Imagen de Telecinco
Federico de Francisco
El intento hace algo más de un año de Borja Prado ex-CEO de Mediaset y ya fuera de la compañía, por realizar un giro en la programación hacia ‘contenidos familiares’ llevando el buque hacia un puerto escorado hacia el PP se ha saldado muchas semanas después en una larga crisis de audiencia en la que el primer canal de la compañía, Telecinco, está viviendo un inicio de temporada donde no levanta cabeza. Expresión de esa sima han sido los datos del miércoles 11 de septiembre con una audiencia media diaria de 7,8 % frente al 14,8 de Antena-3 y el 10,7 de La 1. Fue el último programa de ‘Babylon…’ que a duras penas alcanzó un 3,6 en el horario estelar empujando al abismo a ‘El rival más débil’ (6,9) por su falta de arrastre.
Mientras en la mañana ‘Espejo público’ (15%) superaba ampliamente la media del primer canal de Mediaset, y en la tarde sus dos estrellas: Jorge Javier (‘El diario…’) se quedaba en un 6,5 y a continuación Ana Rosa Quintana en ‘TardeAR’ en un 8,2 frente al 11,1 de ‘Y ahora Sonsoles’ en la competencia. Tan solo se sostiene con gran dignidad ‘GH’ y algunos de sus magazines.
Aunque a veces con una pérdida de credibilidad: no se puede jugar con la audiencia como hizo ‘Fiesta’ del domingo 8 avanzando de manera repetida un cebo donde se adelantaba una ‘gran noticia’ sobre la Reina Letizia que “iba a hacer historia”. Motivo en el que se insistió una y otra vez hasta generar una expectativa en la audiencia que respondió plenamente al anuncio superando el 10 % de ‘share’. Cuando se reveló la ‘primicia’ al finalizar el programa (que la esposa de Felipe VI tiene sangre azul en su genealogía) el reclamo se convirtió en un insustancial cebo: hace ¡quince años! que dicha ‘noticia’ ya había sido divulgada.

En la temporada 22-23 Telecinco tenía una posición privilegiada con Ana Rosa como definitiva ‘reina de las mañanas’ y ‘Sálvame’ aunque lejos de sus mejores datos de otras épocas sostenía aceptables datos en la tarde. Prado quiso cambiar la programación de arriba a abajo ninguneando a Jorge Javier y entronizando a Ana Rosa como protagonista de la tarde. Eliminando de paso a ‘Sálvame’ un espacio que debía provocarle urticaria solo de escuchar su sintonía. Los resultados unos meses después saltan a la vista: JJV fracasó en septiembre de 2023 con ‘Cuentos chinos’ (aunque peor le ha ido a Latre en las presentes fechas) y Ana Rosa ha perdido el protagonismo de las tardes donde es una ‘segundona’ de ‘Y ahora Sonsoles’.
El ‘alineamiento’ hacia uno de los lados del mapa político de AR dentro de una posición anti-Sánchez que se repite una y otra vez y que incluye los ‘famosos’ editoriales de la conductora-productora, parece descartar por principio a aquellos espectadores que no piensan igual que ella. Posiblemente Sonsoles sea tan conservadora como AR pero no utiliza el espacio para lanzar proclamas directas sino que utiliza un tono más aséptico y abierto sin necesidad de las tomas de postura constantes.
De haber consumado Borja Prado su giro hacia una ‘programación familiar’ bajo hechuras de los sectores más integristas la catástrofe de audiencia de Telecinco podría haber sido mayor. Quienes han tenido que administrar las erróneas decisiones de principios de la pasada temporada pagan ahora las consecuencias con un canal que durante una dilatada época ostentó mes tras mes el liderazgo en las audiencias en España y que ahora aparece relegado al tercer puesto con los canales b), La Sexta y Cuatro pisándole los talones. Mediaset ha tenido que adoptar una rápida decisión de cerrojazo vistos los malos datos del espacio de Carlos Latre. Pero a plazo medio tendrá que adoptar otra sobre la parrilla de la tarde y los programas de JJV y AR. Esta última se ha encontrado frente a una imprevista realidad: la audiencia de la tarde no es igual que la matinal.
En última instancia estas próximas semanas serán decisivas para Telecinco, sometida desde Italia a una permanente fiscalización a partir de la casa matriz (a quien en su momento tampoco le gustó el giro que Borja Prado quiso llevar a cabo y que contribuyó a precipitar su salida). Por variadas razones y una principal: hasta ahora apenas se ha percibido en la cuenta de resultados o en su cotización la pérdida de liderazgo de Telecinco, pero de persistir la crisis de programación los ingresos por publicidad lo notarán. Por ahora Telecinco mantiene su fortaleza en los contenidos de tele-realidad como ‘GH’ su verdadero fuerte y en algunos magazines como el del viernes. Aunque este arranque de temporada maque un retroceso en la mayor parte de sus apuestas: de la serie ‘Entrevías’ cuyos datos no son los de las temporadas precedentes al fracaso del ‘show’ diario de Carlos Latre, a la manera como se diluye el espacio de testimonios de JJV y el espacio de AR la mayor parte de las jornadas a la sombra de Sonsoles.

