en 1954 aunque las protagonistas no eran modelos que se prostituían sino ‘chicas con novio’, con el tiempo lanzó fuertes críticas contra el ministro Arias-Salgado, su antiguo jefe.

 OBSESIÓN POR LOS ESCOTES.  

-El dicho ‘Con Arias-Salgado todo tapado’ expresaba la persecución del ministerio contra los escotes y los hombros femeninos al aire. La censura también afecto a películas de temática religiosa, imponiendo cortes en ‘El mártir del calvario’ porque ‘se veía a San Pedro en paños menores’ , eliminando planos de ‘La túnica sagrada’ o ‘Los diez mandamientos’ para que no se vieran besos ni se mostrara piel, cortando imágenes de ‘mozas de mesón’ con demasiado escote en ‘Francisco de Asís’. 

 Cuando un productor acudió al ministro quejándose de que iba a acabar en la ruina tras prohibírsele una película Arias-Salgado le contestó: ¡Usted puede haber perdido mucho dinero, pero desde luego ha salvado su alma!’. Justificaba la censura bajo el argumento de que antes “se condenaba el noventa por ciento de los españoles, pero gracias a la censura ahora no llegan al diez por ciento”.    

 Varios obispos amenazaron con la excomunión por ver ‘Gilda’ (1948) que llegó a ser retirada de las carteleras unos cuantos meses, tras actos de desagravio donde se cantó el ‘Cara al sol’.

LOS CHALES TAPA ESCOTES Y HOMBROS.

 -La obsesión por los escotes llevo a que en los primeros años de la televisión se dispusiera de una gran cantidad de chales para evitar los vestuarios femeninos que mostraran escotes y hombros.

 En esa época las fotos de famosas mujeres aparecían retocadas con tinta china para tapar escotes de la misma manera que en los anuncios o los tebeos, mientras en otra se recurría a ingeniosos añadidos para evitar que enseñaran más de la cuenta. Tras una sesión de cine en la Gran Vía madrileña la esposa de un ministro se quejó de que en el No-Do se veían imágenes de Marilyn Monroe con demasiado escote; a las pocas horas todas y cada una de las cabinas de las salas de estreno recibieron la visita de los empleados del noticiario oficial para suprimir esas imágenes.

LOS CONGRESOS DE LA MORALIDAD EN PLAYAS Y PISCINAS.

 A lo largo de los años 50 se celebraron anualmente los llamados ‘congresos de la decencia en playas y piscinas’ en las que se impusieron códigos de ropa con la prohibición del ‘dos piezas’ los bañadores muy ajustados y los ‘slips’ masculinos. A su vez se intentaron implantar playas segregadas entre hombres y mujeres. Cada año el ministerio de la Gobernación tomaba nota de los acuerdos de esos Congresos e instaba a los gobiernos civiles y a las diferentes policías a hacer cumplir sus decisiones.

 Hubo que esperar a 1961 para que Pedro Zaragoza alcalde de Benidorm y jefe local del Movimiento viajara personalmente en ‘vespa’ hasta el Palacio de El Pardo para conseguir la autorización de Franco y que en Benidom se permitiera el bikini ‘para evitar que el turismo extranjero pasara de largo”. Pese a la autorización el obispo de Valencia amenazó al atrevido alcalde con la excomunión.

LAS OBSESIONES DEL CARDENAL SEGURA.

 Su tono teocrático e integrista llegó a incomodar a El Pardo y finalmente al propio Vaticano. Segura llegó a calificar a Franco de ‘débil’ y ‘tolerante frente a la obscenidad’. Desde la diócesis de Sevilla fueron famosas sus prohibiciones, sermones y amenazas de excomunión. En 1947 publicó un documento episcopal atacando al espectáculo musical ‘La blanca doble’, cuya temática hoy parece absolutamente inocente. Con ocasión de su representación en la capital hispalense calificó la obra de ‘pornográfica’ y ‘atentatoria contra los principios de la moral’ instando a su prohibición radical mientras condenaba a la excomunión a quien escribiera sobre ella o la viera en un teatro, lo que motivó un enorme éxito de público. De la misma manera que Segura y otros prelados arremetieron contra ‘Gilda’ considerando que verla en un cine era motivo de pecado.

 En época reciente se ha podido revelar una posible antigua paternidad oculta de Segura, lo que podría ser un perfecto ejemplo de fariseísmo.  Finalmente se hizo tan incómodo a El Pardo que el Vaticano tuvo que actuar para quitar al prelado de la sede sevillana.

 HOMOSEXUALES CON BORDADOS.

 Durante aquella época se focalizó hacia perfiles de personas homosexuales que formaban parte del mundo del espectáculo, especialmente de la canción con figuras tan populares como Miguel de Molina, Tomás de Antequera, Pedrito Rico, o Rafael Conde ‘El Titi’, dejando de lado a otro perfil de hombres gay el de  quienes no pertenecían a esa esfera social. La inclusión de la homosexualidad en la Ley de Vagos y Maleantes los podía condenar a penas de prisión, para lo que llegaron a crearse cárceles o colonias penitenciarias específicas, algunas distribuidas entre ‘activos’ y ‘pasivos’. Finalmente, al principio de los 70 se quisieron implantar las aberrantes ‘técnicas’ consistentes en el uso de electrodos y corrientes eléctricas para su supuesta ‘reconversión’, aplicadas a la fuerza a instancias de autoridades judiciales o de las propias familias, con el consiguiente trauma de por vida para sus víctimas.

EL ‘GOL’ DE ‘DIFERENTE’.

 ‘Diferente’ (1961) una película filo-gay en tiempos de Arias-Salgado que pasó censura sin cortes.

A la rigurosa censura de la época Arias-Salgado se la metió un gol inesperado con una película de danza, ‘Diferente’, impulsada en 1961 por el famoso coreógrafo y bailarín argentino Alfredo Alaria en lo que finalmente se convirtió en un perfecto ejemplo de película filo-gay, donde llegaba a aparecer un número musical sado-masoquista y constantes sutilezas homosexuales. La película no tuvo el menor problema para su autorización y el censor religioso la llegó a definir como ‘perfecto espectáculo’, sin que apenas ningún medio llegara a apercibirse de esa descarada carga homosexual presente en la película que tampoco tuvo un éxito comercial en los cines.

 UNA ESTRELLA ‘TRANS’.

 De Fraga, ministro de Información y Turismo se decía por contraposición a Arias Salgado: “Con Fraga hasta la braga”. En 1964 actuaba en Pasapoga en la Gran Vía madrileña la estrella Cocinelle, primera y emblemática figura ‘trans’. Su presencia despertó comentarios en el ‘sotto voce’ aunque tuvo un éxito discreto en la capital de España del que apenas pudo hablar la prensa pues este era otro de los temas ‘tabú’.

 CONTRA LOS MELENUDOS.

 Poco tiempo antes de su asesinato Carrero Blanco anotó de puño y letra una serie de comentarios en los que se quejaba de la infiltración del ‘maoísmo’ y el ‘mariconeo’ entre los jóvenes españoles, señalando expresamente a la televisión por la presencia de ‘melenudos’, y reclamando la vuelta al hombre-hombre aunque fuera a través de la formación militar.

 Al parecer el almirante Carrero se había sentido muy preocupado al llegar a sus oídos un rumor sobre una hipotética relación de un ministro tecnócrata con…un hombre.

UNA DENUNCIA POR ADULTERIO.

 Miguel Primo de Rivera, Apellido muy bien conectado con El Pardo, desempeñaba el puesto de embajador de España en Londres. Gracias a su perfecto don de gentes y soltura en el idioma había entablado muy buenas relaciones con el entorno de Isabel II y la propia reina. Sin embargo El Pardo que estaba especialmente sensibilizado respecto a esta clase de temas quedó estupefacto al enterarse a través de la prensa británica que un antiguo héroe de la II Guerra Mundial había denunciado al embajador español por cometer adulterio con su esposa, por el que finalmente fue condenado; provocando el inmediato relevo en la embajada española ante Su Majestad Británica el año 1958.  

 LA BATALLA JUDICIAL DE ‘LA DOLCE VITA’.

 En su decadencia como empresa Cifesa llegó a contratar para España ‘La dolce vita’ aunque se viera obligada a suprimir escenas y a cambiar diálogos a través del doblaje. Pese a ello fue finalmente prohibida. Cinesco, la cooperativa que se hizo cargo de Cifesa tras su cierre llevó esa prohibición a las más altas instancias judiciales. Finalmente el Tribunal Supremo al principio  de los 70 ratificaba ese veto al considerar que la ‘defensa de la moralidad’ era innata al estado español y la película representaba una ‘grave ofensa contra la moral’. Muy pocos años después, desaparecido Franco ‘La dolce vita’ se estrenaba sin cortes distribuida por una compañía vinculada a grupos católicos entre sus responsables sin que la moralidad sufriera atentado alguno.     

Silvana Mangano se convirtió en una obsesión desde varios púlpitos por su personaje en ‘Arroz amargo’ (1948) donde interpretaba a una cultivadora de arrozales con los muslos al aire; mientras su personaje de ‘Ana’ (1951) que pasaba de ser de cabaretera a monja levantó fuertes críticas por el descoco de su ‘bayón’. 

LOS ABERRANTES PANTALONES DE LAS MUJERES.

 En la posguerra varios obispos condenaron abiertamente el uso de pantalones por parte de las mujeres al considerarlos ‘aberrantes’, mientras paradójicamente Celia Gámez en sus espectáculos teatrales suscitó malévolos comentarios por vestir habitualmente esa prenda. También hubo obispos que se pronunciaron contra las mujeres en bicicleta por considerar que podía afectar a su condición de madres. En los años 50 volvieron las diatribas contra el baile agarrado al que un obispo denominó la ‘filoxera’ de la decencia. Siendo Fraga ministro de Información cuando los medios empezaron a hablar de la minifalda un obispo se dirigió al gobierno para prohibir por decreto el uso de la minifalda.   

Close